Descubrí que Raquel era dócil hace unos dieciocho meses. Yo estaba en el instituto todavía y ella estudiaba ya en la universidad. Era la época de los exámenes y los dos estábamos muy tensos. Mis padres se fueron al cine y yo, como ya había maquinado que masturbaría a Raquel y ella me lo haría a mí. Fui hacia ella, que....
Lo que comenzo como un juego y un reto entre madre e hijo se ha convertido en algo mas inquietante y peligroso; mientras tanto un hecho inesperado precipitara los acontecimientos.
Como las situaciones se conjugan para la confesion de dos fantasias que se pueden llamar una sola fantasia, de verdad algo lleno de locura, morbo y demasiada madures por parte de mi prima fatima.