Lo que nunca pense que podria pasar, gracias al internet y consejos de gente con gustos como yo me permitieron hacer lo que tanto deseaba y que me diera resultados, tener sexo con mi mama.
Por aquel entonces me fui a trabajar con mi tío que vive en el norte y me quede a vivir en su casa, vive con mi tía, y dos primas, Julia y Wendy de 16 y 14, las dos son gueritas de 1.64 y 1.60 de estatura, Julia tenia ya unas bonitas tetas desarrolladas unas piernas duras y bien torneadas una cadera perfecta y bonitos ojos cafés claros; Wendy tenia un cuerpo bastante bien desarrollado y unas pequeñas tetillas duras y unos grandes ojos negros que resaltaban su cara.
Nuestro juego preferido fue el de que cada noche poner dos esclavos que tengan que satisfacer los deseos del otro, recuerdo que en una ocasión Paula y yo fuimos esclavos de Paulina...