“Si es lo que quieres, si en realidad es lo que querías, ¿por qué no me lo pides?”. Él no suele pedirlo con palabras, pero en cuanto me arrodillo poniendo mi cara a la altura de la bifurcación de sus piernas me toma por la cabeza y me aprieta contra él, entonces la firmeza de sus manos, la rigidez de sus piernas, y los movimientos reflejos de su sexo hablan por su boca dándome las gracias con total sumisión.
Una linda muchachita con una arraigada fe cátolica descubre el mundo del libertinaje. Empieza odiandolo, pero gracias a una super orgía, en la que prácticamente es violada, aprende a amarlo y se convierte en una puta de lujo