La tuve tan cerca..., pero la indecision acabó con todo. Aun hoy cuando recuerdo aquella calurosa tarde de mayo el dulce olor de su sexo regresa a mi con fuerza.
Apenas miré por entre las rendijas del mueble y me quedé frío e inmóvil.Dany, la niña angelical a la que todos considerabamos aun una pequeña que parecía no romper un plato, estaba recostada boca arriba en el sillón de descanso con una copa de vino en la mano, y vistiendo tan solo...
Cómo observé a mi mejor amigo haciéndoselo con la compañera de piso de una amiga y lo que entre esta amiga y yo ocurrió mientras contemplábamos el sensacional espectáculo.