...así comencé a disfrutar la excitación que me iba inundando. Lo que nos llevó a una pasión más intensa, sus manos habían bajado hasta mis nalgas acariciando con fuerza su redondez sobre la delgada tela del vestido. Entonces...
...dormitaba en mi pecho… yo la vista fija en el techo. El dulce e innegable placer de un orgasmo que se alejaba lentamente, la tibieza del abrazo después de éste, las mieles de haberlo hecho con alguien diferente… la culpa de la infidelidad. Todo mezclado me da vueltas en la cabeza.
Gracias a una recomendación, conocí a un muy buen mecánico, pero lo más importante para esta historia es que también conocí en profundidad a su espectacular esposa...
Siempre me sentí atraído por Marisa, la hija de mi jefe y la directora del proyecto en el que trabajaba, siempre la miraba cuando pasaba cerca de mí y realmente me moría de ganas de cogerla.
Traté de apartarme de él, perono podía, algo me lo impedía. Así que quedé allí, de pie,mirando el horizonte,sintiendo el calor de su cuerpo pegado al mio...
Luego de la calentada que tuve con Sofía, en mi carro, tenía que volver a salir con ella, para follarla de una vez por todo. La fiesta de su amiga fue la solucción.