Lidia tiene elegancia, especialmente ahora que se cuida para mí. Su cabello, hasta los hombros, encuadra una cara atractiva. Su cuerpo está bien proporcionado y tiene unos labios y culo, carnosos y atractivos.
Abriéndome las piernas enterró su cara en el tesoro que yo escondía entre mis piernas, dándose el gusto de lamer, me mordía, me besaba, o solamente me pasaba el rostro absorbiendo el aroma de sus líquidos deslizándose entre mis piernas. De pronto sentí como mi cuerpo se tensaba, como comenzaba a vibrar indicio certero que un gran orgasmo se aproximaba, pronto empecé a gemir, mi cuerpo a contorsionarse, Daniel comenzó a penetrarme más profundo con su lengua,
Final ( o no..) de este relato caliente y sensual en el que hago un ensayo de pensar como una mujer, relatandolo en primera persona de la protagonista en cuestión.
Continuación de este relato caliente y sensual en el que hago un ensayo de pensar como una mujer, relatandolo en primera persona de la protagonista en cuestión.
Se decidió a su primera infidelidad, el la exitaba sexualmente y ella tenia la fantasia de hacerlo en el consultorio de su medico, se volvio la puta que yo queria que fuera.