Después de aquello que me pasó con Leo, casi a diario recordaba sus ojos grandes, su piel de gitano, su andar de depredador... me tendía sobre mi amplia cama y jugaba en las profundidades de mi imaginación con las calientes humedades de mi cuerpo. Todo aquello me llevó a una sola conclusión: Buscarlo
Lo que comenzó como una aventura agradable con una compañera de trabajo bastante mas joven que yo ( 10 años mas joven), y se convirtió en una explosión de sexo y lujuria que nunca creí poder vivir.
Les voy a contar de un amigo de mis papás que cuando yo tenía unos 12 añitos me inició en esto del sexo oral que yo no conocía todavía. Apenas comenzaba a desarrollarme y a ir comprendiendo mi cuerpecito y el placer que me causaba tocarme yo misma, pero todavía no había tenido ninguna experiencia con nadie más.