Recientemente, mi esposa y yo nos fuimos de vacaciones por el Caribe, con el fin de celebrar nuestro aniversario de bodas. Así que nos embarcamos a divertirnos como hacía muchos años no lo hacíamos.
Era maravilloso, a mis 19 años por fin podía viajar sola sin la vigilancia de mis padres, el premio había sido porque salí bien de la prepa y además ya era mayor de edad, mi Papá no estaba muy convencido, pero ni modo, ese había sido el trato y lo tenía que cumplir; me preparé con mucha emoción para mi aventura; aunque yo soy de piel muy clara, mi cabello es oscuro, pero yo me pinté de rubia para ir a conocer la Gran Manzana.
Flavio, un arquitecto, asiste a una reunión en donde presentará una propuesta para un proyecto por el que está compitiendo a una auténtica diosa de ébano. (con fotos).
Entonces, recostándome sobre sus piernas con mucha delicadeza, terminó de retirar mis braguitas e inició el ritual tremendamente erótico de lamer mi cuerpo.
Después de pasar un fin de semana de sexo y lujuria en compañía de mis amigos Esther y El pintor 2, y tal como había programado de antemano me quedé en Isla Margarita durante una semana.
Se levantó y le dijo te tengo una sorpresa…. Abrió la puerta del closet y allí estaba yo, desnudo, sudado, con lágrimas en los ojos y mis manos llenas de semen.
A unos metros de la casa, un hombre cortaba leña. Su físico era impresionante. No podía creerlo, ese hombre tan recio y varonil, no era más que aquel niño con el que solía jugar a escondidas de mi padre.