Soy adicto a la masturbación que acompaño con deliciosas fantasias en las que participan todas las vecinas que habitan el edificio en el que vivo y la que considero es mi reina erótica.
Esta es una fantasia que seguro hemos tenido muchos de los que solemos chatear y tener cibersexo. Aquí imaginé lo que podría suceder al encontarme con una de mis ciberamantes.