Fantasía y realidad se funden muchas veces sin que podamos decir que el sueño no es real. Para nuestro protagonista, al menos, la diferencia no está nada clara...
Una mujer acude la playa, sola, buscando estar tranquila y relajarse. Desnuda, se sienta en la orilla y disfruta con el agua lamiendo su cuerpo. Toca su intimidad y cuando siente cómo crece la excitación descubre a su lado a un hombre hermoso y viril que la posee sin palabras.
Una chica siente una devoción imparable hacia Marilyn Manson. Y la casualidad quiere que se encuentre con él en un concierto de Kiss. Ambos se entregan sin medida ni barreras.
Un joven en la treintena experimenta algunos problemas de erección. Y su jefa, que está para tirar cohetes, le propone probar unas lentillas revolucionarias que permiten visualizar y sentir las fantasías.
Un joven encuentra a una chica dormida en el metro, en un vagón vacío. Cuando la chica se despierta tiene ante sus ojos la verga erecta del muchacho...
Un marido empuja tanto a su esposa a realizar la fantasía de que se comporta como una puta y es follada por cualquiera que ella asume el papel a fondo. El marido llega al punto de no saber si aún es fantasía o ya es realidad.