Bueno hoy mas que nada, quería compartir con todos los integrantes del foro que tengan ganas algo que quizás alguna vez pensaron o sintieron...siempre claro hablando desde el punto de vista del más profundo fetichismo por los pies... además tengo ganas de dejar unos cuentos temas al foro, ya que últimamente no deje muchos comentarios en la pagina...
FETICHISMO DE PIES = OBSESION? Me gustaria compartir con todos los interesados en este tema, plantear la posibilidad de que tengan a su alcance mis opiniones e ideas segun mis experiencias y conclusiones acerca de este tipo de predilecciones sexuales que son parte de un estilo de vida que condiciona la vida de todos los fetichistas de pies.
Fetichismo de pies VS. Sumisión: me gustaria compartir con todos los interesados en este tema, plantear la posibilidad de que tengan a su alcance mis opiniones e ideas segun mis experiencias y conclusiones acerca de este tipo de predilecciones sexuales que son parte de un estilo de vida que condiciona la vida de todos los fetichistas de pies.
Andrea coloco sus sandalias blancas con dibujos de arcoiris, Melisa permanecía con sus calcetas de jirafa rosadas, Marlon como de costumbre se puso sus chanclas azules que a decir verdad eran bastante femeninas al igual que sus uñas que parecían estar pintadas de color rosa, Betty y yo nos quedamos en calcetas blancas.
Este archivo es de mi autoria y lo podria considerar como un manual acerca de los origenes, explicaciones, pautas, razones, obsesiones y todos los temas relacionados con los fetichistas de pies de los cuales obviamente soy parte.
Ante todo soy Fetichista de Pies, y esta historia es tan absolutamente real e increíble en cada uno de sus detalles... que si me la contaran a mí... me resultaría no muy fácil de creer... en realidad no quiero ser extenso... pero creo que no valdría la pena omitir detalles... fue antes de Navidad del año pasado (2001)... alrededor del 16 de diciembre.
Se metió dos dedos de su mano entre medio de su calceta blanca y su pie, rasco ligeramente con sus pequeñas uñas el arco de su pie, los saco un tanto humedecidos y me amenazo con ellos diciendo...
Era de suponerse que aquellos pies no resistirían mucho tiempo en sus sandalias. Derepente se metió el caño de hierro entre sus dedos tomándo como si se tratase de un pene hidráulico.