relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Cuando mi nabo se bambolea... (09)





Relato: Cuando mi nabo se bambolea... (09)

  

Cuando mi nabo se bambolea... (9) por Lado Oscuro 4
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO



Capítulo 1. El monumental culo de la monumental Julia.



"Me parece que le gustó tu culo, July. " comentó Silvia.
"Pero no creo que pueda volver a hacerle los honores, porque se ha echado dos
tremendos polvazos..."


Julia se había parado y sacado toda la ropa, dejando al
descubierto la totalidad de su escultural cuerpo. Sus tetas eran redondas,
paradas, y tan enormes como para hacerle un equilibrio al culo. Yo yacía a sus
pies, esperando que las energías volvieran a mí. "Hay otras maneras en que se
pueden hacerle los honores a mi culo." "Y seguro que él se va a entusiasmar con
ellas..." hablaba en un modo demasiado seguro y despectivo, para que me gustara.
Pero, por otro lado, había un toque de dominación que tenía lo suyo.


Y no sólo la voz. Tenía un rostro bellísimo, con un toque de
crueldad. Sus grandes ojos parecían llegar hasta el fondo de uno y divertirse
con lo que veían. Su sonrisa translucía su espíritu perverso.


Daba la impresión de que para ella un hombre no tenía más
dignidad que un juguete.


"Ahora, nene, vas a saber lo que es hacerle los honores a mi
culo..." me dijo mirándome de cerca de los ojos. Luego se levantó y se dio
vuelta mostrándome su soberbio culo. "Te gusta... ¿verdad?, ahora vas a
conocerlo íntimamente, pichoncito..."


Y poniendo sus pies a ambos costados de mi cabeza, comenzó a
bajar su culo hacia mi cara. Lo bajaba lentamente... y yo miraba alucinado como
esa enormidad escultural se acercaba, inexorable hacia mi cara. Cuando sus
glúteos ocuparon todo el campo de mi visión, sentí que estaba completamente
dominado por esa mujer. Era un sentimiento al mismo tiempo dulce y ultrajante.
Cuando mi cara fue sumergida en el interior de esas nalgas, sentí que podía
sofocarme, pero no me importaba. Mis fosas nasales se llenaron con el olor
sensual de ese culo. "¡Así me gusta, bien quietecito, disfrutando de mi culo en
tu cara...!" Y me lo acomodó un poco, dejando mi nariz en la entrada de su
ojete. "Olé, mi vida, olé..., que no vas a encontrar mejor olor en tu vida que
el de mi orto..." Y sabía lo que decía. Cuando levantó levemente el gran culo
para permitirme respirar, dí varias bocanadas ansiosas, pero quería volver a
tener ese culo encima de mí.


"Podés darle a la lengua, nene..." "Yo siempre me hago lamer
el culo por los hombres..." Yo había comenzado a lamer con fruición,
interrumpiendo sólo en los breves instantes que me daba para respirar. "A veces
cogemos primero, otras veces les siento el culo en el rostro directamente, sin
preámbulos..." La situación me resultaba enloquecedoramente erótica, y mi nabo
estaba acusando recibo. "A los maridos de mis amigas..." "Los voy alucinando con
mi culazo... ¡ahhh...! ¡Así mi vida...! y a la primer oportunidad que tengo le
pongo el culo en las narices... Cuando estamos solos, claro..." "Todos se
someten." "¡Ahh, veo que vos también te estás entusiasmando... esa gran pijota
se te está parando...!" "¡Me encanta tener la cabeza de un hombre dominado bajo
mi culo...!" Y sentí que suavemente me iba cogiendo la nariz con su ojete. La
pija se me paró del todo, como un resorte. "A mi marido lo tenía viviendo bajo
mi culo, aplastado por mi gran culo..." "El pobre estaba boludo con mi culo..."
"Y yo no le daba otra opción. Cuando nos despertábamos por la mañana, la primera
cosa era ponerle el culo en la cara. Y le culeaba la cara hasta que se corría.
Así sabía quien mandaría también ese día. Y después andaba como una seda todo el
día. ¡Mirá cómo se te ha parado! ¡Te gusta lo que te estoy haciendo, ¿verdad
puerquito...?!" Y sí, me gustaba, la respiración se me estaba acelerando. "Nunca
teníamos ni un sí ni un no... porque enseguida yo le aplastaba la cara con mi
gran culazo, y ya no podía seguir discutiéndome..." Realmente estaba muy
enamorado de mí..."


"También mi suegro... Al principio se oponía a nuestro
casamiento porque desconfiaba de mi moralidad... Pero cuando logré ponerle la
cara bajo mi culo se acabó su oposición... ¡Se echaba cada polvo el viejo cuando
lo culeaba...!" "¡Y lo mismo mi cuñado... ¡ ...Éramos una familia unida..." A
estas alturas, mi gran nabo flameaba en el aire locamente. "En los empleos lo
mismo... Cuando ponés a tu jefe bajo tu culo, ya no hay más dudas de quién es el
jefe..." "¡Eso, cielito, meteme la lengua en el ojete...! ¡Dale a la lengüita!"
Y acompañaba las entradas de mi lengua en su ojete con embestias del mismo
contra mi cara. "¡Me gusta este muchacho, Silvita... no sabés hasta donde me
hace llegar la lengua...!"


"Tuve varios empleos..." continuó mientras me culeaba la cara
cada vez cono mayor entusiasmo, "y en todos era igual, jefe tras jefe sucumbían
bajo mi culo. A veces las esposas sospechaban algo, pero sus maridos disimulaban
y yo me seguía culeando sus caras... hasta que alguna esposa me conocía... ¡zás!
¡Ahí se acababa todo!... Salvo cuando conseguía plantarle el culo en la cara a
la esposa... pero eso se dio en tres ocasiones nomás... Pena, las mujeres como
esclavas sexuales son algo bárbaro..." "¡Bueno! ¡Ico ico caballito!" y empezó a
cabalgarme la cara salvajemente. Sus jadeos se hicieron más intensos. Sentí que
estaba buscando correrse, y ese pensamiento me pudo, y mi nabo comenzó a
revolear leche en todas direcciones. Y ya acabado, sentí exánime como ella
procuraba su propio orgasmo, que culminó con una gran aplastada contra mi cara,
que duró el interminable tiempo de su acabada. Creí que iba a morir asfixiado,
pero ¡qué buena muerte!


Cuando me sacó el culo de la cara, comprendí que la
humillación podía ser algo maravilloso. "¡Ahí lo tenés, Silvita, otro gran
hombre aplastado por mi culo y que se corrió sin que lo toque...!" "Hacé lo que
te parezca con él."


Y Silvita con sus trece añitos se había entusiasmado y se me
vino encima para hacer todo lo que le pareciera conmigo.


Pero eso te lo contaré otro día, porque no quiero abusar de
ti.



Si quieres escribirme con tus comentarios, me encantará
recibirlos: POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO



¿ Quieres conocerme ? soy de   y busco sexo
Inscribete y nos conocemos en el chat  - Pulsa aqui - Inscripcion gratis -



Relato: Cuando mi nabo se bambolea... (09)
Leida: 3 veces
Tiempo de lectura: 4 minuto/s




Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
webcams porno
porno
sexo
sexo gratis
zoofilia
porno gratis
relatos eroticos
videos porno por sms
sexo
poemas de amor
lesbianas
sexo anal
gordas
orgias
gays
peliculas porno
television porno
hentai
mamadas
porno gratis
porno
webcams porno
webcams porno
travestis
sexo
negras
videos porno