Hola, al fin me decido a escribir y contar un relato, el cual
no tiene nada de fantástico, ni de inverosímil.
Lo primero en contar es que soy un hombre tengo alrededor de
cincuenta años, bastante bien parecido, vivo en Buenos Aires y les relatare como
conseguí una amiga que es capaz de cumplirme y cumplirse, cualquier tipo de
fantasía.
Desde el comienzo, de esta relación, estuve convencido, que
esta amiga, muy especial podía y quería darme mas, había señales, y yo que ya
había tenido otras experiencias con este tipo de fantasías, las percibía
claramente, solo que había que ir despacio.
La chica de quien hablo la conocí trabajando, ella estaba
casada, andaba muy mal con su marido, por lo tanto mas que caliente, y encima
nos gustábamos mucho, hasta que un día salimos, y comenzó esta historia.
Concretamos la cita y cuando tuvimos nuestro primer encuentro
intimo pensé, de aquí no puede irse sin darle lo que viene a buscar, lo que
merece, y lo que seguramente esta esperando, también yo, lo aclaro. Esa primera
vez tuvimos ambos una explosión de placer, mientras yo pensaba, lo bueno que
serian las próximas. Así es que comenzamos a tener encuentros en hoteles, en mi
casa, mamadas en el auto, etc.
Esta amiguita que debo confesarles, tiene un muy buen culo,
un par de bochas impresionantes, una concha enorme, que debo confesarles es lo
que más me calienta, que sus orificios sean tan profundos que entra lo que se
imaginen, y un clítoris mayúsculo. El caso es que nos dedicamos a revolcarnos y
satisfacer todos nuestros deseos; y como sabrán que cuando uno prueba estas
delicias, quiere seguir, e ir por mas, a mi amiga le encanta el sexo anal
(afortunadamente es lo que más le gusta, y excita) y esta a sido mi mayor
locura, hemos tenido sexo, de todas las maneras, en todos lados, y seguimos
tratando de descubrir nuevas cosas.
Un día, luego de hacerlo muchas veces en casa, tomando, vino,
champagne, etc. Se nos ocurrió probar nuevos estímulos, comenzamos tomando otras
cositas, mas alcohol, y de allí comenzó una nueva etapa. Lo hicimos de tres, con
un amigo mío, que ella jamás resistió, es mas lo llamo ella para que viniera, y
disfruto mucho al ser cogida al mismo tiempo por nosotros dos, a punto tal que
lo repetimos otro día también.
Otra vez, combinamos que seria en su casa, yo vine desde la
mía hacia ella, para esto habíamos hablado de hacer algo diferente, para lo cual
ella había llamado a unas amigas, dos hermanas, que al final no fue y vino solo
una de ellas, y allí lo hicimos los tres en la cama, no quieran saber como
disfrutamos, ni se imaginan a ella chupandose con su amiga, algo espectacular,
mas algunos chiches (dos) con los que juega habitualmente y le apasiona
colocárselos al mismo tiempo, realizamos intercambios hasta que yo no aguante y
me eche uno en el culito de su amiga, mientras esta le chupaba su clítoris,
después metimos los chiches a mi amiga, los dos juntitos como a ella le gusta, y
seguimos chupándonos y mientras tanto ellas se masturbában. Después de esta lo
hemos repetido una vez más, con mi amiga y pero esta vez con un amigo nuevo,
brasilero, muy joven, al que ella le chupo su pija hasta ponerla durísima, y
enloquecerse, luego de esto, el se dedico a chupar su concha mucho tiempo hasta
que ella no podía mas, y procedió a cogerla a morir, mientras yo le acariciaba
sus lolas, y se las chupaba, de esta manera llegamos al máximo de placer logrado
hasta ahora, pero esto promete buenos, y nuevos encuentros.
Pronto volveré a escribir y contarles algunas otras
travesuras que he tenido por ahí pero por el momento esperemos que estas se
sucedan.
Continuación relato.....06/08/03
Para la noche de ayer miércoles habíamos preparado todo con
mi amiga, para estar juntos, dio la casualidad, que en mi casa había gente y no
podíamos quedarnos allí, con lo cual hable con un amigo, para que me prestara su
departamento, que por supuesto me dijo que si, pase a buscarla por su casa,
estaba mas que preparada para pasar una noche de aquellas, viajamos hasta la
casa de mi amigo, estábamos muy cachondos los dos, a tal punto que en plena
autopista me desprendió la bragueta, y comenzó a chuparme mi cosita, hasta
ponerme al rojo y pedirle que parara, ya que estábamos próximos a la estación de
peaje.
Una vez pasado el peaje, le comente que llamaría a mi amigo
para decirle que iba con ella, así lo hice, le dije que dejaría a mi amiga en su
casa una hora hasta que yo fuera a cambiarme, y volviera, mi amiga en ese
momento me pregunta que me gustaría que ella hiciera, mientras yo no estaba, a
lo que respondo, que lo que le vinieran ganas, yo iba a estar de acuerdo si ella
hacia cosas con mi amigo, estando o no yo, pero que lo dejaba librado a su
estado de calentura.
Llegamos a lo de mi amigo, bajo a abrirnos, yo los despedí en
la puerta y prometí volver en una hora, y les dije cuídense.
A la hora, cuando volví, el bajo a abrirme la puerta, subimos
al departamento, y al entrar encontré a mi amiga con zapatos negros de tacos,
conjunto de bombacha, y corpiño lila (muy bueno) y un sombrero, me la quería
comer, y a la vez quería saber como había sido la previa, ella comenzó
diciéndome que había tardado mucho, y a raíz de esto, ellos se pusieron muy
cachondos, y luego de caricias y besos, el termino haciéndole lo que mas le
gusta, el culo, que es su gran pasión.
A partir de allí, y ya recaliente me agregue a la fiesta, y
lo hicimos los tres sin ningún problema para ninguno, excepto ella que estaba
re-cachondisima, y parecía que nada le alcanzaba, luego de haberle hecho muchas
veces su culo, que dicho sea de paso es espectacular y muy grande su orificio,
tomamos unos cafés, nos fuimos de la casa de este amigo, y nos dirigimos hacia
su casa, una vez allí los dos, volvimos a desnudarnos, y luego de chuparme mi
cosa, y que se me volviera a parar, volvimos a hacer su culito, que ya para esta
noche era realmente una flor.