Pasaron unos días sin que el portero y yo tuviésemos
contacto, salvo hacia una semana que saliendo yo con el coche me encontré la
verga de Julio desnuda pegada a mi ventanilla, baje el cristal y empecé a chupar
hasta que vomito su leche en mi boca, que sus eyaculaciones fueran tan
abundantes y frecuentes tenían una explicación medica pues por lo visto padecía
una alteración en el organismo productor de semen, así pues si no quería tener
un insoportable dolor de huevos debía de eyacular mas de una vez al día y la
cantidad de semen que dejaba ir era brutal, tanto es así que en una ocasión
estuvo mas de 45 segundos sin parar de soltar chorros, el hombre casi se moría
cada vez. Una tarde subió a casa estaba mi marido y pregunto por mi
.Le traigo estas bolsas del súper señora.
Pase a la cocina Julio.
Entro y estaba rojo como un tomate, lo achaque a que el no
savia que estaba mi marido, pero al entrar en la cocina se dio un pequeño golpe
y se quedó encogido con las manos en el vientre.
Que le pasa hombre?
Uff que dolor me parece que van a estallar.
Pero que dice? Se ha hecho daño?
Si señora un poco, usted ya me entiende.
Mi marido estaba en la sala acabando de recoger sus cosa para
ir a una reunión cena que tenía, entro en la cocina diciendo:
Adiós cariño me voy, le pasa algo julio?
No nada señor que me he dado un golpe con la mesa y eso
......duele.
Hostia si duele, que mala pata siéntese un momento hombre y
descanse.
No señor ya esta no se preocupe.
Quédese cinco minutos hombre, bueno yo me voy que no llego,
adiós amor.
Me dio un beso y lo acompañe hasta la puerta, yo estaba
bastante nerviosa y el me dijo en voz baja:
Que te pasa?
Nada , nada el golpe que se ha dado el pobre hombre.
Ja ja dale un café y ya se le pasara.
Mi marido se fue y al volver a la cocina ahí estaba Julio
medio encogido.
Tanto duele?
Pues si bastante es que hace días que no....
Días? No me lo creo tengo entendido que por aquí no te faltan
amigas, ni amigos.
Se puso rojo como un tomate .
Anda estirase encima de la mesa que le voy a hacer una cura.
Se estiro después de quitarse los pantalones, madre mía sus
huevos parecían hernias parecía que iban a estallar, su polla a diferencia de
otras veces estaba fláccida a causa del dolor, se la cogí con cuidado pero
enseguida hizo una mueca de dolor.
Pero hombre como ha dejado que se pongan así? Cuanto hace que
no?
Tres días.
Pero no sabe que no puede estar tanto tiempo?
Ya pero un día por otro no ha surgido y para cuando he
querido mire como estoy.
Poco a poco empecé a acariciar su pene muy suavemente
descapullándolo y entre gestos de dolor aquella polla empezó a crecer hasta
ponerse dura, mi lengua empezó a degustar su glande mojado de liquido preseminal
, seguí chupando con delicadeza sus huevos, estaban tersos y durísimos, entones
se paso por mi cabeza que cuando todo aquello explotase podría ser algo brutal,
aquel pensamiento me produjo un escalofrió en todo el cuerpo y casi de inmediato
note como se mojaba la tela de mi tanga, ahí lo tenia encima de la mesa un tanto
indefenso a mi servicio, en la encimera de al lado tenia por "casualidad" un
mortero untado en mantequilla de repostería, lo cogí y apuntado a su culo dije:
Ahora le voy a sacar todo .
Clavé el mortero en su culo al tiempo que me tragaba su polla
meneándola con fuerza y succionando, el hombre soltó un alarido y de su glande
empezaron a salir chorros de caliente semen, yo me aparte y lo miraba deje de
tocarlo y observaba como sin parar borbotones de leche afloraban, el se
convulsionaba y su polla seguía sin parar su vientre era un charco sus huevos
estaban empapados y de su glande seguían saliendo sin fuerza pero sin parar
cantidades de leche, yo miraba a unos centímetros y se me hacia la boca agua,
pase mi mano por el charco de leche embadurnado todo su cuerpo y al final apreté
suavemente sus testículos y al hacerlo como si de un globo de goma se tratase un
fuerte chorro de leche salio directamente a mi cara, ahh que gusto no podía mas
y sumergí su polla en mi boca chorros y mas chorros inundaban mi garganta, al
separarme mi cara y mi pelo recibían inmensos chorros , nunca jamás en toda mi
vida había visto ni había oído hablar de una corrida como aquella, el crono se
paro en 1,30 minutos reales de eyaculación, fue tan brutal que cuando acabo mis
zapatos estaban mojados de los líquidos que yo misma había dejado ir tuve un
orgasmo tan lago como su corrida y sin tocarme, nada mas acabar me desnude y
subiéndome encima de la mesa me coloque encima suyo y refregando mi cuerpo
contra el de el lo embadurne de leche para a continuación ponerme encima en
cuclillas y empecé una colosal meada sobre su pene, Julio parecía loco .
Mas mas aquí, aquí.......
Y acercándome a su cara dirigí los chorros hacia su boca que
abierta buscaba y esperaba mi orín, casi cuando estaba acabando note como un
caliente chorro mojaba mi culo y mi espalda, era el que con su enorme manguera
empezaba su colosal meada. Acabamos en charco de líquidos estirados en el suelo
completamente deshechos.
Después del encuentro en mi casa Julio y yo estuvimos varios
días sin hacer nada, yo estaba mosca pues sabiendo de su necesidad por eyacular
a diario me preguntaba con quien lo estaría haciendo. Pregunte a Alicia y me
dijo que ella también hacia días que nada, nos pareció muy raro a las dos,
pensamos que se pudiera estar viendo con el repartidor así que decidimos espiar
cuando viniese, así lo hicimos pero el muchacho entro y salió sin que el
conserje ni siquiera apareciese.
Que crees tu? Lucia.
No se es muy raro podría tenernos a las dos cuando quisiese,
y que caramba que tanto tu como yo estamos de muy buen ver.
Sabes, lo que tenemos que hacer es espiarle.
Como?
No lo sé pero estarás de acuerdo que aquí pasa algo.
Y así lo hicimos disimuladamente y por turnos nos dedicamos a
seguir al portero, a veces de lejos a veces de mas cerca, en una ocasión
coincidí cuando él salía de la escalera de emergencia que baja de la terraza
donde esta la piscina, estaba rojo como un tomate me saludo de una forma muy
nerviosa y con la excusa de que le estaban esperando salió corriendo al
ascensor, me extraño muchísimo y aunque se supone que lo debía seguir, me
pareció mas interesante subir a la piscina por la escalera, así lo hice y nada
mas entrar en el rellano de la escalera oí como se cerraba en el piso de arriba
la puerta de la piscina. Subí corriendo y entré en la terraza, me quede quieta
observando quien estaba por ahí e intentando descubrir quien acababa de entrar,
varios jóvenes jugando en la piscina, algunas vecinas, casi todas hablando entre
si a excepción de dos, una es una señora que vive en el primero de unos 55 años
bastante, como lo diría yo, señorona, como muy estirada y cerca de ella la hija
de la vecina de arriba, Marta de 16 años, una chica que se pasa el día leyendo,
siempre con un libro en las manos y saca unas notas de excelentes para arriba,
es rubia, delgadita unos pechitos aún por formar, ni alta, ni baja, detrás de
sus gafas unos ojos azules de mirada profunda e inteligente observan el entorno
de forma silenciosa, jamás he conseguido mantener una conversación mas o menos
larga con ella pues muy tímida. En fin quien podía ser? Quien acababa de entrar?
No me cuadraba nadie, o lo mas seguro es que todo hubiese sido una coincidencia
sin mas importancia así que me acerque a donde estaba Marta y la señora la
saludé y ella como de costumbre respondió con escueto gesto, tomé un tumbona y
me puse enfrente de Marta.
Hola Marta como estas?
Bien aquí leyendo un poco.
Jolin chica devoras los libros, cuantos lees al mes?
Al mes? No se, como dos o tres a la semana.
Uff que pasada, es estupendo que tengas esta afición.
Si pero a veces siento que me paso.
Por que?
Porque leo mucho y casi no se hablar.
Marta llevaba un bikini amarillo y sin querer mire su
entrepierna y a pesar de ella estar completamente seca la parte baja de su
bikini estaba mojada, no sé si ella se dio cuenta de que yo me había fijado o si
se dio cuenta en ese momento pero se levantó de golpe y se tiro a la piscina, al
salir me fije en que realmente el crecimiento le había sentado muy bien y que se
le estaba poniendo un tipito monísimo, sus pequeños pechos marcaban unos pezones
duros, grandes y tiesos por el frío del agua, ella acercándose a mi me dijo:
Que fresquita esta, me seco y voy para casa.
Se estiró y cuando estuvo seca enrollándose un pareo
transparente se levantó y despidiéndose de mi se fue. Yo pensativa ,
preguntándome incrédula si podría ser ella me auto contestaba diciéndome que no,
imposible este angelito de 16 años con sus gafitas, me levanté y me fui para
casa, tome el ascensor y al llegar a mi piso una imagen como un flash cruzó mi
mente, Marta había bajado por las escaleras y no por el ascensor, me dirigí
rápidamente hacia las escaleras y entré, nadie, no había nadie, claro pensé
quien quieres que haya, ese sexto sentido que tenemos algunas no me dejaba en
paz así que empecé yo sola a subir despacio llegue hasta arriba y cuando estaba
justo delante de la puerta de la piscina y apunto de darme la vuelta pensando
estas loca, me gire allí estaba, otra puerta ni me había fijado era la de la
sala maquinas del ascensor, pegue la oreja en el frío metal y nada los ruidos de
la piscina apagaban cualquier otro, entonces recordé que en una reunión de
vecinos se había acordado hacer una copia de todas las llaves del edificio y que
cada uno tuviese por lo menos una de cada por sí acaso. Baje a casa en una
exhalación busque y rebusque rápidamente hasta que las encontré volví a subir
corriendo y con cuidado fui probando hasta una abrió la dichosa puerta, entre y
cerré tras de mí, una pequeña escalera de caracol conducía al piso superior con
sigilo fui subiendo y cuando mi cabeza asomó lo que vi no fue otra cosa que a
Don Julio enculando a la mosquita muerta de Marta, aquel cabron se estaba
follando a diario y creo que varias veces al día a aquella niña de 16 años, me
quede sin que me viesen y caliente como pocas veces y acariciándome observaba
como Martita asida a una barandilla con sus piernas estiradas y abiertas recibía
la enorme tranca del conserje, me parecía mentira que en aquel culo pequeñito
entrase y saliese el tremendo pollon de julio como si nada, ella entonces dijo:
Follame mas fuerte, mas, hasta el fondo, más rápido, más.
No puedo mas mi niña estoy roto, lo hemos hecho tres veces
hoy.
Follame y calla quiero tu leche.
Dios mío con la intelectual, que pasada yo no pude contenerme
mas y me vino un orgasmo de esos que te tiemblan las piernas y casi te caes al
suelo, casi al mismo tiempo Marta se la sacó del culo y de rodillas con sus
gafitas puestas empezó a chupar tan majestuoso instrumento hasta que explotó en
su boca y sacándola dejaba que los abundantes chorros de semen cayesen sobre su
cara manchando sus cabellos y sus gafitas claro, aún estaba degustando las
últimas gotas cuando yo decidí hacer acto de presencia.
Bien....... muy, pero que muy bien.
Ahhh Lucia, madre mía, mira es que yo....
Calla.
No pretendía hacerle pasar un mal rato, así que me acerque y
ella aún de rodillas empezó a cambiar su cara desencajada por una cara de
sorpresa al ver que yo me arrodillaba a su lado y con mi lengua empecé muy
lentamente a limpiar los restos de semen de sus mejillas al tiempo que los dedos
de mi mano se colaban en su vagina y con la otra meneaba la fláccida polla de
julio, ella no tardo en comprender y enseguida cerró los ojos y se dejo hacer,
sus manos buscaron al principio tímidamente y después con decisión mis pechos y
mi sexo, al desnudar mis senos los miro un instante y se lanzo sobre uno
chupando y succionando con fuerza al tiempo que me metía sus dedos en mi vagina
para sacarlos completamente mojados y mirarlos para acto seguido meterselos en
la boca y saborear mis jugos aquella niña era una viciosa incontenible, los
orgasmos se sucedían la cara de placer de Marta era algo especial entre vicio y
locura, a todo esto el sufrido conserje estaba con su imponente rabo duro como
una piedra mientras yo lo seguía pajeando y cuando con un gruñido anunció que se
corría, por cuarta vez esa mañana, Marta y yo empezamos a chupar una por cada
lado hasta que como de costumbre y con grandes cantidades se corrió en nuestras
caras dejándonos completamente empapadas y cuando acabamos de limpiar su polla
con nuestras lenguas yo dije:
Muy seco está usted para lo mojadas que estamos nosotras, no
creé?
Se acabó de desnudar y sin mediar palabra y ante la mirada de
total extrañeza de Marta, se estiró en el suelo, yo tome a Marta por los hombros
y la levanté colocándola encima de Julio con una pierna a cada lado yo también
de pie en la misma posición frente a ella comencé a acariciarla al tiempo que yo
hacia lo mismo, cuando un chorro de pipi salió de mi bufeta para ir a parar
encima de Julio, Marta abrió una boca y unos ojos de incredulidad yo entonces
apreté más su bufeta y le dije suéltate a él le encanta, y cerrando los ojos
empezó en un principio muy flojito un hilo de orín a salir de su vagina pero
cada vez mas fuerte hasta que al final un buen chorro de pipi mojaba no solo a
julio si no también a mí pues usando sus dedos dirigía como una experta aquel
chorro hacia mi sexo y yo notaba como el caliente liquido chocaba contra mi
vientre para caer después mezclado con el mío encima de Julio. Al acabar aquel
encuentro quedé con Marta para comentar algunas cosas, como por ejemplo que
vivíamos en una comunidad y que no era justo que si el recibo era igual para
todos los pisos solo ella utilizase los servicios de portería.