relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Una noche húmeda





Relato: Una noche húmeda

  

Este relato se lo envié de regalo a una persona especial,
pero nunca me contestó, así que ahora lo publico para el deleite de todos.


 


Yo estaba estudiando en una escuela vespertina y había una
compañera, Gabi, con la cual nos teníamos hartas ganas, pero nunca habíamos
tenido nada. Ella mide como 1,60 metros, tiene unos pechos muy grandes (100 cm),
con unos pezones oscuros que casi no caben en la boca, poca cintura y un culo
para detener el tránsito. Las piernas nada fuera de lo común, excepto cuando usa
sus preciosos pantyhose (Un fetiche mío). De pelo negro, largo y rizado, ojos
oscuros y una boquita con unos labios besadores maravillosos.


Un sábado, después de clases, a eso del medio día, nos fuimos
a su departamento (Vive sola), junto a otra compañera con la que estudiábamos
siempre y que se llama Janis. Luego de almorzar algo ligero, nos sentamos a
estudiar los tres, aunque por el calor nos costaba concentrarnos, especialmente
a mí, pues tenía dos escotes generosos a mi disposición y como además era yo
quien las ayudaba, de vez en cuando me paraba tras ellas y la vista era
maravillosa, especialmente la de Gabi, que hacía un esfuerzo para que yo no
perdiera detalles de sus gloriosas tetas. Como a las 5 de la tarde, Janis tuvo
que partir pues se juntaría con su novio en un centro comercial para ir al cine,
pero Gabi me pidió que me quedara un rato más porque había una materia que no
lograba entender del todo (Lo que era cierto), así que, inocentemente, me quedé.


Seguimos estudiando más arduamente, pero en un momento me
paré y me puse tras ella para deleitarme un rato y Gabi, como siempre me
obsequió una generosa vista. En eso, empecé a masajearle los hombros, sin
ninguna doble intención, y ella reaccionó echando su cabeza para atrás, la quedó
apoyada en mi verga que estaba empezando a reaccionar con el contacto previo.
Eso fue como un estallido dentro de mi y, sin poder aguantar, la besé suavemente
en su deliciosa boquita. Gabi respondió a mi beso en forma suave y cálida y, sin
despegarse de mi boca, se fue poniendo de pie hasta que nos abrazamos y ahí se
desató la tormenta. Ya sin ningún pudor, metí mis manos por debajo de su mini
falda y apretaba sus nalgas contra mi, descubriendo, además, que llevaba una
tanguita del tipo colaless.


De ahí a la cama fueron solo segundos. Era tanto el deseo y
la pasión que apenas alcanzamos a sacarnos la ropa, darnos un par de lametadas y
montarnos uno encima del otro a bombear como locos. Gabi se vino con un orgasmo
suave pero delicioso y yo no alcancé a nada (Suelo ser de larga duración).


Nos quedamos acostados, apenas tapados por una sábana,
abrazados y sin aliento, tratando de asimilar todo lo que había pasado. Después
de besarnos tiernamente, Gabi fue por unas cervezas y seguimos dentro de la
cama, acostados de lado y frente a frente. Recién ahí nos pusimos a conversar,
mientras nos besábamos y nos acariciábamos, de hecho, no podía dejar de tocar
esas enormes y duras tetas, cuyos pezones seguían tan parados como mi verga.


Gabi empezó a acariciar mi instrumento suavemente y hacía
comentarios al respecto, al mismo tiempo yo tocaba su almejita peluda y muy
mojada, le pasaba un dedo por la rajita y salía lleno de su sabroso flujo, lo
pasaba por el pezón y luego se lo besaba; vuelta a pasar el dedo y de nuevo al
otro pezón; pasar el dedo y a sus labios y beso y ella, dele que dele a mi pija.
Nos fuimos calentando nuevamente, su mirada era muy lujuriosa (Imagino que la
mía también). La excitación fue subiendo, los olores que emanaban de nuestros
sexos eran cada vez más intensos y profundos, nuestra humedad era cada vez más
intensa, nuestros besos cada vez más sedientos, nuestras caricias cada vez más
frenéticas, nos hundíamos en un estado de placer indescriptible cada vez más
hasta que ella se giró y comenzamos el mejor 69 que he tenido en mi vida. Nunca
había probado un chichi tan delicioso y tan húmedo, su vello púbico estaba
totalmente mojado, con gotitas de su flujo, así como las flores con el rocío de
la mañana. Me di un festín inigualable, ella chorreaba a destajo en mi boca,
¡¡¡Que sabor indescriptible!!! Yo estaba como afiebrado comiendo esa maravillosa
almeja de labios gordos y generosos, el clítoris estaba a más no poder, casi no
me daba cuenta del placer que me producía la mamada que ella me daba.


De pronto ella empezó a estremecerse, se dio vuelta y se
montó encima mío, hundiendo mi pija dentro suyo de una sola vez. Empezó a
cabalgar con furia en medio de gemidos y suspiros, sus tetas se movían de una
manera alucinante. Cuando estábamos en el éxtasis, a mi me dieron una ganas
insoportables de mear (Me acordé de las cervezas), y, apenas sacando el habla
(Ya que yo también gemía y suspiraba como un loco), le dije que parara porque
necesitaba ir al baño a mear o me hacía ahí mismo. Gabi, que se había recostado
sobre mi para moverse mejor me dice al oído, con una voz como de ultratumba y
cargada de un deseo que nunca había visto ni oído, ¡¡¡Méate ahora, dentro de
mí!!! Y.... no aguanté más y solté el chorro. Al sentir esa descarga, ella
empezó a venirse de una manera que nunca había visto, estaba como poseída y me
pedía que no parara. Para mí, fue como eyacular durante mucho rato, era un
placer que nunca había sentido, el meado salía con una fuerza inusitada
bañándola entera por dentro y salía de su cuca chorreándome las piernas. Solo
sentir ese calor hizo que me viniera dentro de ella con una descarga enorme y en
medio de un grito ronco, incontenible, de un placer infinito. Gabi disfrutaba
como nunca y, cuando yo eyaculaba toda mi leche dentro de ella, me dijo que se
estaba meando ella también. Fueron litros los que salían de esa caverna mágica,
era algo maravilloso, era placer, placer, placer, placer y más placer.


Caímos rendidos, agotados por el placer vivido. Nos besamos
largamente y yo, en un arrebato primitivo, besé su raja que estilaba semen y
nuestros meados ella, en el paroxismo total, se desprendió de mi y me besó
largamente, así pudimos compartir todos nuestros líquidos. Finalmente nos
quedamos dormidos y despertamos como a las 10 de la noche con mucho hambre y con
un deseo renovado.


La noche recién empezaba y teníamos mucho que hacer con
nuestros cuerpos.


 


Espero que te guste. Este relato no lo he publicado pues lo
escribí para ti. Es la primera vez que le cuento a alguien esta maravillosa
experiencia. Por favor avísame si te gusta y luego te mando lo que pasó el resto
de la noche.



¿ Quieres conocerme ? soy de   y busco sexo
Inscribete y nos conocemos en el chat  - Pulsa aqui - Inscripcion gratis -



Relato: Una noche húmeda
Leida: 6 veces
Tiempo de lectura: 4 minuto/s




Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
webcams porno
porno
sexo
sexo gratis
zoofilia
porno gratis
relatos eroticos
videos porno por sms
sexo
poemas de amor
lesbianas
sexo anal
gordas
orgias
gays
peliculas porno
television porno
hentai
mamadas
porno gratis
porno
webcams porno
webcams porno
travestis
sexo
negras
videos porno