AVISO: El autor quiere dejar claro que el siguiente relato es
fruto de la imaginación y que de ninguna forma esta de acuerdo con los actos de
violencia, tanto físca como mental, que en él puedan aparecer. Así mismo resalta
que por su contenido violento y sexual está dirigido únicamente a mayores de
edad.
Parte I.
Me llamo Manel y que tengo 23 años, de los cuales los últimos
cinco he pasado ya sea huyendo de la justicia o en cárceles ( desde donde estoy
escribiendo ) debido a mi vida de delincuente.
Siempre he sido un chico conflictivo en el colegio, lo que me
ha llevado a estar expulsado varias veces por mi comportamiento. Para sacar algo
de dinero extra hacía "préstamos" a antiguos compañeros del instituto con un
interés elevado, y fue esto lo que me llevó a mi vida de fugitivo. Resulta que a
mi vecino Miguel, un año mayor que yo, le había "prestado" una cantidad
importante para comprarse no sé qué pieza para el coche, pero a la hora de
devolverme el dinero me daba largas e incluso me amenazó con denunciarme si no
le hacía una rebaja sustancial; vamos, que quería zanjar la deuda a cambio de su
silencio. Esto me hizo planear una venganza contra él; lo que se me ocurrió era
diabólico y sé que a él le volverá loco.
Una semana más tarde fui al chalé que tienen los padres de
Miguel ( ya sabía que él se había ido a pasar el fin de semana a casa de un
amigo a tres horas de viaje ). A llegar esperé a que se marchase su padre a
trabajar y se quedase sola la madre, entré por una ventana trasera que estaba
abierta. Me dirigí a la cocina y allí estaba Carmen, la madre de Miguel - es una
mujer de 45 años con un buen cuerpo- que llevaba puesto un vestido blanco
bastante holgado. Saqué de mi mochila el frasco con cloroformo y empapé un paño,
sin hacer ruido me puse detrás de ella y le tape la nariz con él. Se revolvió
pero la sujeté con fuerza hasta que hizo efecto el narcótico. Rápidamente la
arrastré hasta el dormitorio marital y la deposité en la cama; le quité el
vestido y le arraqué la ropa interior, uf...tenía un cuerpo bonito: unas tetas
grandes y la concha cubierta de vello. Le ate las manos juntas y a la parte
superior de la cama, y las piernas a cada esquina inferior quedando así
completamnete abierta para mí. Al notar que se estaba despertando le puse una
cinta adhesiva en la boca y me desnudé completamente. Abrió los ojos y al verse
inmobilizada , desnuda y conmigo con los 20 cm de mi polla totalmente empalmada,
se empezó a revolver con fuerza ya que, como creo que se imaginaba, la iba a
violar.
-Hola Camen, tu hijo me
debe dinero y no sólo no quiere devolvérmelo, si no que me amenaza con
denuciame. Así que he pensado tomarme el pago en especie contigo aunque antes
voy a llamar a Miguel para que no se lo pierda- Dicho esto me puse entre las
piernas de Carmen y con el celular marque el nº de su hijo.
-Soy Manel, no,no te
llamo por el dinero, ese asunto lo voy a resolver ahora mismo con tu madre, ¿
qué no sabes a lo que me refiero ?..si es fácil; olvídate del dinero, me voy a
tirar a tu madre y con eso quedamos en paz. Además lo voy a hacer en la cama
donde se la folla tu padre, que así es más morboso- le quité el adhesivo de la
boca a su madre que empezó a gritar:
-hijo ayúdame, me tiene
atada a la cama y me va a violar...nooooo, por favor- dijo cuando la penetré
de repente. Podía escuchar los gritos de rabia a través del móvil mientras mi
polla entraba y salia de esa expléndida concha. Estaba tan excitado que
eyaculé muy pronto dentro de ella.
Volví a coger el móvil, por el que ya sólo escuchaba los
lloriqueos de Miguel, mientras que Carmen se habia desmayado.
-Joder, vaya madre más
buena que tienes; creo que no habia llenado nunca con tanto semen una concha ,
¿ sabes ?, antes de irme la voy a violar otra vez y malo será que no la deje
embarazada - apagué el celular y antes de marcharme, como prometí, volví a
regar con mi leche la concha de Carmen y a partir de ahí comenzó mi huida