A la mañana siguiente Susana no pudo levantarse de la cama
hasta casi la hora de comer. La experiencia le había resultado altamente
gratificante. Las experiencias que habían vivido la estaban llenando de gozo. Su
vida se había trasformado en un torrente de sexo que la llenaba por completo. Ni
decir tiene que de Marcos ni se acordaba. Todas las facetas del sexo las tenia
mas que cubiertas. Ademas el pensar en las fantasías que todavía quedaban por
hacer realidad la mantenía excitada. Su marido no dejaba de recordarle lo bien
que estuvo verla rodeada de aquellos adolescentes desnudos. En el postre le daba
a beber la leche de aquellos jóvenes para alargar mas el recuerdo de aquel día.
Tal y como bebía Susana reconocía el propietario de aquel semen, su mensaje y lo
que le había hecho.
Echaron a suerte la siguiente fantasía que iban a cumplir. Le
toco el turno a Roberto. Su fantasía de someterla, dominarla como a una sumisa
esclava durante un fin de semana se iba a hacer realidad. Nunca penso que el
traer una pizza a esa casa pudiera haber resultado tan gratificante. Juan
hubiera preferido que aquella fantasía no se efectuara pero fue la propia Susana
la que se negó. Acordaron que seria durante le siguiente fin de semana y que no
acudiera ni padre ni hijo. La tendría todo ese fin de semana para saciar sus
caprichos. El miedo de Susana fue creciendo conforme se acercaba el viernes.
Siempre le había gustado la dominación que Marcos había ejercido sobre ella pero
desconocía su reacción ante una sesión sadomasoquista. Para que no hubiera
marcha atrás Roberto decidió llevarla a un viejo pueblo del pirineo donde a
duras penas podían contarse tres vecinos.
El viernes por la tarde emprendieron camino a su destino.
Roberto quería que fuera completamente desnuda durante el viaje cubierta
únicamente por una pequeña mantilla que no llegaba a cubrir todas sus partes.
Perra a partir de este momento todos tus deseos son los
míos, tu voluntad junto con tu persona pasan a pertenecerme. No debes
preocuparte té veras gratamente sorprendida de lo que llegaras a gozar este
fin de semana. Tenemos poco tiempo así que tendremos que aprovecharlo bien.-
Mientras decía esto Susana intentaba evitar que un autocar de escolares
tuviera visión de sus secretos más íntimos.
Cuando cogieron la autopista le ordeno abrir una de las bocas
que llevaba Roberto. Cogió lo que parecía un palo negro alargado seguido de un
cable que la llevaba a un sensor. Que consolador tan extraño penso Susana.
Roberto la ordeno ponérselo en el coño bien dentro de tal manera que le cupiera
practicamente entero. Pero era demasiado largo y no le cabia entero. Al
enchufarlo Roberto soltó una pequeña descarga que la hizo incorporarse de su
asiento. Cada vez que lo encendía Roberto y aquel instrumento tocaba el asiento
ella sufría una pequeña descarga, así que el viaje le iba resultar de lo más
penoso. La posición que le obligaba a adoptar hacia que su culo estuviera
ligeramente levantado pero lo suficiente para que el pequeño delantal no
cubriera su coño. Roberto se pegaba a cuantos vehículos grandes veía de forma
que Susana tenia que escoger entre la decarga o enseñar sus encantos a cuantos
conductores pasaban por su lado. Durante las primeras descargas Susana
permanecía en su asiento intentando controlar el dolor que le producía. Al cabo
de una hora tenia el coño tan sensible que no podía evitar exhibirse todo lo que
Roberto quisiera, completamente expuesta a su voluntad. Los extrañados
conductores, la mayoría camioneros, en un principio se quedaban anonadados para
pasar a masturbarse contemplando el cuerpo escultural de Susana. Cuando alguno
de los conductores se empezaba a masturbar Roberto descubria las tetas de Susana
para que pudieran contemplarla por entero. El verse expuesta con lo que los
camioneros pensaban era un consolador en su coño Susana se iba calentando. Tenia
el chocho encharcado con lo que las descargas podían hacer todavía mejor su
trabajo. Y esto solo era el principio- penso.
Cuando llegaron a la casa Susana saco las maletas del coche
mientras Roberto iba a por las llaves. Al entrar pudo ver que era una hermosa
casa del pirineo algo descuidada. Roberto le entrego un delantal de cocina y le
ordeno le sirviera la cena. Susana no observo que el delantal dibujaba la forma
desnuda de una mujer. Mientras cenaba tocaron a la puerta. Roberto ordeno a
Susana que saliera tal y como estaba a abrir la puerta pero no quería, el miedo
a lo desconocido la ponía nerviosa y en aquel pueblo se sentía completamente
perdida. Roberto lanzo un fuerte bofetón que estallo en toda la cara de Susana
haciéndola caer.
Recuerda puta que estas a mi entera voluntad, que no tenga
que repetírtelo dos veces. Abre.
Cuando abrió la puerta un hombre maduro de unos cuarenta y
dos años quedo boquiabierto.
Quién es puta?
Hola Roberto soy yo Gustavo, Gustavo Alonso, tu amigo.
A hola Gustavo pasa. Y quédate a cenar.
Mientras Susana preparaba la cena Roberto le puso al día del
porque de la situación de Susana. Sus ojos quedaron abiertos como platos
mientras su amigo le relataba la primera de las fantasías. Cuando Susana entro
entendió que sus secreto más íntimos no podrían resguardarse en aquel pueblo.
Puso el plato en la mesa y obedeció la orden de Roberto de ir a limpiar.
Mientras ella limpiaba Gustavo pidió a su amigo que dejara follarsela, a lo que
Roberto no tardo nada en acceder.
De acuerdo Gustavo. Yo mientras iré a ver a Sonia.
Gustavo encontró a Susana limpiando el polvo de una
estantería. Sin miramientos se acerco a ella y le apretó las tetas. Susana llamo
a Roberto asustada pero este no acudió.
Quien lo iba a decir una puta para mi solito.
Susana se resistía sin poder darse la vuelta. Las manos de
aquel hombre pronto descubrieron todos los rincones de Susana. Sus manos
aprisionaban los pezones de Susana por encima del delantal mientras ella
intentaba zafarse. Uno de sus dedos se colaron en su coño mientras otro
pellizcaba insistentemente sus tetas. Susana al notar aquel dedo dentro suyo
empezó a suspirar. Aquel condenado la estaba forzando pero ella no podría
resistirse a sentirlo. Gustavo la abrió de piernas para que sus dedos pudieran
entrar dentro de ella. Su dedo sabia trabajar muy bien el coño de una mujer, que
por otra parte empezaba a estar cada vez mas mojado. Gustavo introdujo tres
dedos para conseguir abrir mas aquel coño que sin duda había disfrutado tanto.
Los dedos sabían hacer bien su trabajo, llegaban a cualquier parte de su vagina
en un continuo mete y saca. Cuando sus suspiros fueron de mayor profundidad
Gustavo saco los dedos de su coño produciendo un vació en su interior y
provocando las quejas de Susana.
Metete tus dedos puta. Quiero ver como lo gozas, imagínate
que es una polla. Veras como esos guantes de látex parecen una polla.
Susana introdujo tres de sus dedos en su interior continuando
el trabajo que Gustavo había empezado. Mientras Gustavo empujo su cuerpo hacia
delante obligándola a apoyarse sobre una mesa. Escupió en su ano y sin ningún
miramiento le introdujo se dispuso a introducirle el pene. No hizo caso a la
negativa de Susana y poco a poco fue empujando dentro de Susana produciéndole un
terrible dolor. Cuando Gustavo tubo toda la polla dentro empezó a moverse
sacando y metiendo el pene de aquel estrecho agujero. Al principio lo hizo
despacio para ir aumentando el ritmo paulatinamente. Los dedos de Susana
comenzaron a moverse al mismo ritmo que las embestidas de Gustavo entraban en su
culo. El dolor poco a poco fue dando paso a un placentero cosquilleo. La polla
de Gustavo seguía entrando y saliendo con un ritmo acompasado pero seguro. Era
una polla enorme. Eso si que había podido observarlo Susana antes de que se la
metiera. Los aullidos de Susana resonaban por toda la casa, sus manos dejaron de
trabajarse el coño para aguantar los empujones que le daban. Gustavo seguía
entrando con mayor recorrido en su culo. En una de esas veces se le salió la
polla del culo.
No por favor no pares, sigue carbón, sigue me estas
volviendo loca. Gustavo ensarto de nuevo su ariete sin mayor dificultad esta
vez.
Siempre desee follarme a una puta como tu por el culo,
cerda. Aquí no tenemos demasiadas oportunidades.
Las embestidas fueron aumentando de ritmo indicando la
inminencia de su orgasmo. No pares sigue, sigue, gritaba Susana. Al girarse pudo
ver dos bultos en la puerta, eran Roberto y Sonia que estaban siguiendo la
enculada con deleite. Roberto comenzó a animar a Gustavo como si de un partido
se tratara.
- Vamos Gustavo dale fuerte a esta puta, no te olvides a lo
que ha venido. Échale todo tu semen dentro.
Gustavo estiro todo su cuerpo y aumento aun más el ritmo. Su
cara se contrajo mientras de su polla salían enormes borbotones de leche.
Continuo durante un buen rato empujando el culo de Susana hacia arriba en cada
una de sus descargas. El semen de Gustavo empezó a escurrirse por sus piernas.
Cuando Gustavo saco su pene le dejo un buen agujero en el ojete, Susana se dio
la vuelta y cogiendo su polla con los guantes se la llevo a la boca. Sus labios
absorbían todos los restos de semen que había en ellos. Con una mano masturbaba
a Gustavo consiguiendo que ni siquiera se deshinchara. Las chupadas pronto
consiguieron que Gustavo estuviera a punto de nuevo.
Roberto ordeno a Susana separarse de aquel miembro para que
Sonia pudiera lamerlo y explotara en su boca.
Sonia se mostró un poco reacia porque no estaba acostumbrada
a ello. Pero Susana había conseguido calentarla. Los labios de Sonia aprendieron
pronto y succionaron con gran avidez aquella polla. Roberto empujo a Susana
hacia Sonia obligándola a chupar su coño. Era la primera vez que Susana se veía
en esta situación pero no dudo en obedecer a Roberto. Susana lucho para bajarle
las bragas a Sonia ante la resistencia de esta. Acerco su lengua y lamió por
primera vez el coño de una mujer. Los labios de Sonia eran bien gordos. La
lengua recorrió esa hermosa raja más propia de una yegua que de una mujer.
Susana introdujo la lengua por dentro recogiendo sus jugos. Entraba y salía con
la lengua follandosela. Sonia estaba gozando las lamidas de Susana suspirando de
una forma escandalosa. A pesar de su inexperiencia Susana consiguió que las
piernas de Sonia se doblaran de puro placer. La lengua de Susana comenzó a lamer
por fuera como si fuera una perrita. Recorría sin prisas pero sin pausas todo el
coñote mientras Sonia mamaba con mayor ansia la polla de Gustavo. Gustavo
agradecía a Susana su aparición porque si bien ella se marcharía Sonia quedaría
marcada para siempre. Ademas estaba gozando como nunca en su vida. De nuevo
estaba a punto de explotar, sus gemidos fueron mayores y más continuos hasta que
por fin un gran gemido indicaba lo que sucedía dentro de la boca de Sonia. Esta
como si se hubiera vuelto loca continuaba mamando mientras Susana separaba sus
tersos glúteos con los guantes y lamía a lo perrito mas profundamente.
Finalmente las piernas de Sonia no pudieron aguantar mas y un torrente cayo en
la boca de Susana mientras Sonia gritaba como lo que empezaba a ser, una puta
más.
Sonia tardo en levantarse sin entender aun que había pasado
por su cabeza para estropear en un segundo su mancillez. Dio un morreo a Susana
con la boca llena de semen de Gustavo para que saboreara ese liquido y a modo de
profundo agradecimiento. Salió por la puerta a duras penas aguantándose erecta.
Gustavo vete a casa por hoy ya hemos tenido bastante. Dijo
Roberto
Roberto acompaño a Susana a su habitación. Ato sus manos en
la cabecera y las piernas abiertas a los pies de la cama. Se desnudo y la tomo
con furia, sin miramientos, como nunca la habían tomado. Si no fuera por la
excitación que llevaba le hubiera hecho un daño tal vez irreparable. Cuando
Roberto acabo se dispuso a marcharse a su habitación con el coño empapado por la
mezcla de jugos suyos y del. Susana protesto pero nada consiguió. Necesitaba
llegar a un orgasmo por toda la excitación del día pero Roberto no se lo
permitió. Varias veces aquella noche entro Roberto a montarla. Cada vez que
conciliaba el sueño Roberto entraba y la tomaba con furia, con violencia, no la
dejaba correrse consiguiendo que aquel viernes no lo olvidara nunca. Si no la
follaba con su pene lo hacia con el consolador, de forma que durante esa primera
noche acabo completamente excitada, en un continuo estado de excitación pero sin
llegar al clímax. Acercándose pero sin conseguirlo. Roberto le dejo el
consolador en el coño y se fue a dormir. Susana se retorcía intentando follarse
con el consolador contra la cama y así llegar al orgasmo. Intentaba empujar el
consolador hacia adentro y hacia fuera pero no consiguió mas que cansarse y
aumentar aun más su excitación.
Por fin quedo rendida y se durmió.
Se despertó pasado el mediodía con Sonia a su lado. Sonia le
acariciaba todo el cuerpo deleitando sus manos en sus tetas y besándola,
besándola. Sonia la deseaba. Tenia ordenes de acariciarla durante horas hasta
nuevo aviso. Susana le suplicaba que le metiera y sacara el consolador hasta que
se corriera pero solo consiguió que Sonia lo moviera hasta que estaba a punto de
correrse e irremediablemente paraba. Sonia pasaba a recorrer con sus manos su
cuerpo a lamerle las tetas y a chuparle el sexo volviéndola loca.
-Por favor, por favor dejarme ya… No sigas me estáis matando
de gusto.
Sonia le cogía las tetas acariciándolas y besándolas. UMMMMM,
NO, UMMMMMM…
Al rato llego Roberto.
Que puta deseas llegar a un orgasmo verdad?
Si por favor hazme llegar ya, no puedo más. Me duele el
coño necesito descargar.
Mientras decía esto Roberto saco el consolador. Se la monto y
le ordeno le explicara a Sonia su experiencia con los tres negritos, como la
habían tomado, como se dejo follar y como después un perro se la cepillo, como
quedo embarazada de un nicho de color, le ordeno explicara hasta los más ínfimos
sentimientos cuando desvirgo a su hijo y todas las situaciones que había vivido.
Se estaba confesando ante una extraña todo por sentir una polla dentro con la
que poder llegar al orgasmo. Roberto ordena a Sonia que se pusiera encima de la
boca de Susana para que la lamiera hasta correrse en su boca. Susana inicio de
nuevo los sabores de un coño. Y ante la promesa de Roberto de permitidle llegar
a un orgasmo cuando Sonia se corriera acelero sus lamidas. Cuando Sonia descargo
sus jugos en la boca de Susana, el cruel Roberto falto a su palabra.
Que mayor castigo para una puta como tu que el negarle una
polla para correrse. Tienes que aprender que las putas sirven para dar placer
no para tenerlo.
Ante estas palabras Susana comenzó a llorar desesperadamente,
su orina se escapo empapando toda la cama. Estaba completamente entregada y
humillada.
- Cerda grito Roberto, mira lo que has hecho.
Dejándola allí tumbada en sus propios orines Roberto salió de
la habitación. Sonia seguía acariciándola y haciéndola sufrir con el consolador.
Desconocía hasta entonces la fuerza del sexo, sus placeres y no dejaría pasar la
oportunidad. Se tumbo encima de ella pegando sus tetas a las de Susana, su sexo
junto al de Susana se movía como si le penetrara. Las tetas chocaban unas contra
otras en un placer que les llevo de nuevo al clímax. Roberto rompió de nuevo la
escena con su entrada, llevaba en la mano una de las bolsas de las que extrajo
unas pinzas que coloco en sus pezones, encendió una vela y espero a que la cera
se fuera haciendo liquida. Había llegado Gustavo con Daniel Wolf, un amigo suyo
propietario de tres enormes Perros Daneses. Al llegar a la habitación los perros
no dejaban de ladrar excitados. Susana estaba completamente atemorizada,
aquellos perros le daban miedo, temía le pudieran hacer daño. No le importaba
que los pueblerinos la vieran atada, desnuda, meada y suplicando que la dejaran
correrse, completamente humillada pero los perros la embotonaban. El miedo hizo
presencia en su rostro.
Tranquila Susana- dijo Roberto estos perros no es lo que te
tengo preparado para ti.
Cogiendo el consolador que había llevado puesto en el coche
se lo introdujo en el coño. Empezó con descargas muy flojas en sus tetas para
que ella pudiera sufrirlas y disfrutarlas. A cada descarga Roberto le ordenaba
que suplicara una polla. Con las descargas Susana sufría y su cuerpo se
convulsionaba. Fueron turnándose las descargas en las tetas y el coño. Cada vez
mas seguidas, cada vez más intensas. Roberto la estaba haciendo sufrir, estaba
consiguiendo que controlara sus ansias y se entregara como buena sumisa al poder
de un hombre, a darle su placer a pensar en el primero. Las descargas fueron
alternándose con los besos de Sonia. Gustavo y Daniel se desnudaron acercando
sus pollas a la boca de Susana para que se las mamara. Cuando Susana tenia una
de las dos pollas en la boca tenia que controlar que al producirse la descarga
no apretara la boca. Esta advertencia de Roberto era mucho más difícil de
controlar, pero sin duda lo consiguió. Susana les mamo la polla a los dos
hombres haciéndoles la mejor mamada que supo. Puso toda su alma para que
pudieran llegar a correrse y disfrutar de aquellos labios de puta. No tardaron
los dos en correrse llenándole la cara de semen. Las descargas se hicieron
intermitentes. Los pezones de Susana estaban completamente erectos, motivados
por las descargas. Roberto cogiendo la cera de las velas vertía gotas por todo
su cuerpo. Desde las tetas, el ombligo, el coño. Cada gota que caía en el
desnudo cuerpo de Susana le producía pequeñas quemaduras que le hacían ver las
estrellas, cuando Roberto se concentraba en su coño las gotas resbalaban por
todo él hasta el falo que tenia dentro de su coño. Roberto solía darle descargas
en las tetas si las gotas iban a su coño y al revés si las gotas las tiraba en
las tetas. Todo para que su cuerpo entero sufriera de gusto. Los dos hombres de
nuevo se empezaron a masturbar descargando esta vez sobre su cuerpo. Grandes
chorretones de semen caian en la barriga y las tetas de Susana.
Por fin dejaron a Susana descansar con todo su cuerpo a flor
de piel. Roberto tomo a Sonia y le hizo el amor delante de Susana para que
comprendiera que lo que se le daba a Sonia se le negaba a ella. Sonia y Roberto
acoplados disfrutando los dos del sexo y llegando ambos a un orgasmo era lo que
deseaba Susana.
Al descargar su semen Roberto dentro de la pancha de Sonia se
desacoplo y volvió a prestar su atención a Susana. La desato de piernas y manos.
Fue entonces cuando Susana se dio cuenta que llevaba casi 24 horas atada sin
comer ni beber. El dolor de la postura hizo mella en ella y a duras penas podía
levantarse. Roberto la ato esta vez en la habitación, de la misma manera que en
la cama, abierta en x pero de pie. Cogió un látigo y se acerco a ella.
Deseas correrte verdad puta?
Si mi amo, lo deseo con toda mi alma de puta.
Quiero que cuentes las pollas que te has comido o follado
en tu vida. Ve diciendo en voz alta el nombre de tu amante y lo que te hizo en
esa ocasión. Por cada uno de ellos recibirás un latigazo. Y no te descuentes
sino volveremos a empezar.
Empieza
Marcos, mi primer amante, me convirtió en lo que hoy soy.
Una mujer muy puta.- El látigo estallo en su glúteo derecho
Carlos, el amigo de Marcos mi primer cliente- Zas glúteo
izquierdo
Los latigazos hacían que Susana se moviera hacia delante.
Penetraban en su piel dejando una marca bien roja. La zona donde acababa el
látigo se sensibilizaba con un enorme cosquilleo fruto del dolor.
Juan el cabron de mi marido.- El látigo fue a parar a sus
tetas. Dios mío penso Susana, no lo voy a resistir. Son demasiados.
Juanito mi hijo y sus dos amigos a los que desvirge-Zas,
ZAS, Zas. El látigo fue con mayor fuerza al coño de Susana por tres veces
dejándoselo ardiente. Susana no dejaba de contornearse de puro dolor.
Los tres negritos y el doberman que me cogieron en el
establo.-ZAS;ZAS; ZAS;ZAS. El primero en el coño, el segundo en la barriga y
los dos últimos en el coño. La voz de Susana se hizo más débil, las piernas le
temblaban y su coño estaba a punto de estallar.
Los cinco amigos de mi hijo. Los latigazos se concentraron
en su coño. Cada golpe se multiplicaba por la sensibilidad que se le había
producido en el latigazo anterior.Extrañamente en los últimos latigazos noto
como su coño se encharcaba y estaba llegando al clímax.
Mirar que puta es- observo gustavo-se esta encharcando
Roberto, mi amo. Fue el primer pizzero en azotarme y
someterme.- ZAAAS. Fuerte golpe en el coño
Los quince adolescentes……Luis, Lucas,Miguel, mi negrito,
…Quince fuertes latigazos se repartieron entre las tetas, su culo y su coño.
Su piel estaba cada vez más sensibilizada multiplicando la fuerza de los
latigazos. Los últimos latigazos los dirigía Roberto a su coño. Uno a uno la
estaban matando de dolor. En cada uno de los latigazos fue diciendo lo que el
jovencito le había hecho y dicho, su sabor de semen. Para por favor, para me
voy a venir. AHHHHH, Para,,,,AHHHH. Sigue mía amo dame mas fuerte. AHHHHHHHH.
Todos estaban sorprendidos menos Roberto que estaba buscando que Susana se
corriera disfrutando del dolor.Susana luchaba por no correrse de esa manera
pero las sensaciones eran demasiado fuertes, mientras los latigazos resonaban
en su coño. No esperaba sentir lo que sentía, sus sentimientos se le estaban
desbordando. AHHHHHHH AHHH. No dejaba de gemir, su cuerpo se relajo aceptando
la entrega a su dueño, a su amo, era mas fuerte que ella y deseo correrse de
una vez. Temía que Roberto la dejara sin hacerlo esta vez pero se equivocaba
De repente ante la sorpresa de todos Susana estallo en un gran orgasmo
mientras gritaba de puro placer cuando el catorceabo latigazo le fue a parar
al clítoris. AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. El coño de Susana había estallado en una
gran convulsión mientras chorros de jugo salían de su interior mojándola
entera. Susana perdió el conocimiento. La despertaron al poco con un cubo de
agua bien fría.
No hemos acabado puta. Roberto le lanzo dos nuevos
latigazos en su coño. Sigue
Susana no podía pensar. Su cerebro se había bloqueado. No
contesto y el juego empezó de nuevo. Desde el principio grito Roberto. Aquello
parecía demasiado para el aguante de cualquier persona. El silencio se hizo
cortante dejando resonar solo los nombres y el ruido del látigo estallando
contra el cuerpo de Susana. Susana llegaba a un orgasmo tras otro. Prácticamente
cada latigazo se convertía en un orgasmo. Su cuerpo caía de pura debilidad. Por
fin nombro a Sonia y a Daniel acabando en un ultimo orgasmo volviendo a perder
el conomiento.
Entre todos la tumbaron en la cama y se marcharon. Al día
siguiente Susana despertó muy tarde con todo el cuerpo dolorido, muerta de
hambre y de sed. No sabia si lo vivido había sido un sueño o era realidad pero
viéndose las tetas y el coño vio todas aquellas marcas que no daban lugar a
dudas. Bajo las escaleras y dio un profundo beso de agradecimiento a Roberto.
Cuando se dirigió a la cocina para saciar su hambre, pero sobre todo su sed
Roberto se lo impidió.
Donde vas puta, nadie te ha dado permiso para beber. Si
quieres beber bebe ahí señalando un rincón de la casa donde dos de los perros
daneses habían orinado. Miro a Roberto suplicándole pero ante la negativa de
este y su terrible sed no tubo más remedio que agacharse y a modo de perra
lamer el pis de aquellos enormes daneses. Todavía estaba caliente, penso
Susana.
Agachada como una perra bebiendo el pis de otros perros-
Dijo Juan cuando le enseñaron el vídeo una vez habían regresado.
Desde luego mujer te estas superando. Yo que pense que no
lo ibas a disfrutar, he de reconocer que me ha excitado tremendamente. Verte
toda marcadita……..ummmm
Continuara
Quisiera agradecer los emails recibidos. Y las
colaboraciones, especialmente a Gustavo, Daniel, y Sonia.