Roberto nos presentó, se llamaba Catalina, hablamos de temas
sin trascendencia hasta que volvió a sonar el timbre de la puerta. Catalina se
puso la venda en los ojos y apareció la segunda chica, era la que tenia la
fantasía con dos hombres, su nombre era Viky, tendría unos veinticinco años, su
estatura sería de alrededor de 1,65, llevaba un vestido que dejaba entrever
tanto la ropa interior como sus generosas curvas, lo que me producía unas
enormes ganas de agarrarla por las nalgas fuertemente mientras la penetraba.
Roberto la llevo directamente a una habitación y me hizo una
señal para que me acercase comentándome que le había dicho que yo iba a entrar y
que la tenia a mi entera disposición. La encontré desnuda, con los ojos vendados
y con las manos atadas al cabecero, me acerqué a ella muy despacio, me senté en
el borde de la cama y mientras las yemas de mis dedos acariciaban suavemente
desde su ombligo hasta sus pezones, le empecé a chupar el cuello y la oreja
hasta oír su primer gemido. Fue entonces cuando sonó otra vez el timbre, y sin
tiempo a que reaccionase la cogí por las caderas y le di la vuelta bruscamente,
lamiéndole y dándole pequeños mordiscos en su cuello para ir bajando con mi
lengua por su columna vertebral produciéndole pequeños escalofríos, hasta llegar
a su culito que bordee y abalanzándome con mi boca finalmente hasta su coño que
estaba completamente mojado. En esto, entró Roberto, cogió a Viky por los pelos,
y le metió toda su polla en la boca hasta que solo se podían ver los huevos,
dándole sacudidas cada vez más frenéticas, momento que aproveché para salir de
la habitación.
Me acerqué al salón, y allí estaba Catalina lamiéndole el
coño a una chica delgada con la piel completamente blanca y llena de pecas y con
el pelo cortito, que no hacía nada más que estremecerse cada vez que Catalina se
acercaba con su lengua a su clítoris ,cogí a Catalina por el culo y la penetre
con tantas ganas que grito de dolor para luego empezar sus caderas a moverse de
forma circular. La situación me estaba sobrepasando, estaba follando a dos tías
a la vez y no hacía mas que pensar en acabar para poder volver con Viky y
terminar con lo que había empezado. Note que me iba a correr, y dándole un azote
a Catalina le puse mi polla a la chica pecosa en su boca y allí me descargué, le
cogí la cabeza y se la movía una y otra vez para que me la dejara bien limpia,
sacando su lengua y pasándola una y otra vez por mi capullo.
Deje a las dos chicas, rozando sus coños mutuamente y
besándose los pezones y me dirigí al cuarto de baño a refrescarme la cara, allí
estaba la cuarta chica, de pie completamente desnuda, solo tenía los zapatos
puestos, con las manos atadas a la espalda con la venda en los ojos y la cabeza
hacia abajo apoyando su culo contra la pared. Le tiré la cabeza hacia atrás y la
hice ponerse de rodillas apoyando su culito rosado sobre sus tacones y le metí
los huevos en la boca, cuando mi polla estuvo lista, le hice ponerse a cuatro
patas apoyándose en el borde de la bañera de forma que su culo se levantase para
podérsela hincar, le pegué varios azotes hasta dejarle el culo completamente
rojo y finalmente la enculé, levantó la cabeza del dolor y aproveché para
cogerle la coleta y tirar de ella mientras le mordía el cuello. Cada vez me la
follaba con mas fuerza notando como mi polla entraba y salía con mas facilidad
hasta que me corrí en su culo. La levanté, la metí en la bañera conmigo y abrí
la ducha, al principio puse agua caliente pero poco a poco iba abriendo el grifo
del agua fría hasta que esta salió por completo, le puse el chorro debajo de su
coño y le acerqué su boca hasta mis pezones para que me los lamiese y
mordisquease, en eso llegó Roberto, la saco de la bañera y la secó y nos dijo
que le siguiésemos, llegamos al salón y allí estaban las otras tres chicas.
Me senté en el sofá, agarré a Viky y le dije que me la
empezase a chupar mientras yo me quedaba observando toda la escena. Roberto, se
estaba follando a la pecosa a cuatro patas, y esta a su vez tenia a Catalina
debajo chupandole los pezones, mientras la chica del baño, Rosa, que seguía con
las manos atadas a la espalda, estaba de rodillas chupandole el culo y los
huevos alternativamente a mi amigo. Fue entonces cuando Roberto le quito la
venda de los ojos a Catalina y le susurro en el oído que se pusiese detrás de
Rosa porque quería correrse en la cara de las dos, me pareció buena idea, así
que yo cogí a la pecosa y la puse de rodillas al lado de Viky y me dispuse a
hacer lo mismo, yo me corrí primero echando mi leche primero sobre la cara de la
pecosa y luego sobre Viky, cogí sus cabezas y les puse mi polla entre sus bocas,
al instante Roberto se corrió sobre Rosa en todas sus tetas y Catalina, ya sin
venda en los ojos, se apresuró a cogerle la polla y metersela en la boca hasta
que se la dejó completamente limpia. En ese instante, les quitamos la venda de
los ojos a las otras tres.
De las cuatro, solo una se enfadó, por lo que Roberto sigue
con su problema y yo tengo un problema más que para el caso, todos los problemas
sean esto.