Esta es una fantasía inspirada en una hermosa Norteñita que
he conocido y aunque espero algún día poder hacerla realidad, por ahora solo
echare a volar mi imaginación.
Ella, una hermosa niña, morena, alta por lo que puedo ver muy
bien formadita, por lo que este relato esta dedicado a ti Norteñita.
Hacia el Norte en autobús solo he llegado hasta Guadalajara,
pero me imagino por las distancias que en autobús se llevarían varias horas en
un viaje mas hacia el norte. Conozco una ruta por la que viaja poca gente
durante el día y la noche y creo que podría ser algo parecido.
Bueno estoy en la Terminal de Autobuses, he llegado temprano,
pues el viaje fue repentino, tanto que solo pase rápidamente a mi departamento
por algo de ropa, pues no se cuanto tiempo estaré fuera, llego a la estación,
son casi las 6 de la tarde.
Al acercarme a la ventanilla, para comprar mi boleto, me
informan que en ese momento están abordando el autobús, que si me apresuro,
podría irme en ese, pregunto la hora en la que llegara a su destino y me dicen
que será de madrugada, pregunto a que hora saldrá el próximo y me dicen que
tardara una hora, pensando en los horarios, decido que esperare el siguiente
autobús.
Tranquilamente compro mi boleto y me dirijo a la sala de
espera, al llegar ahí, se me antoja un café, por lo que voy por el, compro una
revista y me siento a leer y tomar mi café en lo que se llega la hora de salir.
El tiempo pasa y como a la media hora veo pasar a tres
personas, una de ellas es una mujer alta, morena, vestida algo informal, pero lo
que trae puesto le sienta muy bien, tanto que inmediatamente me hace seguirla
con la mirada, en es momento pienso, seria formidable que tomáramos el mismo
autobús.
Por lo que alcanzo a ver, va ella sola, pues se sienta un
poco alejada de las otras dos personas, me apresuro a tomar mi café y me dirijo
a la fila de sillones donde ella esta. Al acercarme le pregunto si le molesta si
me siento a su lado, ella alza su cabeza y me mira, diciendo que no hay
problema.
Me acomodo y le doy las gracias, preguntándole hacia adonde
va, el destino nos ha puesto en el mismo camino, por lo que le comento que yo
también voy al mismo lugar, pero por asuntos de trabajo.
Y- viajas solita?
E- si, tuve que venir también por trabajo, pero ya voy de
regreso a mi casa.
Y- y en que asiento estas?
E- en el 19
Y- que lastima yo estoy en el 16, es la fila frente a ti.
E- si pero generalmente no se llena el autobús.
Y- que bueno, si es así, podríamos sentarnos juntos y
platicar un rato.
E- pues si, podría ser.
Y- ya están llamando para abordar el autobús, vamos?
E- si vamos.
Subimos al autobús y me quede sobre el pasillo platicando con
esta linda norteñita, fuimos los cuartos en subir, pues las dos personas que
había visto pasar junto con ella, también iban en el mismo autobús, esperamos
unos minutos mas y solo subió otra persona, pero las tres iban en las primeras
filas del autobús.
Cuando vi que cerraron la puerta y comenzó a avanzar el
autobús, me senté junto a ella, esta norteñita se movió al asiento junto a la
ventana y me acomode, seguimos platicando, de cómo le había ido en su viaje de
trabajo, cuanto tiempo había estado por acá, que había conocido y todo eso, le
recomendé algunos lugares para que los conociera en su próxima visita y le
pregunte que lugares me recomendaba conocer de aquellas tierras del norte.
Por lo que le dije que necesitaría una guía de turistas, ella
se mostró dispuesta, después de lo cual, seguimos bromeando un rato, después
comenzamos a ver la película que pusieron, así es que me acomode recostándome un
poco sobre su brazo.
Ella me paso su brazo por encima de mi hombro y comenzó a
jugar con mi cabello, su aroma era delicioso y sus caricias me comenzaban a
excitar.
Pensaba para mí, seria fabuloso poder conocerla por completo,
poder acariciarla y saborear las mieles de su boca y de su sexo, mientras pesaba
eso comenzaba a bajar mi mano sobre su pierna, traía puesto un pantalón de
mezclilla, ajustadito a su figura.
Paseaba mis dedos sobre su pantalón, haciendo figuras sobre
sus piernas, después de un rato ya no estábamos poniendo atención a la película,
sino solo a que no nos fueran a interrumpir, sus manos encontraron los botones
superiores de mi camisa y sin esperar mas, desabotono algunos para poder meter
su mano por mi pecho.
Paseando su mano por debajo de mi camisa, me hizo comenzar a
encenderme, por lo que jale un cobertor que llevaba para el viaje y nos cubrí
con el previniendo que fuera a pasar alguien por el pasillo, mis manos ahora se
paseaban por sus pechos, sobre su blusa.
Hasta que logre poner mi mano por debajo de su blusa, su piel
la sentí suave y tersa, cálida, subí su blusa para poder acariciarla libremente,
suave y lentamente, disfrutando cada milímetro de su piel, subiendo poco a poco,
hasta llegar a su sostén, por lo que la levante un poco, haciendo que arqueara
su espalda para poder desabrocharlo y liberar sus hermosos pechos, al lograrlo,
sus pezones aparecieron y comencé a juguetear con ellos rozándolos suavemente
con mis dedos.
Para después de unos minutos, acercar mis labios a esos
deliciosos montes, coronados por esas puntas erguidas, para poder besarlos y
pasear la punta de mi lengua alrededor de ellos, saboreando su piel.
Aspirando el perfume que llevaba, ummm una delicia, al ver
sus pezones muy paraditos, comencé a darles unos riquísimos chupetones, para eso
levante el cobertor y me cubrí con el, sus pezones estaban duritos, los chupaba
y los besaba, los rodeaba con mi lengua, y lamía sus pechos completos, pasando
de uno a otro, al mismo tiempo que mi mano acariciaba y frotaba el pezón
contrario al que besaba.
Sus manos no descansaban tampoco, acariciándome, así fui
bajándome por su vientre, sin dejar de besar y darle algunos chupetones sobre su
hermosa piel, al llegar a sus pantalones, los desabroche y baje el zipper,
volviéndola a levantar ahora subiendo sus nalgas, hermosas, para poder bajar sus
pantalones.
Dejando al descubierto una diminuta tanga, negra y de hilo
dental, que se perdía entre sus nalgas y por el frente solo cubría lo necesario,
era una vista maravillosa, enajenante, termine de bajar su pantalón sin dejar de
aprovechar el momento para acariciar sus nalgas y sus piernas, continué
besándola, metiendo mi lengua en su pequeño ombligo y bajando después por el
centro, hasta llegar a su tanguita.
Tuve que bajarme del asiento, sin dejar de cubrirme, termine
de quitar su pantalón para poder separar sus piernas y acomodarme entre ellas,
haciendo aun lado su tanguita y poder meter mi nariz entre los ensortijados
vellos de su cálido monte de venus.
Acomodándome en medio de ella, con mis manos tomándola por
sus firmes nalgas acerque mi lengua recorriendo su vientre y aspirando el
delicioso aroma de su cuerpo ardiente, con mi lengua fui separando los labios
húmedos de su vagina, hasta descubrir su clítoris, bastante excitado para ese
momento, comencé a comérmelo a besos y chupetones.
Ayudándome con una mano, separe aun más sus labios y probé
las mieles de su sexo, bajando y subiendo mi lengua por todo lo largo de su
rajita, mojándola aun más, ella se estremecía y se arqueaba, oprimiendo sus
labios para no dejar escapar ese grito de placer que tenia a flor de labios.
Como ya estaba oscuro y solo nos alcanzaba la luz que salía
de la pantalla, sabíamos que no había tanto peligro, hasta que sentí su mano
tratando de detenerme, pues se había levantado alguien y se dirigía hacia el
sanitario.
Por lo que me detuve un momento, solo mientras pasaba, pero
no me moví, quede quieto abajo, cubierto con el cobertor y ella tratando de
medio incorporarse, aparentando que tenia una bolsa en las piernas buscando
algo, puesto que solo paso para tomar un café, no tardo mucho.
Mientras seguía aspirando el aroma de su sexo y mi lengua
saboreaba la miel de su vagina, moviéndose de un lado a otro y ella conteniendo
la respiración para no llamar la atención. Una vez que oí que paso de regreso,
continué con mas fuerza, mi lengua buscando desesperadamente esa gloriosa
entrada.
Hasta que por fin, la entrada al cielo, comencé a meter mi
lengua en esa ardiente cuevita, entrando y saliendo lentamente primero y después
mas y más rápido, hasta que ella no aguanto mas, se estremeció, y con mis manos
aprisione sus nalgas, empujándola hacia a mi, tratando de entrar mas en ella, un
suspiro largo y pausado, entre cortado salió de sus labios, soltándose por
completo.
Ahora era su turno, me levante y me senté a un lado, ella
rápidamente libero mi pene de su prisión, pues para ese momento estaba
excitadísimo, lo tomo entre sus manos y comenzó a gozarlo, frotándolo,
acariciándolo desde la punta bajando y acariciando el falo completamente,
después se deslizo por entre mis piernas acomodándose para poder besar mi
glande, comenzó a chuparlo como queriendo extraer sus jugos.
Lo hacia de maravilla, devorándolo, mientras mi pene seguía
creciendo y endureciéndose, pues esos labios lo hacían arder, el cobertor no era
muy grande y como sus nalgas estaban al aire, con la poca luz que entraba por la
ventana, por una rendija entre las cortinas, podía ver y acariciarlas, usando mi
dedo para acariciarla y encontrar su rico culito, que bordeaba con mi dedo,
acariciándolo.
Hasta que no aguante mas y le pedí que se montara en mi, ella
inmediatamente se levanto, abriendo sus piernas para montarme, con su mano
condujo mi pene hasta la entrada de su ardiente vagina y de un solo golpe se
bajo para que mi pene entrara por completo, después comenzó a subir y bajar,
moviendo sus caderas de un lado a otro.
Aquello fue exquisito, mi pene cubierto por el fuego de su
vagina, presionado dentro de ella, mientras yo también hacia movimientos hacia
arriba y hacia abajo, para entrar mas en ella, todo esto fue cada vez mas y más
rápido, hasta que no aguantamos mas y sentí como la presión de su vagina aumento
en mi pene haciéndolo estallar dentro de ella, sentí como mi semen salía
disparado llenándola por completo y como ella lo apretaba mas y mas, tratando de
exprimir hasta la ultima gota de mi leche, ummm fue tremendo al fundirse
nuestros jugos dentro de ella y terminar juntos, después de lo cual ella se dejo
caer sobre el sillón y pene salió totalmente cubierto por las mieles de ella.
Nos quedamos así, acariciándola suavemente, mientras ella
tomaba mi pene con su mano, así continuamos hasta que empezó a aclarar el día,
pues nos acercábamos a nuestro destino, así es que nos vestimos y al llegar a la
terminal, salimos juntos, haciendo una cita para comer y ver que mas podía
ocurrir.
Pensado en esa hermosa Norteñita, te envió un beso, para ese
rincón tan delicioso.