Supongo que esta noche, como tantas otras, trabajás en tu
notebook. Como siempre, contrarreloj y hastiado de todo. En línea siempre con
tus asesores que te dirán qué quitar y qué dejar en los trabajos finales.
Vos ocupado y yo… yo no.
Escucho cómo te movés en el escritorio, revolviendo papeles,
y me inquieto. Hace horas que te espero, sola en la cama, desnuda y dispuesta a
todo… y vos no llegás.
Me levanto, me pongo tu camisa y camino hacia tu escritorio.
Entro sin golpear y me detengo un segundo en la puerta para
mirar cómo me mirás.
Tu camisa se me descuelga por un hombro y revela parte de mis
tetas ansiosas. Te mordés los labios cuando las ves.
Camino hacia el sillón que está frente a tu escritorio, me
siento con una pierna colgando sobre uno de los brazos y te muestro que tampoco
llevo nada abajo.
Hay un vaso de buen whisky sobre el escritorio y ahora es
mío. Tomo un sorbo y me paso la lengua lento, muy lento, por los labios. Dejo
caer un hilo dorado sobre mi seno y lo recojo con mis dedos. Los llevo a mi boca
y los chupo… adentro y afuera, como sabés, como te gusta.
Dejo el vaso sobre el escritorio y sumerjo dos dedos en su
interior. Me abro la camisa y recorro mis pezones rígidos. Gimo tan suave y vos
ya no podés mirar la pantalla.
Mis dedos siguen su camino y se pierden en mi conchita, tan
húmeda y caliente. Se entretienen con mi clítoris y me van poniendo loquita,
como me ponés vos.
Los meto en mi raja y te miro para que sepas que es a vos al
que quiero adentro. Estoy tan mojada… y sigo y sigo… pero no quiero acabar sin
vos.
Me levanto apenas, y camino hacia vos, del otro lado del
escritorio.
Sé que estás listo para lo que sea.
Mientras camino, me voy sacando la camisa de a poco y la dejo
colgando de mis brazos.
Llego a tu lado y me arrodillo mientras acaricio tu verga que
muere por salir de tu pantalón.
Me mojo los labios y te la saco para comérmela toda.
Te miro mientras la empiezo a recorrer con la lengua,
despacio, en toda su extensión.
Jugueteo con la punta y chupo un poquito… quiero que sufras…
Ahora empiezo a meterla en mi boca, y me gusta tanto que
entre toda…