......Risas, se recompusieron las ropas, una de ellas metió
todo lo de la mesa en su bolso y las tres alojaron las botellas en su sexo, era
gracioso verlas andar parecían chinitas.
Los comentarios entre ellas eran jocosos y subidos de tono.
Ya en la habitación las tres quedaron desnudas, todas subieron las botellas sin
tocarlas con las manos, me gustaba lo que veía.
-La uno y la tres a la cama, quiero ver espectáculo, considéralo una propina
tres, sé que no me defraudaras. Se dio cuenta de lo que decía y me guiño un ojo.
Dos, ven a mi lado.
Tres se entregó en cuerpo y alma en algo que deseaba hace mucho tiempo y no se
atrevía a decirlo, ahora tenia la excusa perfecta.
-Esta noche he hecho cosas que nunca hubiera imaginado, cosas que no sabía ni
que se podían hacer, a pesar de la vergüenza y el miedo ¿ por que ?
-Has oído hablar alguna vez de Sadomasoquismo?
-No vale, me contestas con otra pregunta.
-Contesta.
-Si .
-Que opinas?
-Que opino, nada me parece algo de gente pervertida y rara.
-Estas segura?
-No se, hoy no sé de que estoy segura y de que no. Tengo un lío enorme en mi
cabeza. Me he sentido como una niña pequeña, obedeciendo a los mayores, he
sentido miedo, excitación, y lo que mas temo es que me ha gustado.
¿creo?
-Lo que has experimentado esta noche, tiene algo que ver con el sadomasoquismo,
en una versión discreta.
-Yo creía que eso del sadomasoquismo, era doloroso.
-No siempre, seguro que has visto la película 9 semanas y media .
-Si, la he visto
-Y te gusto, y te excitaste mucho. ¿Verdad?
-Si.
-Es lo mismo que hoy, una versión del Sadomasoquismo, es Dominio/sumision. Las
cosas que no se conocen producen miedo, cuando alguien te lo muestra y presenta,
pasa a ser parte de ti y ese miedo se convierte en placer. Hay gente sumisa que
disfruta ofreciendose a otras personas, sintiendose usado, utilizado. Es gente
normal.
En la cama las dos chicas seguían enroscadas, ya no se sabia quien deseaba a
quien, los suspiros y gemidos entrecortados por la respiración inundaban la
estancia.
-Quiero seguir con usted, por favor permítame.
-Ya sabes como soy, no crees que soy raro y pervertido?
-No lo se, me gustaría averiguarlo. Las enseñanzas que he recibido dicen lo
contrario, pero el orgasmo de esta noche provocado por mí misma y sin ayuda
exterior ha sido mucho mejor que todas las relaciones "normales" que he tenido
con chicos hasta el momento.
Sentía un vacío en mi interior y ahora creo que lo puedo llenar.
-Prueba con tus amigas, con las de la cama.
-No digas tonterías, sabes que no va por ahí.
-Ya lo se, tienes que estar segura de lo que quieres. Medítalo, después ya
hablaremos.
-Quiere que le haga algo? Se la puedo chupar, me puede follar, incluso el culo
que es virgen.
-Te apetece a ti?
-Si, estoy muy caliente.
-Pues no habrá nada.
-Acaso no lo hemos hecho bien?
-Si, muy bien.
-Entonces?
-Antes de intentar controlar a alguien, hay que aprender a controlarse uno
mismo. Y eso es lo que voy hacer. Mañana bueno hoy, tengo una reunión importante
y tengo que descansar. Así que, venga chicas que esto se ha acabado.
Las de la cama protestaron y a regañadientes se levantaron.
-Coger los trapitos y cada mochuelo a su olivo. Toma el dinero, os lo habéis
ganado.
Creo que con esto podréis pasar las vacaciones sin que tengáis que prostituiros.
No es así?
-Como lo ha sabido?
-Eso se nota, se nota cuando una es profesional o cuando intenta serlo.
Estaré ocupado esta semana, me gustaría cenar contigo dentro de siete días aquí.
Es posible?
Intentando ocultar su rubor, dos contesto;
-Si, le esperare impaciente.
-Hasta dentro de siete días, medita lo que hemos hablado.
Con un leve roce del dorso de mi mano en su mejilla me despedí de ella y sus
amigas.
Me duche, me tendí en la cama y enseguida quede dormido.
A la mañana siguiente cuando bajaba a desayunar vi a mi interlocutor, me dirigí
hacia el;
-Buenos días alteza,
-Buenos días Sr. Tomas
-Me han dicho que anoche tuvo suerte.
-No toda la que yo esperaba.
-Ya se que tu ilusión es hacer saltar la banca y dejarnos en la ruina.- Risas.
-Como estas John.- Me acerque y le abrace. Jhon es el nombre que usaba en
occidente, cuando está en su tierra su nombre es Muhammad al- Nasir.
-Bien Tomas, cuanto tiempo.
-Yo esperaba a tu padre.
-No vendrá.
-Una argucia de viejo zorro.
-No, ha ido a ver un familiar enfermo. Sabes que contigo eso no lo haría, te
quiere como a un hijo, desde que le salvaste la vida en el accidente te menciona
en todas sus oraciones.
-Solo fue producto de la casualidad que yo pasase por esa carretera esa noche.
-El cree que fue Ala quien te envío, ya conoces sus creencias.
-Cuando cerraremos el trato, tengo ganas, necesidad de unas vacaciones y quiero
empezarlas cuanto antes.
-Me temo que eso va a ser imposible.
-Por que?
-El viejo quiere cerrar el trato en persona. Desde los últimos fracasos quiere
negociar todo en persona. -Entonces mandare a alguien para que negocie con el.
-No, no puede ser. Solo hará el negocio contigo.
-Que contrariedad. Vayamos a desayunar.
-Yo ya lo he hecho. Son las once.
-Estoy de vacaciones. Cuando lo veré?
-Ya te avisare, esta noche doy una fiesta en el yate, te espero.
-El inicio de la temporada?
-Algo así, habrá gente famosa y las mejores chicas de alquiler que están en los
books de Marbella y Sevilla. Aunque a tí no te hace falta ¿no? ya me he enterado
de lo de anoche.
-Sabes que no me gustan las fiestas donde la gente va a pavonearse.
Quien te lo contó la morena o la rubia?
-No se puede matar al mensajero. Esta noche sabré cuando podrás ver a mi padre.
-Eso es chantaje, esta bien iré a tu fiesta, donde tienes atracado el bote? en
Marbella?
-No, en Punta Pino.
-Eres retorcido.
-Si pago yo, por lo menos que se molesten en ir donde yo quiera.
-Bueno hasta lo noche, mándame un coche, no quiero conducir de vuelta. Ese es mi
precio.
-De acuerdo, te mandare el coche. Hasta la noche.
El día transcurrió tranquilo, sobre las 10 de la noche, un flamante Rolls Royce
de color blanco se detenía en la entrada del hotel, salí del bar dispuesto a
pasar una aburrida noche rodeado de gente que no conocía y tampoco me apetecía
conocer.
Cuando me acercaba al coche el chofer se bajo, iba vestido de uniforme mas
parecía un militar que un chofer, se quito la gorra y se inclino hacia adelante
en un ceremonioso ritual mientras habría la puerta. Cuando estábamos en la
rotonda de salida del hotel nos cruzamos con un descapotable, en el iba
Valentina, acompañada al volante por el joven de ayer, y atrás un preciosa
jovencita, me quedé mirando todo el rato que duró nuestro cruce con la intención
de que me viese, el coche enfiló la calle hacia la carretera. En el puerto
deportivo los coches comenzaban a amontonarse, el Rolls siguió su marcha hasta
la pasarela, al ver acercarse el coche numerosos curiosos se asomaron a la
barandilla del yate. Haciendo mas intrigante la espera tardé un momento en
bajar, un gesto de desilusión apareció en los rostros de los curiosos, se me
antojo el momento mas divertido de la noche. Subí a la cubierta, una cantidad
ingente de sirvientes y sirvientas ataviadas únicamente con una túnica blanca,
que por casualidad o descuido o simplemente el corte, dejaba un pecho al aire,
un cinturón dorado ceñía la túnica a la cintura , era muy corta y regalaba una
vista inmejorable de muslos tersos y piernas bien torneadas de hombres y mujeres
. En los pies calzaban unas sandalias sujetas por cordones que terminaban atadas
en sus pantorrillas. Estas criaturas tan lindas debían ser las de los famosos
books . Bastante gente vestida de gala hacían corros impenetrables, famosos
venidos a menos, otros que pretendían ser famosos a cualquier precio. También
había corros mas discretos que intentaban pasar desapercibidos, políticos,
empresarios, banqueros. Había algo en común en todos ellos comían y bebían de lo
mejor como siempre en las fiestas del príncipe, sin preocuparse de sus
regímenes. Di una vuelta para intentar localizar a John, dejarme ver y retirarme
dignamente de ese ambiente. No fue así, el anfitrión no había hecho su
aparición, me acerque a un buffet de la cubierta principal, una preciosa morena
representante de la belleza andaluza, morena, pelo muy negro y ojos negros como
el azabache, me sirvió y me contó parte de la historia de su vida que no me
quedo mas remedio que escuchar por que no había forma que soltara mi plato con
la ensalada de marisco. Me contó que era azafata de no se que programa de una
televisión nacional y que bailaba en el ballet de dicho programa , que estaba
allí para conocer algún famoso que le empujara en su carrera. Cuando pude
zafarme de su mano cogí una copa con vino blanco y me retire a la barandilla de
proa o de era de popa, no se, nunca me aclaro, la de adelante. En mi
peregrinación hasta el lugar elegido las estampas que se sucedieron parecían
sacadas del cuadro " El jardín de las delicias" de El Bosco. En un recoveco una
mujer de unos 50 años muy bien llevados, estaba semi desnuda entre dos jóvenes,
ajena a la gente que caminaba por el pasillo, gemía y se movía a los impulsos
que aplicaba el que estaba situado detrás. Intente relacionar mentalmente quien
de los que había visto pudiera ser su marido, desistí. Un poco mas adelante una
chica llevaba una bandeja brillante surcada de rayas blancas. Casi al final de
mi trayecto vi a un hombre arrodillado a cuatro patas una chica debajo de él se
la estaba chupando y un chico se la metía por detrás, en la nariz de todos ellos
quedaban rastros del polvo blanco.
La parte delantera de la embarcación estaba desierta, solo dos tumbonas eran
testigos de la infinidad de estrellas que poblaban el cielo, la inmensa y blanca
luna se reflejaba en las oscuras aguas, recordé unos versos de Alberti.
LUNA mía de ayer, hoy de mi olvido,
ven esta noche a mí, baja a la tierra,
y en vez de ser hoy luna de la guerra,
sélo tan sólo de mi amor dormido.......
Mi desasosiego quedo mitigado al pensar que ese mismo cielo
era el que vería Pat en Santander, quité una de las colchonetas y la puse en el
suelo, me senté la tumbona hacia de mesa y me puse a degustar mi particular
picnic. Una voz femenina sonó a mi espalda.
-Perdón, pensé que no había nadie.
Gire la cabeza y vi un cuerpo apetecible adornado con un vestido azul turquesa y
un collar de plata colgaba de su grácil cuello. La cabellera castaña clara
envolvía una mirada que me resultaba familiar aunque no podía recordar a quien.
Me levanté
-No se preocupe, hay sitio para los dos.- La cogí del brazo y le acompañe hasta
la tumbona , ella mas previsora que yo traía una botella de vino entera y un
plato con algo de fiambre.
-De verdad, no quiero molestar.
-No molesta, es la compañía ideal para una noche como esta .
-Que hace aquí, en vez de estar con el resto de invitados?
-No me gustan este tipo de fiestas
-Ya, acaso mas privadas.
-Como dice?
-No nada
Intentaba clasificar esa mirada, pero me era imposible
-Y una chica preciosa como tu, que hace aquí y tan sola?
-Trabajo para John, me han dicho que es su amigo.
-Bueno, mas o menos. Hace una noche preciosa, que te parece si cenamos juntos.
-No tengo nada mejor que hacer. Solo nos faltan las velitas para una velada
romántica.
Cenamos despacio con una conversación inocente y fría, Cuando acabamos nos
tumbamos a contemplar las estrellas la noche era muy clara, su mano rozo la mía
, y se produjo la chispa, subió hasta mi camisa, desabrochó los botones, sus
dedos jugueteaban con los pelos de mi pecho, nuestras bocas se juntaron, las
lenguas entrechocaron en un beso desenfrenado. Su boca bajaba por mi cuello su
lengua vibraba entre los pelos, llegaba a mi pezón que lo besaba , lo chupaba lo
absorbía sus manos seguían soltando botones de la camisa, ahora el cinturón,
seguía con los botones del pantalón, abrí los ojos que hace poco tiempo los
había cerrado intentando retener todo el placer, su vestido había desaparecido,
no sabia como lo había hecho, sus manos no habían dejado de tocarme. Un conjunto
de braga y sujetador azul claro aparecía ante mi , estaba preciosa , ni Afrodita
en el mejor de sus momentos exhalaba tanta lujuria, me quito los pantalones y
calzoncillos, sus prendas seguían desapareciendo Unas tetas voluminosas y
blancas aplastaban mi cara, primero una luego la otra, yo me dejaba hacer.
Desaparecieron sus bragas yo permanecía tumbado boca arriba, aun mantenía la
camisa y la americana, Ella se sentó encima, y se penetro, comenzó a cabalgar,
se agitaba, echaba la cabeza para atrás, casi tocaba mis pies, subía y bajaba en
un ritmo frenético pronto llego el clímax para los dos, como una marioneta que
le sueltan las cuerdas cayo derrumbada a mi lado......