Dicen que la verdadera fuerza del sexo no está en la
fisiología de cada cuerpo, sino en la mente. El poder estimulante de las
fantasías puede dotarnos de una enriquecedora vida sexual, y mas si esas
fantasías son compartidas por la pareja.
Mi mujer y yo, llevamos tres años casados, y desde que
empezamos a tener relaciones sexuales, solemos fantasear, antes, durante y
después de las mismas.
Después de que ambos hayamos tenido varias relaciones de
pareja previas a conocernos, nos hemos juntado un sumiso con una dominadora, por
caprichos del destino, sin que ninguno de nosotros nos hubiéramos manifestado
así antes con ninguna de nuestras parejas previas. Y si a todo ello añadimos
que, además de los juegos de castigos físicos, ambos tenemos la fantasía de
completar el juego de dominación con infidelidades, la mezcla puede ser
explosiva de placer para ambos.
Sin que hayamos planeado un momento concreto para llevar
nuestras fantasías a la realidad, un viaje de cuatro días a una isla con playas
solitarias fue la catapulta para que mi mujer me sorprendiera tomando la
iniciativa.
Con tantas calas solitarias, era fácil encontrar alguna en la
que podíamos hacer nudismo en privado, bueno…, casi nudismo, porque a mi me
pidió que en lugar de bañador, esos días solo usara braguitas, igual que si
estuviera en casa. Cuando llevábamos un par de horas sólos, llegaron a "nuestra"
playa dos una pareja acompañada de un varón mas, que, desde lejos no se podía
adivinar que eran extranjeros, concretamente, italianos. Por vergüenza torera,
antes de que se acercaran mas, y aunque protestó mi mujer, preferí quitarme loas
bragas y quedarme como uno mas.
Se sentaron tan cerca de nosotros(la cala era pequeña), que
hasta nos saludaron en español al llegar, y por supuesto, les devolvimos el
saludo. Al cabo de un rato estábamos charlando con ellos divertidamente. No
obstante, no pude evitar sentirme algo celoso por la exagerada dedicación que mi
mujer dedicó al italiano que no tenía pareja. Curiosamente, se alojaban en el
mismo hotel que nosotros, así que cuando nos despedimos, soltamos un "ya nos
veremos por allí".
Sobre las 9 de la noche, bajamos a cenar, vestidos
informalmente, con unos vaqueros. Al terminar, nos cruzamos con los italianos y
nos dijeron que bajáramos luego a la disco a tomar una copa, cosa a la que
dijimos que sí.
Una vez en la habitación, mi mujer entró al cuarto de baño
para arreglarse y allí, completamente desnuda mientras se maquillaba, pude ver
lo preciosa que estaba con el bronceado que estaba adquiriendo. Al terminar, fue
al armario y sacó un minivestido semitransparente, y unas bragas super sexys y
blancas que, inevitablemente se transparentarían demasiado con ese vestido, así
que, no pude evitar protestar airadamente, a la vez que mis celos me empezaban a
producir excitación, cosa que ella notó inmediatamente. Allí empezó mi
"tormento", por llamarlo de alguna manera…Lo primero que hizo fue ponerse esas
braguitas y obligarme a ponerme boca abajo y desnudo en sus piernas y, a la vez
que empezaba a azotarme con bastante fuerza, me dijo que esa noche, por
protestón, me quedaba sin salir… Tras la paliza, la siguiente sorpresa fue que
sacó de una bolsa se plástico las pequeñas correas de cuero y la cadena , que
solemos utilizar en casa cuando me ata en nuestros juegos…Parecía que lo tenía
todo premeditado…
Decidió ponerme una de mis bragas, y atarme en el riel de las
cortinas del balcón, mirando hacia fuera. Me quedé mirando hacia atrás para ver
como terminaba de vestirse y muerto de rabia de ver lo sexy que estaba con ese
minivestido transparente. Antes de marcharse, se acercó, me propinó otra rápida
paliza en las nalgas y luego me dio un suave, lento y húmedo beso en los labios
que me derritió de gusto…, a la vez que dijo: "ahí te quedas, cariño… voy a
divertirme a lo grande…"…y se fue….
Para mas desgracia, el balcón estafa enfrentado a la sala de
fiestas, que tenía mas cristaleras que paredes, con lo que desde allí, en medio
de mucha gente, y de vez en cuando, la podía ver bailar y divertirse,
especialmente con el italiano solitario que, en medio de mi consternación, acabó
por apretarla contra su cintura y besarla descaradamente…No se como describir la
mezcla de celos y de excitación que sentía…
Pero mis desgracias no terminaron ahí... Al cabo de un rato
la ví salir sola y tomar dirección a nuestro apartamento… Empecé a relajarme…
Unos minutos después, parece que el italiano salió en dirección a su
apartamento. Cuando la oí entrar… sinceramente me sentí feliz, pero mi
"pesadilla" no había terminado…
Se acercó por detrás… me abrazó, y me dijo:"cariño…, ¿Cómo te
lo estas pasando..?, ¿sabes? No vengo para quedarme contigo…sino para ver como
estás…Ahora mismo me voy al apartamento de Piero…¿adivinas donde está…?, no
tienes sino que mirar hacia al ala derecha… se ve desde aquí…", y me lo
señaló…Efectivamente, se veía… y ya con luz, pude ver como ese tal Piero estaba
dentro. Su apartamento estaba a mi derecha, escasamente a unos 20 metros…
Rápidamente, y esta vez sin beso, me dio solo una vez, pero
muy fuerte en las nalgas…el ruido retumbó en el balcón…. Me bajó las bragas a la
altura de las rodillas..y se fue sonriendo…
Su porción de sadismo no terminó allí. Tuvo la desfachatez de
pegarse un magreo con él en el balcón, sabiendo que la estaba mirando…luego…para
adentro y luz apagada… me moría de celos… mi erección era eterna…
Tres horas mas tarde, aproximadamente a las cuatro de la
mañana, ella volvió… mi cansancio era inmenso…, mi curiosidad mas… Pero, se
limitó a pasarme la mano por mi pelo y a darme un beso de buenas noches,
diciéndome que estaba agotada y que necesitaba dormir sola para descansar mas….,
Aquello me pareció la puntilla, pero me tuve que quedar así, atado, y esta vez
con las bragas bien subidas, pues se dio cuenta de que hacía algo de frio…Solo
cerro las cortinas , no para que no me vieran, sino para que no entrara luz… Se
acostó y noté como se dormía con rapidez y con una sonrisa en los labios…
Evidentemente, se lo había pasado en grande..
Sobre las once de la mañana. Mi cansancio empezaba a ser
preocupante… Ella se despertó lentamente… se quedó mirándome durante largos
minutos… se levanto lentamente esbozando su sonrisa de placer, me beso… muy
tiernamente… y me desató… Me dijo: " cariño… eres lo mas grande que tengo en mi
vida y te quiero con locura, pero… no se te ocurra volver a decirme la ropa que
tengo que ponerme, o la próxima vez los cuernos y la paliza que te daré serán
descomunales…" Me quitó las bragas… me metió en la cama… e hicimos el amor de
una forma que hacía años que no teníamos un orgasmo tan largo… Nuestra fantasía
se había hecho realidad…. Mi historia de carnudo apaleado no había hecho sino
empezar… y nuestra relación era mas sólida que nunca…