Hoy tuve un sueño muy intenso, solo quería compartirlo
contigo.
Soñé que cogías un avión, todo parecía estar lleno de humo
,como con mucha niebla. Estabas sola, te dirigías al avión, caminabas muy
decidida, sabiendo a donde te dirigías. Llevabas el pelo revuelto de las prisas,
un jersey blanco ajustado que marcaban tus pechos, una falda marrón, por encima
de las rodillas, dejando ver la figura de tus caderas .
En la sala de espera no había nadie, avisaron por megafonía
que el avión estaba apunto de salir, entraste y no viste a nadie, te extrañaste
y escogiste un buen asiento. Te sentaste cruzando las piernas, las falda
apretada ,marcando los muslos. Las puertas se cerraron, estabas sola, pero no
tenias miedo. El avión empezó a despegar, estabas nerviosa por que era tu primer
vuelo, un estremecimiento recorría tu cuerpo.
El avión despegó y empezó a elevarse lentamente, cada vez mas
rápido, hasta sobrevolar la ciudad. Pronto estabas tu y el avión volando entre
las nubes, echaste un pequeño sueño y te relajaste.
Al despertar, te entró hambre, en todo el viaje no habías
visto ninguna azafata, así que picaste el timbre de la cabina del piloto, salía
yo vestido de uniforme y con gorra de piloto. Me acerqué a ti y te pregunte que
era lo que deseabas, pediste algo de comer y yo me di media vuelta y me fui en
su busca. Al cavo de un momento volví con una bandeja llena de comida, me
preguntaste si no había nadie mas y te dije que era un nuevo servicio, que el
piloto estaba solo y tenia que hacer de azafata. Te dejé la bandeja al lado y tu
muy amablemente me preguntaste si quería comer algo, te dije que si, que me
apetecía un poco de tu comida que tenia hambre.
Con el tenedor pinchaste un trozo de fruta y me la acercaste
a la boca, la abrí y me metiste el trozo dentro, cerré la boca por completo
dejando el trozo de fruta dentro y empezaste a sacar el tenedor recorriendo mis
labios. Pinchaste otro trozo de fruta y te la acercase a la boca, metiendotela
dentro y saboreándola, mirándome fijamente a los ojos. Volviste a pinchar otro
trozo de fruta, el ultimo y me lo ofreciste, te dije que el ultimo debería ser
para ti y me ofreciste compartirlo. Me lo acercaste a los labios y me la metiste
dentro, mordisqueé la mitad dejando parte por fuera de los labios, sin darme
cuenta tu te llevaste la otra mitad a tu boca y chapándolo primero te lo metiste
dentro.
Te pregunte si querías algo mas y me contestaste que aun no
habías acabado con eso, te dije que ya no quedaba nada en la bandeja y me
respondiste que era cierto, pero que aun veías un pequeño trozo. Te levantaste y
te acercaste a mi, dejándome a un palmo tus labios de los míos, tus pechos ,muy
apretados por el jersey, me rozaban. Diste un pequeño paso hacia adelante y sin
mediar palabra chupaste de mis labios el trocito que tenia enganchado. Lo
lamiste recorriendo con tu lengua mis labios, yo perplejo me dejé. Tus pechos
apretaban mi chaqueta mientras recorrías mis labios con tu lengua ,tus manos
agarraron el botón de mi pantalón, desabrochándolo ,después la cremallera y me
bajaste los pantalones, dejándome en calzoncillos y chaqueta.
Me seguiste besando ,yo relamía tus labios, te arrodillaste
delante de mi, delante de mi sexo. Con tus manos bajaste mis calzoncillos y todo
mi sexo salió a presión. Estaba muy excitado y caliente, allí quedó empalmada
delante de ti, la agarraste con las manos y la empezaste a acariciar
recorriéndola con tus manos, amarrándola fuertemente como no dejándola ir,
notabas su calor entre tus manos, notabas sus pliegues, sus venas y la
acariciabas. Acercaste tus labios a ella y sacaste la lengua, recorriste la
punta con ella dejando parte de tu saliva, estaba ardiendo, separaste los labios
y la empezaste a introducir lentamente, cerrando los labios. Tras ella,
recorriéndola muy despacio, metiendola toda dentro, hasta chocar con los huevos.
Empezaste a sacarla también muy despacio, dejando tras de si todas tus babas. Me
mirabas a los ojos, que los tenia saltones, extasiados, agarrandola fuertemente
con la mano, la seguiste acariciando, esta vez muy mojada. La alzaste con la
mano y sacando la lengua la empezaste a recorrer de abajo a arriba hasta llegar
a la punta del capullo. Allí abriste otra vez los labios y la volviste a chupar,
hasta el fondo otra vez, lentamente yo agarrándote del pelo te ayudaba a
introducirla toda, la dejaste así unos instantes, notando como latía,
succionándola, empezaste a sacarla hasta que salió toda.
Te levantaste y acercando tus labios a los míos dijiste;
pruébala, la probé de tus labios y nos empezamos a besar apasionadamente, como
dos desesperados. Mis manos acariciaban tu espalda, recorriendo hasta llegar a
tu cintura, allí empecé a pasarlas por delante hasta llegar a tus pechos, que
seguían muy apretados, marcándose los pezones de la excitación. Los agarré con
las manos, apretándolos, masajeándolos, mientras nos seguíamos devorando el uno
al otro. Acerqué mis manos a tu falda y te bajé la cremallera, la dejé caer al
suelo dejándote en braguitas, te di la vuelta y agachándome te la bajé dejando
ver tu culito.
mmmmmmmmm
Rico culito. Empecé a lamértelo, mordisqueándolo un poco, tú
te apoyaste en el asiento con las dos manos y te abriste de piernas. Yo empecé a
relamer y relamer, pasando mi lengua por la rajita, acercándome al coñito,
estaba muy húmedo y caliente, sacando la lengua separé los labios y empecé a
chupar y lamer desesperadamente. Te devoraba todo, metiendomelo en la boca y
chapándolo, comiéndote toda, penetrándote con la lengua. Estaba muy empalmado y
necesitaba hacerte el amor yá mismo, así que me incorpore y así mismo empecé a
penetrarte. Tu gemías de placer muy excitada, ya no parabas de moverte, te
corriste nada mas meterla, pero me dijiste que no parara que querías mas y yo,
como no, seguí y seguí penetrándote cada vez mas rápido, llevado por la lujuria
y la pasión del momento.
Tus manos en mi culo, apretándome las nalgas, me apretaban
mas a ti haciendo que te penetrara mas adentro, mi sexo iba de dentro a fuera
sin parar, muy rápidamente, ya gritabas y gemías, mis manos se apoyaban en tus
pechos por encima del jersey, sobandolos. Te empecé a meter las manos por
debajo, no llevabas sostén, dejándolos al descubierto por debajo del jersey,
moviéndose al ritmo de nosotros, cada vez mas rápido, hasta que notaste como
exploté dentro tuyo. Notabas como todo mi semen te recorría y metiéndote un
dedo, quisiste probarlo, eso te excito aun mas y a mí también, quisimos repetir
pero........ desgracias de la vida, en ese momento el avión ,que no estaba
pilotado por nadie ,se estrelló con una montaña.
Y es que hay cosas que no se pueden hacer en un avión y menos
si eres el piloto .