relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
Miriam - 19 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
Vanesa - 22 anos
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
Lorena - Edad 19
 
webcam amateur
Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Acosada por el destino (03)





Relato: Acosada por el destino (03)

  

Acosada por el destino – Capítulo 3º



Apoyó sus manos sobre mis tiernos pezones y solo pude ver
como su polla se acercaba con rapidez a mi boca, que abrí para dejarla
instalarse. La paladeé lo que pude, pero pronto él, tomó el control y utilizó mi
boca como si fuera mi vagina o mi ano.



Lo soportaba lo mejor que podía, ya que a veces llegaba a
clavarse en mi garganta, me estaba acostumbrando a su forma de violarme cuando
sentí una fuerte pulsación muy dolorosa dentro de mi cuerpo. Me quedé rígida,
pero él seguía entrando y saliendo de mi boca sin preocuparse.



El dolor en mi vientre estaba amainando, cuando un nuevo
pinchazo me hizo contraerme en mis fuertes ataduras, sin que pudiese utilizar mi
boca para quejarme. Intenté apretar mis dientes, pero a cambio recibí un par de
manotazos en cada uno los pechos, que consiguieron aflojar mi boca crispada.



Así estuve por espacio de media hora, mientras sentía
punzadas en mi vientre y líquidos urticantes en la vagina y el ano, hasta que se
vino en mí. Se corrió sin avisar llenándome la boca de esperma. Era menos
intensa su eyaculación que la vez anterior, pero lo suficiente para sofocarme.



Cuando se retiró de mí, mi cabeza quedó colgando y con
hilillos de reciente semen corriendo por mi cara y cubriendo mis párpados y
pelo, hasta gotear en el suelo.



Los apósitos en mi vagina y recto, ya no me hacían cosas
nuevas. De repente sentí que se retiraban y notaba como de mis conductos, se
derramaba un líquido desconocido para mí.





Muy bien Lisa. Ya estás preparada para tus sesiones.
Faltan un par de vacunas, pero que te pondré en las tetas ahora mismo. Me
gusta clavar las agujas en esos globos tan ricos que tenéis.





No tenía fuerzas para rechistarle. Tampoco hubiera servido de
mucho. Al menos lo pensé así. Y me dejé pinchar, sin apenas gritar. Sólo jadeaba
y resoplaba, cuando notaba como la aguja se introducía lenta y progresivamente
dentro de mi pecho, para terminar inyectando algo que me hacía sentir mucho
calor.



Soporté el infierno lo mejor que pude. Y cuando me liberaba
de esas inyecciones, me sentí nacer de nuevo. Me sentía muy cansada, pero él no
parecía muy dispuesto a mayores acciones. Se acercó hasta mí y me acarició la
cara, limpiándome los últimos residuos de esperma reciente. Y mientras me
sonreía, me comenzó a desatar de esa inmensa cruz diagonal. Me ayudó a bajar de
la misma y me dijo :





Lisa, ya estás preparada para todo. Ahora, deberás tener
un poco de apetito, verdad?.





Pensé en lo peor, pero él me indicó la mesa y añadió :





Lisa, tranquila. Es comer algo de verdad, no las
marranadas que te he hecho. Aceptarás cenar junto a mí?.





Asentí, algo nerviosa y asustada. Me dejé llevar hasta la
mesa que tenía habilitada. Yo seguía desnuda y muy nerviosa, pues esperaba que
en cualquier momento él se avalanzara sobre mí, para hacerme alguna fechoría.



Pero el caso, es que cené junto a él. Le miraba
disimuladamente, mientras él me hablaba de muchas cosas, que simplemente no
llegué a captar. Pero él seguía hablando y comencé a escuchar, mientras cenaba
ya más tranquila, en su compañía.



Me contaba cosas suyas, algunas muy íntimas. Me sentí
sublimada con su vida sentimental y privada y llegué a sentir, lo que había
sentido una hora atrás, cuando descubrí que me amaba de algún modo. Ahora, era
mas que evidente que el Dr. Ajeno estaba enamorado de mí. Pero que pasaba
conmigo?. Yo no sentía nada hacia él. Si acaso, odio y rencor, aunque me
estuviera callada para evitar males mayores.



Pero el Doctor, seguía contándome cosas suyas...demasiado
íntimas y secretas. Mi mente experimentó un cambio químico ante él y de pronto
no me sentí odiarle y en contraste la información que me llegaba de él, hicieron
mella dentro de mi alma y comencé a sentir en él una especie de sentido de
protección, casi amor.



La cena no se prolongó mucho, pero al mirar él la hora que
era, me dijo :





Lisa, es demasiado tarde ya. Mejor que pases aquí la
noche. Tranquila, no te molestaré para nada. Dormirás en mi cama y yo me iré
al dormitorio del médico de guardia.





Quise replicar, pero me detuve a tiempo y dejé que él fuera
quien tomara las decisiones pertinentes.



Me acompañó hasta su cama, que tenía sábanas limpias. Y me
acostó con mucha suavidad, cubriendo con un cobertor mi cuerpo desnudo, mientras
me besaba en la frente y con sus ojos ligeramente empañados en lágrimas, que
pude apreciar, me deseó buena noche. Después se separó y cerró la puerta,
dejándome sola y llena de mil temores, pero cómoda en su lecho.



La noche estuvo permanentemente cubierta de pesadillas
espantosas. Monstruos que me asediaban sin que pudiese defenderme ante ellos.



Pero el sueño, sirvió para relajarme del infierno que estaba
viviendo desde hacía ya unas horas.....o serían días......o meses?. Era algo que
desconocía, pero me dejé llevar por mis protectores y acerqué en mis sueños al
Doctor Ajeno, como mi guardián y protector ante los monstruos que me asediaban
constantemente.



Mi sueño era interrumpido por algo externo que me zarandeaba.
No deseaba salir de aquel maravilloso sueño, pero algo me zarandeaba de un modo
más agresivo y a pesar de mi negativa a dejar aquel mundo en donde era feliz,
terminé por despertarme y ví ante mí al Doctor Ajeno, que seguía apretando mi
brazo hasta que conseguí despejarme del todo y me ví desnuda ante él.





Lisa, vamos holgazana despierta ya de una vez. Tenemos
trabajo que seguir y necesitas estar un poco mas despejada. Entra en la
ducha y lávate bien. No te vistas, porque vamos a probar cosas contigo.





Sus palabras me despejaron, pero me dejaron inmersa en un
mundo atroz de nuevo. Pero me levanté y caminé dando traspiés hasta el baño en
donde me duché, aún un poco dormida, pero el agua tibia me despejó ante la
atenta mirada de él. Y fue él, quien secó mi cuerpo después de tomar la ducha.





Lisa, date prisa. Hemos de probar un líquido regenerador
sobre tu cuerpo. Almaret descubrió la fórmula anoche mismo, pero te veía tan
agotada, que preferí dejarlo para hoy por la mañana. Y ya es muy tarde, pero
después de las pruebas, iremos a ver a Bruno. Dice que tiene una invitación
de Nacho para que vayamos los dos a verlo y comer juntos. Y Bruno nos
acompañará.





Que cantidad de información para poder asimilarla en tan
pocos segundos y mientras mi mente aún mantenía nubes del sueño.



Cuando salimos de su habitación, nos encaminamos por el largo
pasillo. No me sentía especialmente muy mal, a pesar de caminar desnuda a su
lado, pero mi rubor era patente, a pesar de haber pasado la noche previa al
sueño, junto a él.



Pero, cuando nada mas entrar en la sala en donde me habían
atado horas antes, ví a los Doctores Remillard y Celticock, secundados por
Almaret, se me hundió el mundo y me sonrojé de un modo en que todos al verme se
carcajearon, sin que tuviese opción de proteger mi rubor. La voz del Dr.
Remillard hizo aplacar las risotadas de todos los presentes, a la vez que
hundirme mas en una especie de presagio del terror que me tocaba vivir en
aquellos instantes. Se levantó de su butaca y aproximándose hacia mí, dijo :





Hoy puede ser un gran día para todos, incluída nuestra
zorrita, aunque ella no sepa apreciarlo inicialmente. Almaret, ha
descubierto por fin una fórmula con la que hacer desaparecer las marcas de
un modo más rápido. Almaret, por favor expón tú, el descubrimiento de
semejante fórmula.





El aludido Almaret se levantó de su butaca cómoda y
acercándose a mí y mientras me toqueteaba los pechos, descaradamente ante la
contemplación de los demás, dijo :





Realmente he descubierto dos fórmulas que mejoran las
anteriores. Una es rápida y la otra más lenta, pero cualquiera de ellas
mucho más rápida y efectiva que las que teníamos. Para aseverar esto, las he
probado conmigo mismo. Y realmente son efectivas, pero la más rápida es
brutal, pica mas que "la madre que la parió". Creo que será ideal para las
putas, como ésta que tenemos ante nosotros, pero siempre que esté en
nuestras posesiones. No conviene que se sepa en el exterior.





Me fui aturdiendo con sus palabras. Todos se fijaban en mi
desnudez provocativa para cualquier tipo de actos. Me sentía un objeto de uso. Y
mucho más cuando sus miradas, me indicaban claramente que sería yo el objeto de
semejantes aseveraciones por parte de Almaret. El Doctor Remillard, añadió :





Lisa, aquí donde ves a nuestro enfermero Almaret, decirte
que es un extraordinario bio-químico, pero que prefirió unirse a nuestra
empresa antes que estar haciendo chorradas por ahí. Vamos a probar contigo,
las dos sustancias curativas. Primero lo haremos con la lenta y suave y
después con la rápida y agresiva. Me imagino que serás consciente de que te
azotaremos del mismo modo en dos sesiones, verdad?.





Escucharle decir eso y derramarse mis lágrimas por los
lagrimales fue todo uno, pero asentí entre pequeños temblores de terror y
angustia.





Muy bien, Lisa. Tampoco es para tanto. Sólo un poco de
dolor en tu cuerpo. Pero fíjate, nos animarás a nosotros cuatro. Si lo
piensas así casi te podrías sentir hasta importante, verdad?.





Dentro de mi llantina, negué con mi cabeza, mientras ellos se
reían descaradamente ante mi sufrimiento.





Venga Lisa, que no es para tanto. Mira, te pondremos una
mordaza especial en la boca. Tus brazos atados por encima de tu cabeza y
sujetos a unas correas extras que llevan las de la mordaza. Y tus piernas
separadas y anclados tus tobillos al suelo. Como disponemos de poco tiempo,
te azotaremos poco, pero lo haremos con el látigo negro. Produce unas marcas
muy interesantes y será la mejor forma de poder comprobar el producto
curativo.





Le miraba horrorizada, mientras me metían la mordaza de bola
en la boca, impidiéndome poderle contestar. Una vez bien apretada en mi nuca, me
hicieron separar las piernas bastante y mientras Almaret y Ajeno, me anclaban
los tobillos al suelo, Celticock se encargaba de mis muñecas. Las colocaba
grilletes unidos a una cadena que caía del alto techo y comenzaba a jalarlas
hacia arriba, hasta dejarme los brazos tensos a ambos lados de mi cabeza. Fue el
Doctor Remillard, quien sujetaba en esos instantes, mis brazos a la correa de la
mordaza. Quedaba pues, sin poder mover parte alguna de mi cuerpo.



Solo mi respiración sofocante y entrecortada hacia que mi
diafragma elevara y descendiera mis tetas, ante la atenta y sonriente mirada de
todos ellos.





Bueno, amigos. Nuestra conejita de indias ya está lista.
Celti, si te parece bien, azótala tu mismo. Creo que con 25 latigazos bien
repartidos, será suficiente.





Escuchaba lo que decían y me sentía a punto de derrumbarme.
Deseaba desmayarme, pero mi cuerpo estaba atento y despierto. Les ví como los
Doctores Remillard y Ajeno, junto a Almaret, se sentaban frente a mí,
disfrutando mi desnudez expuesta y a punto de ser masacrada por el látigo.



El Dr. Celticock se acercó ante mí mostrándome el látigo
negro. Era muy fino y parecía terrible y más al comprobar las sensaciones que me
producían al restregarlo suavemente por diversas partes de mi cuerpo,
principalmente sobre mis pezones que se irguieron ante el contacto de aquel
cuero de terror.



Se separó un poco y lo hizo restallar en el aire, lo que
provocó que mis músculos se contrajeran de terror, ante las risas de todos.



Se colocó a un costado mío y lanzó el primer trallazo, que me
dejó paralizada al sentir como en cuero bruñido se agarraba a mi vientre,
cortándome la respiración. Quise gritar, pero la mordaza me impidió liberar las
energías negativas de mi cuerpo. Y antes de que pudiese reaccionar y hacer
frente a aquella especie de quemazón en las partes blandas de mi cuerpo, un
nuevo trallazo se estrellaba ahora por debajo de mis costillas, enroscándose en
mi cuerpo y dejándome aturdida y sin aliento.



El horror de todas las formas se apoderaba de mi cuerpo y no
sabía como podía combatirlo, cuando sentí el chasquido y un calor extremo en mis
muslos por la parte trasera. Hubiera deseado morirme en aquel instante, pero el
nuevo latigazo en mis nalgas, me hizo volver a mí misma...y otro mas y otro mas,
hasta sentirlas arder y sin poder mas que jadear y llorar, ya que mi voz para
pedir clemencia o piedad, estaba negada totalmente.



A veces entre mis lágrimas que nublaban mi visión totalmente,
podía ver figuras que se reían ante mi tormento, pero no conseguía definirlas y
menos interpretarlas.



Los azotes seguían cayendo sobre mi cuerpo, que me hacía
sentir el mismo infierno instalado en el mismo. Pero cuando sentí los primeros
golpes en mis pechos, creí morirme. Rogaba morirme y desaparecer de aquel mundo
cruel, pero mis ruegos no parecían ser escuchados y seguí soportando toda clase
de golpes, que rasgaban mis carnes entre mil convulsiones mías.



Cuando los azotes se detuvieron, me sentí tan poca cosa que
no me importó comenzar a escuchar sus risas y los aplausos que daban al Dr.
Celticock.



Me dejaron que sufriera los efectos de los latigazos
recientes, durante unos minutos. Entonces, se levantó el Dr. Remillard y tras
inspeccionar cada una de las marcas, anunció :





Muy bien, está marcada convenientemente. Almaret, es tu
turno. Aplícala el producto público. Y veamos como reacciona esta putita.
Celti, Ajeno, vosotros colocadla los sensores para apreciar las reacciones
de nuestra conejita, mientras se cura.





Sentí como en mi mordaza insertaban un electrodo y algunos
mas eran adheridos a mis axilas y partes diversas de mi cabeza, así como uno
dentro de la vagina y otro dentro del ano.



Y apareció Almaret, que con una brocha que mojaba,
impregnándola en un líquido transparente, me la pasaba por cada una de las
marcas que me había dejado la ferocidad del látigo.



Sentí, primero frescor, para inmediatamente tornar a un picor
que se fue generalizando por todo mi cuerpo mortificado.



Soporté durante casi 10 minutos sensaciones extrañas que me
hacían jadear, hasta que pasado ese tiempo desaparecieron para sentir una
agradable sensación de frescor y calma en todo mi cuerpo. No podía saber que
estaba pasando con mi piel, pero ya no sentía los efectos de escozor, dolor o
picor de momentos antes.



Hasta que un largo rato después, el propio Almaret volcó unos
cubos de agua fría sobre mi cuerpo, haciéndome apretar mis puños de la sensación
helada del agua. Después me secó enérgicamente todo el cuerpo, sin que sintiera
mas dolor que los malos modos con los que me secaba.





Muy bien, Almaret. Te has superado. Tan sólo 32 minutos,
desde la primera aplicación, hasta la terminación del secado. Es
extraordinario. Creo que ya solo nos falta comprobar el tiempo de la acción
rápida y comparar sensaciones de la conejita, verdad?.



Sí Dr. Remillard. Ya le dije que superaba las anteriores.
Y se convencerá de la rápida. Es algo increíble, pero sucede a toda
velocidad, aunque es fuerte. Casi es peor que los mismos
azotes....jajajajajajaja





Estaba aterrada. Iba a ser torturada de nuevo y después
curada de una forma más horrenda aún.





Celti, esta putita está ya dispuesta. Procede y déjala
bien marcada, en cuanto la retiremos los sensores, ok?.



Por supuesto, me encantará darla un nuevo repasito a esta
zorra.





Y en cuanto me quitaron los últimos sensores, fui azotada de
la misma forma que la vez anterior. Los efectos eran tan desconocidos como la
primera vez, pero me abrasaban por dentro y por fuera. Me resistía a admitir
aquella maldad en mi cuerpo, pero era un cuerpo a expensas de los castigos que
desearan darme.



Me sentía agotada cuando terminó el último azote. El Dr.
Remillard, volvió a comprobar las marcas en mi cuerpo y mientras los demás me
ponían los sensores, observé que Almaret volvía con un recipiente de color rojo
fuego. Mojó una brocha dentro del líquido de un ligero color anaranjado y lo
pasó por mis marcas recientes.



Antes de que terminara de recubrir mis marcas, sentí un fuego
que me corroía por dentro......era una desazón tan terrible, que hubiera deseado
que me azotasen de nuevo para aliviar aquellos picores que me hacían enloquecer.



No sé cuanto duró aquella sensación, pero creí volverme loca.
Sobre todo los picores en mi vagina, ano y pechos, fueron los más terribles. De
repente sentí que mi cuerpo se auto refrescaba y los picores se volatilizaban,
para sentir un frescor maravilloso, que me dejó fresca y pude calmar mis
angustias desesperantes.



Observé como el Dr. Remillard se acercaba de nuevo ante mí y
tras comprobar que no había rastro de huellas de los azotes. Comprobó el tiempo
y dijo :





Es extraordinario. Sólo 12 minutos. Muy bien Almaret y es
sencillo de preparar?.



Lo es Remi. Es tan sencillo como exprimir
naranjas......jajajajajaja



Bien, ya tenemos nuevos remedios. Lo comunicaremos a los
de arriba. Ellos no deberán conocer este otro. Además las chicas no
permitirían este último, según lo que han marcado los sensores.......es más
brutal que las caricias del látigo. Bien, ya podéis desatar a nuestra
conejita y bañadla bien con esponjas suaves. Ya ha sufrido demasiado por
hoy.



Yo me encargaré de ella, Remi. Además tenemos una cita
juntos. Iremos con Bruno, a ver a Nacho. Nos invita a comer.



Muy bien Ajeno, encárgate tu. Yo repasaré con Celti y
Almaret, las nuevas fórmulas.





Cuando fui desatada, ni siquiera me revelé. Me quedé quieta
aguardando que alguien me ordenara que hacer. Y fue el propio Doctor Ajeno,
quien se apropió de mi brazo y me condujo, aún entre convulsiones y temblores
hasta el baño abierto.



Me dejé meter en la enorme bañera totalmente aterrorizada,
aunque mi cuerpo no denotaba dolor alguno. Mis nervios por el contrario estaban
tan a flor de piel, que cualquier mirada, roce o palabra me hacía temblar.



El Doctor Ajeno, en contra de lo que imaginaba, me bañó
dulcemente y hablándome y sonriendo, sin mostrarse brusco en momento alguno. Y
al final, terminé por relajarme lo suficiente, como para disfrutar de las
maravillas del baño.



Cuando terminó de bañarme, me hizo salir de la bañera y secó
mi cuerpo con mucha dulzura y suavidad. No sentía molestias de tipo alguno sobre
mi cuerpo y al mirar mi piel, la vi perfecta. Eran increíbles esos ungüentos.
Una vez seca, el Doctor me llevó hasta mi habitación, tras pasar la línea roja y
poco después la amarilla, cubierta con la toalla del baño.



En la habitación, me quitó la toalla y comprobó algunas
partes de mi cuerpo. Me dejé hacer sin mas problemas que el pudor provocaba en
mi mente. Se retiró de mí y tras darme un par de cachetadas en el culo, me dijo
:





Lisa, arréglate adecuadamente porque serás mi acompañante
en la comida que haremos junto a Bruno en la casa de Nacho. Y quiero que
estés muy guapa.....vale?





Le sonreí y asentí con mi cabeza, mientras le veía alejarse
por el pasillo. Me puse manos a la obra, casi al instante. Me miré la cara en el
espejo y no la ví excesivamente mal. Me maquillé completamente y después perfumé
suavemente cada parte especial de mi cuerpo. Para terminar y para probar el
carmín endeleble, me enjuagué la boca. Fue un éxito total. Como ropas elegí algo
similar a las que llevaba el día que conocí a Nacho....jo, ese día.....sólo
hacían dos días que Julia me lo había presentado y ya me parecía un mundo
lejano.



Elegí un vestido corto, vaporoso, pero nada transparente.
Aunque disponía de amplios escotes atrás y adelante, así como unas sisas muy
abiertas. Era un poco incómodo de llevar, porque las hombreras tendían a caerse
a cada momento, pero por otro lado era excepcionalmente sugerente. Su tono
pastel armonizaba con mi piel y contrastaba con mi pelo y ojos.



Me coloqué una mini tanga del mismo tono que el vestido, para
evitar interpretaciones cálidas y unas chanclas de charol de color negro. Y salí
hasta el salón en donde pude ver que ya me aguardaba el Doctor Ajeno. Pensé para
mí lo guapo que era y estaba. Me aproximé a él, que me sonreía a medida que me
acercaba mas y más a él y terminó, diciéndome :





Lisa, estás fantástica. Me harás sentir orgulloso
asistiendo a la comida con la mujer más bonita de este mundo.





Pronunciar esas palabras y ponerme ruborizada completamente,
fue todo uno.



El Doctor Ajeno se reía ante mi rubor que, marcaba y
acentuaba más cada parte de mi cuerpo. Me pasó el brazo sobre los hombros y me
hizo salir de los estudios en un día espléndido de sol. La temperatura era tan
ideal que hasta conseguí adherirla a cada poro de mi piel y le seguí hasta el
coche que tenía a pocos metros de aquella mansión.



Me abrió la puerta caballerosamente y una vez me dejó
instalada, se situó ante el volante. Me miró sonriente y me dijo :





Lisa, eres fabulosa y espero dar envidia a Bruno y
Nacho....jajajajajaja.





Simplemente le sonreí y me coloqué el cinturón de seguridad.
Pero por el contrario de Andy y Julia, el Doctor salió muy despacio y nos
incorporamos al escaso tráfico que había en la zona.



El trayecto nos llevó cerca de una hora en la que
intercambiamos algunas palabras, pero no demasiado profundas. Aunque si aprecié
que él parecía sentirse muy bien junto a mí. Yo intentaba corresponder a alguien
que se portaba de un modo tan maravilloso para mi persona.



Cuando detuvo el coche ante la puerta que daba acceso a la
finca de Nacho, pulsó varias teclas de video-teléfono y pude ver la cara de
Nacho de nuevo ante mí. Los recuerdos recientes afloraron en mi mente y pensé
que lo mismo se producía una reacción violenta y desagradable.



Según conversaba el Doctor Ajeno con Nacho, escuché un
bocinazo detrás de nosotros. Miré hacia atrás y me quedé asombrada al ver al
Detective Andy esperando igual que nosotros para entrar. El Doctor se percató
también y bajándose del coche, fue hacia él. Pensé que le iba a interpelar por
algo, pero me quedé sorprendida cuando les ví darse un abrazo y estrechar sus
manos.



Me quedé algo anímica, pero enseguida reaccioné y me alegré
que se conocieran tanto. Cuando Andy salió del coche y se acercó hasta mi puerta
para saludarme, pensé que me moría de pasión. Era guapo a rabiar, pero bien
vestido y arreglado era un adonis auténtico. Me dio un beso en los labios, sin
que protestara por nada y se retiró enseguida para que pudiésemos entrar a
petición de Nacho.



El Doctor entró en el coche y ví que Andy lo hacía en el
suyo. Y arrancamos como si los dos hubiesen puesto propulsores a sus vehículos.



Llegamos en menos de medio minuto hasta las escalerillas que
daban acceso al porche. No ví a los perros por allí cerca y cuando Ajeno me
abrió la puerta, bajé sin miedo, aunque me quedé muy pegada a él.



Nacho se acercaba con un paso tranquilo hasta nosotros. Me
saludó a mi primero, dándome un beso muy sensual en la boca y alabando lo guapa
que estaba. Y mientras mi rubor hacía su efecto, saludó a Andy y al Doctor. Se
plantó ante nosotros y dijo :





Amigos, me encanta que hayáis podido acudir, aunque hay
mas sorpresas para esta velada. Y sobre todo Lisa, que guapa está mi
descubrimiento, verdad?.





Me estaba poniendo tan colorada, que casi no escuché lo que
los dos le respondían, clavando sus ojos en mi cuerpo. Nacho se rió al verme tan
sofocada y dijo :





Bueno amigos, pasemos dentro. Lisa será nuestra única
mujer, pero su belleza vale por 100, no os
parece?....jajajajajaja....además, dentro hay algunos invitados mas, que ya
conocéis y un amigo mío que me apetecía que viera a mi descubrimiento
actual. Y claro me refiero a tí, Lisa......jajajajaja.





Pasamos dentro, precedida por Nacho que se volvía a cada
momento y me sonreía muy reconfortantemente. Miraba de reojo a Ajeno y Andy,
sabiendo que no quitaban ojo de mi forma de caminar y mi cuerpo voluptuoso.



Cuando llegamos a un pequeño salón en donde ya aguardaban
otros 2 invitados mas, me sentí algo mas cohibida. Al que me miraba no le
conocía de nada, pero su porte me indicaba que tenía mucho mundo visto y
trabajado. Pero cuando se dio vuelta, el que me daba la espalda.....casi me
caigo de culo. Era SAX, el músico. Estaba allí. Me quedé tan helada al verle
mirarme, que no supe ni reaccionar.



Se acercó a mí y me besó en los labios tenuemente. Sentí que
se me licuaba todo el cuerpo al sentirle tan cerca de mí. Me salvó de
desvanecerme, que el otro hombre que Nacho nos lo presentó como el Sr. Pérez, se
acercara a mí y tomando mi mano diestra, la besara cortésmente.



Ya estaba tan acalorada, que no sabía que decir o hacer,
cuando Bruno apareció por el fondo de la sala con una bandeja de bebidas. Se
acercó hasta mí, dejando la bandeja en una mesita y me dio un beso muy suave en
los labios, comentando lo magnífica que estaba.



Me ofreció un martini, que bebí de un solo trago. Me miró con
ojos burlones y me dio un segundo, pero ya me comporté a un gesto imperceptible
suyo.



Al menos la reacción del alcohol del primer martini me quitó
el nerviosismo que sentía en piernas y manos. Y pude dejarme llevar por las
aduladoras palabras de cada uno de ellos y las miradas incisivas a mi cuerpo.



Mientras hablaban entre ellos, aunque yo estaba dentro del
pequeño círculo que se había montado, pensé en cada uno de ellos. Hacía apenas 2
días que les conocía y ya me sentía como si llevara con ellos años seguidos.
Pensé si sería una prueba psicológica para determinar mis reacciones, pero no
parecía que ellos estuvieran en esa idea, ni siquiera el enigmático Nacho, que
reía con algunas gracias del Sr. Pérez o las ocurrencias del mismo Andy.



SAX estaba pendiente de mí, pero hablaba y reía como los
demás. Todos, en menos de media hora me tocaban los hombros, brazos y manos como
si fuera habitual entre nosotros. De vez en cuando tenía que subir alguna de mis
hombreras que se caían por el exceso de toques en mis hombros, pero nadie
parecía necesitar verme desnuda. Y reía algunas payasadas de Andy y otras de
Ajeno o el Sr. Pérez.



Cuando nos dispusimos a sentarnos para comer, me sentía tan
cálida y feliz que hablaba ya con todos, intentando no hacer de menos a alguien,
pero cuando me sentaron entre Andy y SAX, creí que me moriría de espasmos.



Pensaba para mi interior que estar ante aquellos 6 hombres a
la vez, que me gustaban todos a rabiar y que se afanaban por agradarme en todo
momento, era una prueba de fuego terrible, pero maravillosa a la vez para
cualquier mujer.



Ya sabía como agradar a cada uno en cada momento. Aunque con
SAX era más difícil. Sabía que era, porque había algo en él que me hacía ser una
mujer distinta cerca de él.



Una de las veces, al percatarme de las miradas de atención
que le había dedicado a SAX, en algo que comentaba a todos, mientras al mirar de
reojo vi a todos pendientes de mí, supe que todos sabían que estaba coladita por
ese músico. Pero fueron lo suficientemente hábiles, como para hacerme dudar
durante toda la comida de mis conclusiones.



Decir que la comida fue servida por tres mujeres a cual más
fascinante y con muy poca ropa, pero en momento alguno los invitados de Nacho
dieron muestras de lascivia o bellaquería. A mí me dejaron impresionada, pero
tampoco ellas repararon en mí, ante mis constantes caídas de alguno de los
tirantes de mi vestido. Ni ellas, ni los invitados.



Cuando nos levantamos para ir a tomar las copas al exterior,
ya que hacía menos calor que horas antes y además había un lugar precioso lleno
de sombras maravillosas, SAX se atrevió a cogerme por el talle y susurrarme :





Eres una chica preciosa y me he tomado la libertad, con
tu permiso, desde el día de ayer para componer una melodía que he titulado
"Mi primera chica". Espero que desees escucharla entera en mi casa un día de
estos.





Le miré ruborizada y medio aturdida, pero fui capaz de
decirle :





Sí, me encantaría escucharla interpretada por ti. Gracias
SAX.





Me sonrió y separó su brazo de mi talle, permitiendo que
caminara por la hierba entre los seis hombres que me acompañaban. Pero fui
consciente de que tanto Andy como Ajeno, se habían percatado de nuestro roce
confidencial, aunque no expresaron el más mínimo detalle en contra de él o de
mí.



Me sirvieron una copa con un licor muy rico y delicioso, pero
fui prudente y lo sorbí poco a poco mientras la conversación fluía limpia entre
todos. Las risas aparecieron a los pocos minutos y también conversaciones más
serias, incluso de temas técnicos, pero todos se sentían relajados y felices.



Pasadas un par de horas, Nacho anunció :





SAX, porque no paseas con nuestra chica y la enseñas las
maravillas que conoces de tanto tiempo?. Nosotros discutiremos ahora unos
detalles de negocios, que estamos seguros que a Lisa la aburrirían
demasiado. En una hora mas o menos habremos terminado y me sentiré feliz de
volver a ver a mi tesoro. Por cierto Lisa, tu casa está totalmente
asegurada. Nadie te la quitará, se me había olvidado comentártelo.



Jo Nacho, gracias. No sé como podré pagártelo.



Tranquila tontina, con tu presencia ya me los has pagado
con creces. Venga SAX, iros a dar una vuelta, mientras nosotros hablamos de
negocios. Andy, tu quédate como guardián legal de lo que hablemos,
necesitamos de tu asesoramiento.





Miré a Ajeno y le ví hacerme un gesto de que fuera con SAX.
Andy, por el contrario se sentía frenético de no poderse venir con nosotros.



SAX me cogió del talle nuevamente y nos alejamos caminando
lentamente, sin mirar hacia atrás. Me iba mostrando todo lo que conocía de la
casa de su amigo, al que conocía desde la niñez.



Cuando nos encontrábamos en un paraje mas arbolado y nos
sentamos a la sombra de un tilo, vi aparecer de repente a tres perros enormes
que se acercaban a gran velocidad hacia nosotros dos. Dí un pequeño grito y me
agarré a SAX, para que me protegiera. Se rió de mí y me colocó delante de él,
ante la atenta mirada de los canes. Noté que una hombrera del vestido se me
había desplazado y que medio pecho mío se mostraba ante los animales.



Los perros se detuvieron ante nosotros a un metro de
distancia, quietos y mirándome. Me sentía tan angustiada que comencé a llorar.
SAX en cuanto se dio cuenta de cómo me encontraba, me subió la hombrera y se
colocó delante de mí, como protegiéndome. Pero una vez siendo mi escudo, dijo :





Lisa, jamás estos perros o el resto te harán el más
mínimo daño. Puedes estar completamente segura de lo que te estoy diciendo.
Además para salvar tus dudas, ellos se comunicarán con el resto y serán tus
amigos y compañeros. Sé que te costará trabajo entenderlo y aceptarlo, pero
es así. Además, yo no permitiría que la chica que lleva el nombre de mi
melodía sufriera el más mínimo rasguño.





Deseaba creerle, pero aunque los perros solo me miraban, no
estaba yo muy segura de que me fueran a respetar sin estar SAX o Nacho. Seguía
ligeramente asustada, pero él me hizo sentar en el suelo, mientras él permanecía
en pie y me dijo :





Lisa, haremos la prueba ahora mismo. Déjame una prenda de
tu cuerpo. Bueno, pensándolo mejor, dame una de tus chanclas.



Por favor SAX, siento mucho miedo. No te vayas muy lejos.



Tranquila cielo, ellos no te harán el más mínimo mal.
Verás lo que sucede con tu chancla.





Le entregué la sandalia, pensando que la destrozarían entre
sus fauces. Les miraba aterrorizada y observaba que me miraban todos a la vez.
SAX la cogió en su mano y la depositó ante el perro que estaba mas adelantado y
que significaba que era el jefe del grupo. Observé como seguía con su visión la
trayectoria de mi sandalia, hasta que SAX la dejó en el suelo delante del mismo
perro.



Pero el animal, alzó la cabeza le miró y después a mí. Y
volviendo a bajar la cabeza asió la sandalia entre sus dientes y levantándose
con ella en su boca, se acercó hasta mí, lentamente, hasta depositarla al lado
del pie descalzo.



Me creí morir de sensaciones controvertidas. Sería verdad que
eran los animales más nobles de la tierra?. No estaba segura de nada. Podía
tratarse de una casualidad, aunque no había observado gesto alguno en SAX aunque
pensaba que era él quien le había indicado algo al perro.



SAX se agachó y los llamó a todos sólo con un gesto.
Acudieron los más cercanos caminando lentamente y moviendo su rabo. Y los mas
alejados a plena carrera hasta llegar a sus hermanos y después todos juntos
rodeándome. Mi terror había subido tantos grados que casi no me atrevía a gritar
por no llamar su atención.



Pero él, sin saber como, hizo que se tumbaran alrededor de mi
cuerpo, quedando todos relajados aunque atentos. SAX se sentó a mi lado y me
subió una de las hombreras del vestido, que tenía medio bajada y que ni siquiera
había reparado en ese detalle.



Le miré y me sentí de nuevo envuelta por su aura, con lo que
mis temores cedieron el paso a mis fluctuaciones amorosas, ante aquel ser que me
hacía estremecer con solo mirarle.



Mientras le miraba, apoyé mis manos en la hierba seca y
fresca y mis dos hombreras cayeron, destapando ligeramente mis pechos. Pero ya
no quise perder aquel momento en que le miraba como si fuera mi Dios total.



SAX, me miraba los ojos sin reparar en mi pecho semi
descubierto, aunque estaba segura que se había fijado completamente en el mismo.
Y sin que mediara algo mas, acercó su boca a la mía. Me sentí morir de amor y me
dejé besar por aquel ser que me tenía embrujada.



Mientras me besaba, terminó de bajar mi vestido hasta dejar
mis pechos desnudos y sus manos acariciándolos con una dulzura que me hizo
mojarme mucho mas de lo que hubiera imaginado alguna vez en mi existencia. Y ya,
me dejé llevar por la sensualidad que acompañaba cada acción suya y que yo
deseaba por encima de cualquier otra cosa.



Me hizo recostar sobre la hierba, desnuda de medio cuerpo,
mientras me seguía besando de una forma tan posesiva y dulce que me hacía
enloquecer de amor a cada segundo que pasaba. Y una vez tumbada y él ante mí,
mis manos comenzaron a devolverle la fantasía de mis caricias, hasta hacerle
sentir hervir dentro de sí mismo.



Él me correspondía con caricias tiernas que me hacían vibrar
y desear que me desnudase para poder entregarme limpia a su cuerpo, porque a su
alma ya estaba entregada. Y terminó desnudándome completamente, mientras sus
caricias me hacían viajar a un mundo de ensueño.



Me abandoné a sus caricias y besos, olvidándome del tiempo y
del entorno. Ya no tenía miedo a nada, porque estaba con el ser que poseía mi
alma, mi amor y mi cuerpo. Le correspondía ya muy activamente con mis besos y
mis manos moviéndose por su cuerpo, hasta que conseguí separar las ropas de su
cuerpo y que me cubriera con su fuego mas total.



Y cuando sentí su cuerpo desnudo contactando con el mío, me
sentí la mujer más dichosa del universo. Y mis manos temblorosas se abrazaron a
su cuerpo, acariciando cada poro de su cuerpo. La dicha y el placer se
incrementaron tanto y tanto....que cuando me separó las piernas para acoplarse,
no sólo se lo permití sino que le ayudé a que entrara en mi templo del amor.



Hablaba poco, pero no le hacía falta. Su mirada y sus gestos
eran una poesía explosiva en mis sentidos. Sus caricias me mantenían ardiente en
cada instante, mientras su pene se acoplaba en mi canal vaginal. Me relajé
dentro de lo que me permitía la excitación tan brutal que sentía ante aquel ser,
que iba a consolidar mi necesidad psico-biológica de tantos años retenida.



Sentí como empujaba, sin apenas moverse. Me sentía tan
inundada de sensaciones distintas, que no podía desear otra cosa que aquello no
se acabase en momento alguno. Sin poder contenerme mas, separando algo mas mis
piernas, las coloqué abrazadas contra las suyas, notando que su pene llegaba a
hundirse completamente en mi cuerpo.



SAX, entonces se elevó un poco y acercando mucho su boca a la
mía, me dijo algunas palabras que yo interpreté como una declaración de amor
completa. Y pegando su boca a la mía, comenzó a realizar en vaivén el acto mas
deseado por mí, durante tanto tiempo con el hombre de mi vida (Mi Príncipe
Azul).



Sus movimientos eran reposados, pero yo sentía como un ariete
de amor y vida, surcando mis canales estrechos, pero entregados a los placeres
que me proporcionaba aquel Dios.



Durante muchos minutos estuvo entrando y saliendo de mi
cuerpo, cada vez mas excitado, sin que se notase su cuerpo moverse en momento
alguno, pero sí esa espada de amor ardiente como el fuego, que me hacía
enloquecer a cada segundo que pasaba, sobre mi cuerpo entregado al amor mas
completo de mi vida.



En un momento en que desvié mi cabeza hacia un lado, me ví
ante los perros mirándome con sus cabezas agachadas y reposadas en la hierba que
me servía de colchón para recibir el amor de SAX. No me asusté y sin saber cómo
ni porqué, extendí mi brazo derecho hacia ellos y abrí la mano. Y sentí algo que
me hizo vibrar de mucho mas amor que el que hubiera podido soñar cualquier ser
humano en mi situación. Los perros se acercaron hasta mi mano, arrastrándose
hasta llegar a contactar con mi mano y la lamieron.



Fue un acto de amor y lealtad, que yo no olvidaría en mi
vida. Y ya no les tuve miedo más. Eran mis hermanos. Eran mis guardianes. Eran
mis amigos. Eran mis compañeros. Y SAX me hizo volver mi cabeza hacia él para
besarme, mientras se apretaba contra mi vientre profundamente y soltaba toda una
descarga del líquido de la vida, que entraba en mi cuerpo.



Me sentía abrasada por un millón de sensaciones. Mi cuerpo se
debatía entre mil convulsiones, provocando que me corriera mientras su
eyaculación me inundaba una y otra vez.



Me abracé muy fuerte contra su cuerpo para sentir como
orgasmaba junto a él, que se retorcía entre caricias infinitas en todo mi cuerpo
desnudo y excitado.



Deseé que aquel momento no se terminase nunca, pero todo
tenía que volver al orden de la vida. Y cuando se serenó ligeramente, me dijo
cosas tan preciosas, que me hizo temblar entre lágrimas y convulsiones de amor.



Se quedó dentro de mí durante mucho rato y soporté su peso
como hubiera soportado una carga 3 veces superior, si hubiese sido la suya.



Y fue SAX, quién me sacó de mi viaje astral y me devolvió al
mundo que me tocaba vivir, diciendo :





Lisa, gracias por darme el mejor momento de mi vida.
Ahora debemos volver, en otro caso se alarmarán por nosotros.





Le miré mas enamorada que una tonta y asentí. Debí poner una
cara especialmente extraña, pues él hizo un gesto extraño y después me sonrió.
Me besó y se separó de mí.



Sentí aquella separación, pero quedó mitigada por la
sensación que me producía su cuerpo sudoroso y fuerte. Me ayudó a levantarme,
mientras me decía :





Lisa, venga perezosa. Tendremos mas días para estar
juntos. Ahora levanta o darás mal ejemplo a tus nuevos amigos.





Tras estas palabras, miré a los perros y me ruboricé de que
me contemplasen desnuda. Pero me dí cuenta de que había conseguido en pocas
horas, eliminar un miedo atávico y además recibir amor total por un ser que
iluminaba mi alma y también la amistad, camaradería y quizás hasta amor de unos
seres distintos a nosotros dos y que ya no olvidaría en mi vida.



Me sentía feliz de haber perdido mi empleo. Eso me había
permitido entrar en un mundo en donde estaba descubriendo lo mejor de mi vida. Y
no me importaba lo que durase todo aquello, pues los minutos anteriores ya
significaban suficiente pago para el resto de mi vida.



Me limpié ligeramente de los restos de esperma y me vestí
ante él, sin rubor alguno. Una vez estuve vestida y medio adecentada de pelo, me
acerqué hasta los perros y uno a uno los acaricié y también les di un beso lleno
de gratitud entre sus ojos. Sabía que había encontrado a amigos que jamás me
abandonarían ante nada en este mundo.



Y uniéndome a SAX, caminamos tranquilos de vuelta. Casi no
hablamos en todo el trayecto de vuelta. Pero, para que hablar cuando nuestros
pensamientos traspasaban las fronteras de lo real.



Al levantar mi vista, descubrí que estábamos llegando a donde
estaban los demás y se lo dije. Él le restó importancia, pero retiró su mano de
mis hombros, tras colocarme la hombrera caprichosa.



No sé lo que veía él, pero a mí me parecía que se sonreían al
vernos llegar juntos y de aquel modo tan tranquilo. Le miré anhelante de recibir
algún consejo suyo antes de unirnos al grupo, pero su hermetismo era tan
profundo, que no quise indagar en el por qué de su actitud. Sentía por SAX
tantas y maravillosas cosas, que para nada deseaba cambiar su forma de ser.



En cuanto estuvimos ante el grupo, una sonrisa generalizada
me convenció de que todos sabían que no habíamos visitado la finca y sí nuestros
cuerpos. Les sonreí algo aturdida y turbada, pero Andy fue quien me ayudó en
aquel momento tan extremadamente delicado para mí.



Se acercó a SAX y le dijo :





Bueno ya está bien de aprovecharte tu sólo de nuestra
invitada...jajajajaja.





Miré a Andy y después a SAX y me di cuenta que él se lo
tomaba con el sentido de humor característico de él. Y me entregó a Andy, pero
antes me cogió de los hombros y delante de todos me dio un profundo beso en los
labios, que me hizo temblar de mil emociones, antes las risas y algunas
carcajadas de algunos.



Después del beso estaba sonrojada y muy acalorada. Sabía que
todos veían mi estado y de ahí sus risas. Pero mirando sus ojos, supe que eran
sonrisas de complicidad y que hacia mí, eran como halagos suaves, que mi alma se
encargaba de acoger con todo el amor que sentía por muchos de ellos.



Fui rescatada por Andy, mientras SAX se negaba casi a
desprenderse de mí y yo de él. Pero al final imperó la cordura por mi parte y le
solté, mientras el resto de los invitados disimulaban sus actitudes para no
hacerme sentir demasiado vinculada a SAX. Y yo agradecí aquel detalle y lo
guardé como una llave en mi alma, porque sabía que algún día debería utilizarlo
con alguno de ellos.



El Doctor Ajeno se levantó y dijo :





Buenos amigos y Lisa, debo abandonaros. Debo atender mis
actividades profesionales. Pero antes de irme, alguien se podrá encargar de
llevar a nuestra chica hasta su residencia actual?.



No te preocupes Ajenín, yo me encargaré de ella, salvo
que quiera hacerlo nuestro encantador de serpientes........jejejejejeje



Andy, no te pases con un encantador de serpientes como
yo, no vaya a ser que mi saxo cite alguna melodía que te haga pasar una
noche un poco molesta.......jajajajjaja



Lo siento SAX, no fue mi intención burlarme de tí.



Ya lo sé Andy, tranquilo..............pero fíjate como
está nuestra chica de preocupada. Cuídala y llévala segura hasta su
residencia habitual. Yo me voy con Ajeno. Además, con quién puede estar mas
protegida que junto a al hombre que lucha contra el mal?.



Andy, ya que al parecer que te vas a encargar tú de ella,
tiene que estar en los estudios antes de las 11 de la noche, porque
necesitaré hacerla un chequeo previo a que mañana comience con sus nuevas
actividades.



Descuida Doctor. Ella será depositada por mí en persona
antes de esa hora.





Y las risas que se oyeron a continuación, uniéndose SAX al
coro de risas y algunas carcajadas, me hicieron sentirme ligeramente aturdida y
abatida, pero disimulé lo mejor que pude, aunque estaba segura que todos ellos
me habían notado la turbación que, por mi ser pasaba en esos momentos.



Pero Andy, ya estaba a mi lado y me protegía ante las risas
de los demás. Además se preocupaba de mantener las hombreras de mi vestido, para
que no siguieran cayéndose. Y junto a él, despedí a Ajeno y SAX que se iban
juntos. Me sentía bien protegida por Andy. Y ví que los demás aceptaban que
aquel hombre que luchaba contra el vicio en nuestra ciudad, se dedicara a
protegerme. Miré a Nacho y observé un guiño de asentimiento y calor humano, como
admitía que fuera él quien me protegiera.



Mi mente trabajaba rápida, acostumbrada a mis actividades
profesionales, pero no cupo duda alguna y me sentí reconfortada con aquel ser
que fue mi primera relación con este mundo nuevo que me tocaba vivir. Miré a
Bruno y ví su sonrisa de seguridad y sentí una gratitud hacia él que no supe
como explicarme, pero era algo que me hacía sentir segura y calmada.



Nacho, se levantó para despedir a SAX y Ajeno que ya se iban,
pero nos dijo a Andy y a mí :





No os vayáis aún, tenemos algo que comunicar a Lisa.
Vale?.





Asentí y mirando a Andy, le ví hacer un gesto muy similar al
mío. Ví como los perros se alborotaban alrededor de SAX y Nacho. Pero aprecié
como el jefe de la manada se quedaba junto a mí, junto a uno de sus nuevos
cachorros.



Me sentí extrañamente feliz. Las miradas que los animales
(para mí, mis hermanos perros) me hicieron sentir un universo de sensaciones
totalmente distintas a la concepción de mi mundo predefinido. Noté que Andy
también captaba el sentido de amor y fidelidad de aquellos seres que podían ser
feroces, pero que guardaban a su nueva hermana humana.



Andy me miró y me apretó un poco contra su cuerpo, mientras
mis lágrimas desbordaban mis lagrimales.



Al elevar la vista, me encontré con la mirada del Sr. Pérez,
pero pude ver su sonrisa de comprensión ante lo que importaban mis actos y mi
actitud en el entorno. No sabía como disimular mi turbación de sentirme amada
por SAX y por Andy. Y también como era admitida y admirada por todos. Eso me
producía escalofríos, porque no era lo que había conocido en mi corta vida
laboral y profesional.



Me sentía abrumada de cariño y protección. Pensé que todo se
debía a un sueño. A un sueño maravilloso, que no deseaba que se terminase en
momento alguno. Fui sacada de ese sueño maravilloso, cuando Nacho y Bruno,
regresaban de despedir a SAX y Ajeno. Y fue el mismo Nacho quien dijo :





Lisa, ya todos hemos notado tu influjo. Yo te adoro, me
sublimaste en el primer momento que te tuve ante mí. Ahora has sublimado a
mis amigos...pero quizás lo más importante, mis perros son como tus
hermanos. Les has perdido el miedo. Les has dado algo mas de lo que yo tardé
en ofrecerles. Es simplemente, que tu ser dimana amor. Y todos nos sentimos
dichosos de poder disfrutar de tu amistad y sobre todo de tu persona. Lisa,
por favor, no cambies en tu vida. El mundo sería distinto si tu no
existieras. No te vayas nunca jamás. No nos dejes solos ante el peligro de
la vida sin ilusiones.





Aquellas palabras me hicieron llorar. Jamás había llorado de
un modo semejante. Andy se encargó de consolarme y animarme, hasta que hizo que
sonriera y me sintiera la mujer que era en la realidad. Hasta Bruno, que no se
metía mucho en cualquier tipo de discusión, hizo su observación particular para
mí. Me sentía muy especialmente sensibilizada, pero Nacho dijo :





Lisa, todos te queremos pero deseo informarte que el Sr.
Pérez acudió a mi cita para hacerte una proposición, que me parece muy
buena, pero que tú eres libre para aceptar o no. Le permites que te exponga
su idea?.



Sí, claro, Nacho. Lo siento Sr. Pérez, por favor
expóngame su idea y discúlpeme que me haya puesto tan tontita.



No te apures Lisa. Realmente, nos has emocionado a todos.
Lo que tu aura suelta es amor puro, algo de lo que carecemos habitualmente.
Y mi proposición, podría hasta parecer deshonesta, sabiendo ahora como eres,
pero aún así tengo fe en que al menos puedas escucharla y además estudiarla.



Sr. Pérez, si mi amigo Nacho vio que podría hacerla, al
menos le aseguro que la escucharé y la estudiaré.





Según decía esas palabras, sentí una ligera presión de los
dedos de Andy como secundándome en mi contestación.





Lisa, lo que te ofrezco no es nada comparado con lo que
vas a realizar. No es tan importante, pero si pagaría mucho más de lo que
puedas recibir a corto plazo con las películas Se trata de hacer spots
publicitarios de mis productos, bien entendido que serán utilizados los
mismos canales privados de distribución que los de las películas que
realizas.



Sr. Pérez, si Nacho le ha dejado llegar a exponérmelo es
porque no es nada malo o perverso para mí. Y por tanto, no puedo decirle que
no. Pero antes de definirme en algo en concreto, desearía estudiar el tipo
de actividad que voy a realizar, de forma mas especificada en el documento
que me entregue.



Gracias Lisa. Por lo que he visto hoy en esta velada tan
especial, no la olvidaré en mi vida. He sentido y he visto cosas que no se
me habrían ocurrido en la vida imaginar, que pudiesen ser posibles. Lisa,
dominas mucho, mas que los afortunados humanos que tienen la suerte de
tenerte como amiga, dominas el mundo del amor. Eres una Diosa en el mundo de
los mortales. Con el tiempo te darás cuenta de lo que estoy diciendo.
Mientras llega ese instante, me aprovecharé de la ignorancia de tu poder y
te entrego este documento para que lo estudies y me digas algo, lo antes que
puedas.



Sr. Pérez, me siento abrumada con el trato que he
recibido en la velada de hoy, por parte de todos. Estudiaré su oferta y le
diré algo, se lo promete esta chica que será una Diosa, no sé en que
vida.....jijijiji......lo siento, gracias.





Su gesto de asentimiento y sonrisa amable, me confortaron de
una forma complementaria, mientras tomaba entre mis manos el documento de
contrato. Y lo abracé entre mis brazos, mientras Andy me apretó mas contra su
cuerpo, a la vez que decía :





Bueno, creo que ya es el momento de retirar a esta
jovencita a la que habéis hecho llorar de amor durante mucho tiempo.



Tienes razón, Andy. Llévatela a dar una vuelta y
anímanosla un poquito. Bruno, el Sr. Pérez y yo, te quedaremos agradecidos.
Eres mi amigo y confío en tí y por eso te la confío.



Descuida Nacho, la cuidaré con toda mi devoción. Y fíjate
como tus amigos perros se están dando cuenta, que ella se va a alejar de
esta casa por hoy.



Es verdad, jamás los había visto tan pendientes y tristes
en la vida que llevo con ellos.



Nacho, permíteme ir con ellos andando hasta la puerta,
quiero agradecerles todo lo que me han enseñado y dado hoy.



Por supuesto Lisa, amor mío. Será una honra que la chica
que presenté a mis amigos, sea ahora la chica de todos. La mas querida y
respetada. Pero además me halaga totalmente que mis hermanos perros, como
dice Andy, te idolatren y te protejan como observo que hacen en estos
momentos. Andy, me despido de ti. Me ha encantado que pudieras acudir. Y
creo que tu también te sientes bien con haber venido, verdad?.



Nacho, ya tienes un amigo de por vida. Y pase lo que pase
a partir de ahora, sé que tenemos un ser que nos une por mil conceptos no
definidos socialmente. Sacaré el coche hasta la salida de tu finca. Sr.
Pérez, me ha encantado conocerte. Bruno, cuídate. Nacho, la próxima reunión
la haré yo en mi casa o en donde pueda.



Gracias Andy. Ten cuidado y se feliz.





Mientras Andy se despedía de Bruno, Nacho y el Sr. Pérez, yo
me dedicaba a mis nuevos hermanos, arrodillada y besándoles con mi más tierno
amor y abrazándome a ellos. Sentía algo de ellos que no sabía que era.....me
llegaba por las irradiaciones que producían y que de algún modo llegaba a asumir
como mías. Cuando me levanté para caminar hasta la puerta de salida de la finca,
situada a algo mas de 300 metros de la casa, todos los perros me acompañaron
entre saltos y ladridos suaves. Unos rozándome las piernas, pero sabiéndome
segura y feliz de sentirme amada por todo ser vivo que me rodeaba. Eso era algo
que aún debía asimilar. Casi no podía entender nada de lo que me sucedía.



Cuando llegué a la puerta, en donde ya me aguardaba Andy,
fuera del coche, me arrodillé en el suelo y los abracé a todos y les susurré
cosas que no sería capaz de repetir ahora, pero el caso es que vi lágrimas y
miradas de camaradería. Sentí por los cabecillas de cada grupo, lengüetazos en
mis brazos, entre mis pechos y el jefe de la manada, acercándose lentamente,
mientras los demás se apartaban prudentemente, arrimar su morro hasta mi cara,
mirándome con ojos felices y tristes, para terminar por pasar su lengua por mi
cara y mi boca. No pude contenerme y le abracé, besándole y besándole.



Poco después me retiraba de él y le hice un gesto que había
aprendido de SAX y ellos, se quedaron quietos y en silencio. Pero añadí algo
mío, diciéndoles con mi mente radiante de energía universal, que los amaba y que
me sentía feliz de ser su hermana.



Me levanté del suelo y al apreciar ellos mis rodillas
manchadas de la tierra, dos de los machos se acercaron y me lamieron las
rodillas hasta dejarlas limpias e hidratadas.



Les besé a ellos dos como homenaje a todos y me despedí con
una forma especial mía, en la que les decía que volvería.



Cuando me encaminé hacia Andy, lo sentí alucinado. Pero
reaccionó enseguida y me abrió la puerta del coche. Después y muy lentamente se
acercó a su puerta y tras despedirse de mi séquito, entró en el coche. Lo puso
en marcha y lo sacó discretamente de la finca.



Al cabo de media hora de conducción, me dijo :





Lisa, jamás había presenciado una declaración de amistad
y amor mas c

¿ Quieres conocerme ? soy de   y busco sexo
Inscribete y nos conocemos en el chat  - Pulsa aqui - Inscripcion gratis -



Relato: Acosada por el destino (03)
Leida: 34 veces
Tiempo de lectura: 48 minuto/s





Documento sin título
Participa en la web
Envia tu relato
Foro porno
Contacto
 
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados
webcams porno
porno
sexo
sexo gratis
zoofilia
porno gratis
relatos eroticos
videos porno por sms
sexo
poemas de amor
lesbianas
sexo anal
gordas
orgias
gays
peliculas porno
television porno
hentai
mamadas
porno gratis
porno
webcams porno
webcams porno
travestis
sexo
negras
videos porno
travestis
linea erotica