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Relato: Elia (1)

Relato: Elia (1)

  

Elia, Parte 1


Fuimos invitados, mi esposa Elia y yo a cenar a la casa de
nuestros amigos Albania y Mario. Aprovechamos que nuestros hijos habían ido a un
campamento ese fin de semana y estaríamos solos. Y les voy a contar lo que esa
noche pasó en su casa. Mi nombre es Calixto, me dicen Cali, y tengo 15 años de
casado con Elia a quien llamo Ely. Después de 15 años de casada y dos hijos, Ely
se conserva delgada con buena figura, mide 165 cm, pero por su delgadez se ve
alta, es blanca, de ojos claros, de pelo castaño un poco largo, realiza
ejercicio con cierta frecuencia por lo que su cintura casi no ha cambiado a
cuando la conocí, sus nalgas son firmes y bien formadas. Por mi parte, mido 172
cm y aunque hago ejercicio físico, mi abdomen ya ganó como 10 kilos de más, a
pesar de esto, todavía juego básquetbol, sin que mi sobrepeso represente un
obstáculo. Somos sexualmente normales (eso creo), lo que a Ely le gusta de mí,
es que ella logra tener hasta cinco o seis orgasmos por cada venida que yo
tengo. Tardo mucho en venirme, no voy a decirles que tengo un miembro grande, es
de tamaño normal, pero la cabeza es grande. Hacemos el amor una o dos veces por
semana, cada vez, Ely termina exhausta. Ely tiene unos pechos un poco pequeños
pero hermosos, sus pezones son pequeños y suaves, pero sus areolas son grandes
como de 8 cm de diámetro ligeramente más oscuras que el color de su piel y
cuando esta excitada toda la areola se pone dura. Su vagina también es hermosa,
tiene unos labios vaginales y clítoris muy grandes, que se endurecen y se
inflaman demasiado cuando ella se calienta, se ponen muy rojos, lo cual contrata
mucho con el color de su piel y como no tiene mucho vello es fácil de observar
esto.


Todos llamamos Alba de cariño a Albania, es más bajita que
Ely, como 160 cm, morena y de pelo lacio. También ha tenido dos hijos, ella a
ganado algunos kilos de más en sus doce años de casada, pero esto ha hecho que
su figura sea más pronunciada. En una ocasión, hace como seis años, que la vimos
en playera y short, pude observar que sus pechos eran de tamaño normal, pero su
cintura era muy breve, y en cambio sus caderas muy anchas con unas nalgas muy
llenas. En esa ocasión con su short y sus bien tornadas piernas, era difícil que
algún hombre no volteara a verle su trasero. Mario también es moreno, más o
menos de mi estatura y es delgado.


En fin, nos preparamos para ir a la casa de nuestros amigos.
Ely me preguntó como vestir, le dije que vistiera de manera casual, pues era una
cena informal. Ella me dijo que iría de falda y blusa, hizo énfasis en mencionar
que llevaría su panty azul, tipo tanga de hilo dental, que le regale en su
cumpleaños. Me dijo que por ser muy estrecha, la tira de la panty le presiona
sus labios vaginales, lo cual le gusta porque se calienta y se moja, y quería
que al llegar de la cena le diera una buena cogida por toda la casa,
aprovechando que no estarían los niños. Yo me imagine que magnifica noche
pasaríamos al regresar a casa.


Al llegar a la casa de Albania y Mario, nos dimos cuenta que
todo estaba en orden, listo para la cena, había música muy calmada, y en la sala
un recipiente lleno de hielo con una botella de vino. Después de los saludos y
algunos comentarios breves fuimos a sentarnos a la sala. Mientras Alba fue por
unas copas para servir el vino, pude observarla detenidamente. Llevaba un
vestido largo, de tela delgada, con un escote de espalda muy grande llegaba un
poco más abajo de la cintura, lo que hacia que se viera muy rica.


Tomamos algunos tragos y después pasamos a cenar, fue una
buena velada con comida sabrosa y buen vino. Después de cenar pasamos a la sala.
Se consumió la cuarta botella de vino, lo cual ya hacia efecto en las mujeres
pues se veían mas relajadas y cualquier cosa les provocaba mucha risa. Mario fue
por otra botella, al regresar trajo una de tequila. Yo ya estaba imaginando la
noche al regresar a casa, pues cuando Ely toma alcohol se pone mucho más
caliente. Notaba que el rostro de Ely se veía muy rojo, no estaba seguro si era
efecto del tequila o el efecto de su tanga, pues veía que frecuentemente
apretaba sus piernas. En un momento dado, se acercó y me susurró al oido:




Oye Cali, ya estoy en mi punto, prepárate para la cogida
que nos vamos a dar.


Seguro, le conteste.




Seguimos conversando y charlando, ya estábamos contando
anécdotas y chistes subidos de tono. Alba trajo a la plática las posibles
actividades y juegos que nuestros hijos estarían haciendo en el campamento y
propuso que nosotros jugásemos algo también. Estuvimos de acuerdo a jugar,
pensamos en jugar a la botella, pero Mario sugirió que jugáramos a las cartas y
todos aceptamos. Alba sacó unas cartas del mueble de la sala y las colocó en la
mesa de centro. Nos acercamos a la mesa y quedamos Mario al frente de Ely y Alba
al frente mío. Discutimos que no podríamos jugar dinero pues somos amigos y no
tendría ningún sentido apostar dinero. Entonces Alba sugirió que jugáramos al
‘yo mando, tu obedeces’, esto es, quien sacara la carta de más valor, tendría
que dar una orden a quien tuviera la carta de menos valor y este habría que
obedecer sin discusión alguna.


Iniciamos el juego y Mario fue la carta más alta y Ely la de
menor valor. La orden fue, tomar la copa de tequila de un jalón. Así que Ely sin
chistar la tomó, solo sacudió su rápidamente su cabeza al terminar. Nuevamente
Mario ganó, pero esta vez la que perdió fue Alba, le dio la misma orden. Después
ganó Alba y Ely perdió, le indicó que tendría que tomar tequila y luego dármelo
a tomar a mi, directo de su boca. Ely obedeció, pero mientras me pasaba el
tequila nos dimos un largo, largo beso, por la forma que me beso, comprende que
Ely estaba completamente caliente, creo que este castigo la puso a mil. Alba
tuvo que interrumpir.


- Yaaaa!!!!, si nada más es tantito, no sean golosos.


Creo que la forma como nos besamos trastornó a Alba, pues sus
ojos tenían ahora un brillo especial. Luego perdió Alba y ganó Ely, le regresó
el castigo a Alba. Con el beso y el tequila seguramente que Mario y Alba se
calentaron, al separarse, era evidente la erección de Mario. Me di cuenta que
Ely miró de reojo el bulto de Mario, y apretó fuertemente sus piernas. En la
siguiente, ganó Alba y perdió Ely. Alba le ordenó:


- Quitate tu blusa y sostén!. Ely protestó, pero Alba le
recordó que no tenía que discutir. Ely me miró, le dije que solo era un juego.
Se quitó su ropa y dejó al descubierto sus senos, sus areolas estaban muy
turgentes, signo de que estaba excitada. Mario no pudo evitar exclamar en voz
baja:


-Guaauuu,!


Ely simplemente arqueó su espalda, creo que fue por el efecto
de estar mostrando sus tetas a extraños.


-Yo dije a Alba, tú también deberías mostrarnos sus tetas.
Mario me secundó:


- Sí, para que estén parejas Ely y tú. Alba simplemente
desató los tirantes del vestido detrás del cuello y quedaron frente a nosotros
sus pechos, eran más grandes que los de Ely, con una areola muy oscura y
sobresalía el pezón, que era muy grande y estaba completamente erecto. Después
ganó nuevamente Ely y le ordenó a Alba:


- Quitate tu vestido!


Alba no tuvo otro remedio que obedecer. Se quitó el vestido
despacio con movimientos sensuales, dejando al descubierto una figura
sensacional, con sus tetas muy bien marcadas, su cintura estrecha y sus amplias
caderas. Llevaba una panty blanca, totalmente transparente, lo cual dejaba ver
en su zona púbica un manchón muy negro por la gran cantidad de vello, incluso
algunos vellos no alcanzaban a ser cubiertos por la panty. Ahí teníamos frente a
nosotros a Alba, prácticamente desnuda, movió una mano como queriendo cubrir su
pubis. Sin embargo, creo que el subconsciente la traicionó e hizo que su mano,
en lugar de cubrir, su mano apretara la entrepierna. Con lo cual cerró
ligeramente sus ojos y emitió un pequeño suspiro. Entonces Mario dijo:


- Ely tú también tienes que quitarte tu falta, para que estén
parejas.


Sin decir nada, Ely bajó el cierre de su falda y comenzó a
quitársela. El movimiento de su falda hacia abajo, hizo que los tirantes de su
tanga también bajaran, paró de quitarse su falda para subirse los tirantes. Se
quedó con ese movimiento por un rato, tenía los ojos cerrados, yo sabía que se
estaba estimulando el clítoris con la tanga, eso hizo que la verga se me parara
como nunca antes. Terminó de quitarse su falta, mi primera reacción fue mirar su
entrepierna, a los lados de su tanga salían los labios de su vagina
completamente mojados, hasta en la tanga se notaba humedecida. Voltié a ver a
Alba y Mario, ambos tenían los ojos en el pubis de Ely. Alba ya respiraba
agitadamente, mientras que Mario, pasó saliva, sorprendido de lo que estaba
viendo. Entonces Alba habló:


- Ahora ustedes quítense la ropa y queden también en
calzoncillos.


Sin decir nada, como autómatas, nos quitamos la ropa. Mario
tenía una truza y yo un bóxer, que no podían ocultar las erecciones de los
penes. Nadie decía nada, todos sabíamos que cosa iba a pasar. Mario le dijo a su
esposa:


- Alba, súbete a la mesa y muéstranos tu culo. Alba obedeció,
estiró su mano para que yo la ayudase a subir a la mesa. No soltó mi mano, hizo
que me moviera junto a Mario. Después se voltió, dándonos la espalda se agachó
ligeramente. Que nalgas tan grandes y carnosas tenía Alba, las movía lentamente
en pequeños círculos, se agachó un poco más y con una mano separó su panty para
mostrarnos su culo. Que vista!!! Ahí tenía enfrente de mí el culo de Alba, los
vellos de su pubis se extendían hasta el ano, era muy erótico ver ese culo. Su
culo era más oscuro que el resto de sus nalgas, tenía muchas estrías y estaba
completamente cerrado. Por debajo del culo se notaba una mata de pelos
completamente mojados que cubrían su vagina. Mientras que una mano separaba su
panty, con la otra mano lentamente abrió su vagina. Yo sentí que me iba a venir,
mostraba toda su vagina abierta y mojada, el olor de su sexo llegó a mí. Así
quedó por un momento. Alba tenía los ojos cerrados, como disfrutando el estar
mostrando su sexo. Disimuladamente miré a Ely, creo que ella se imaginaba que
también nos mostraría su culo, estaba extasiada, tenía una mano acariciándose
suavemente un seno y la otra presionaba lentamente su clítoris por encima de su
tanga. Mario empujó la espalda de Alba hacia delante, para que se agachara más,
luego tomó su panty a los lados de su cadera y se la comenzó a quitar
lentamente, movió ligeramente las nalgas de Alba para que quedaran exactamente
frente a mí. Alba se agachó lo más que pudo, sabía que yo estaba observándola.
Así, agachada, metió una mano en medio de sus piernas y se abrió la vagina otra
vez. Estaba empapada, los dedos los tenía completamente mojados con su líquido.
Yo no puede aguantar las ganas de restregarme la verga por encima de mi bóxer,
estaba yo a punto de venirme. Tenía ganas de irme sobre Alba, aunque guarde la
calma por la presencia de Ely y Mario.


- Muy bien Alba, - dijo Mario después de unos momentos.


Alba se irguió, y estiró su mano para que yo la ayudase a
bajar, pude sentir sus dedos mojados en mi mano, ella se voltió y se llevó los
dedos a su boca. Los chupo suavemente mientras nos veía a Mario y a mí. Como por
reflejo, yo llevé mi mano a mi nariz, para oler los líquidos de Alba. El olor
fue embriagante, mi verga parecía explotar, nunca la había tenido tan crecida.


Todos nos quedamos mirando a Ely, quien lo notó y alcanzo a
decir:


- Creo que ahora me toca a mí. ¿Verdad?


Con ayuda de Alba se subió a la mesa y se puso frente a
nosotros. Ahí estaba frente a nosotros mi esposa, casi desnuda y completamente
caliente. Nunca pensamos que eso llegaría a pasar. Entonces ella empezó a
contornear su cuerpo, acariciándose suavemente sus tetas, sus areolas estaban
más oscuras de lo normal y se veían de otra textura, como inflamadas. Llevó un
dedo a su boca y lo llenó de saliva, la cual depositó en una de sus tetas. Con
movimientos circulares, distribuyó la saliva en toda su areola suavemente.
Repitió lo mismo con la otra teta, y así estaba, moviéndose lentamente y
masajeándose las tetas mojadas con su saliva. Eso hizo que Mario restregara su
verga por encima de su truza. Yo me aguanté las ganas de sobar mi verga, porque
pensé que si lo hacía, ahí mismo eyacularía. Alba también repetía los
movimientos de Ely, se acariciaba y pellizcaba suavemente sus pezones. Ely dejó
sus tetas y bajó lentamente sus manos por las costillas, sin dejar de moverse
sensualmente, llevó sus manos a la cintura y después a los tirantes de su tanga,
despacio los jaló hacia arriba una y otra vez. Se estaba estimulando tanto el
clítoris que cerró los ojos y se le escapó un leve quejido.


- Ahhhh!


Luego otro.


– Ahhhh!.


Entonces se detuvo, de lo contrario hubiera tenido su orgasmo
ahí mismo. Se paró sobre la punta de sus pies y levanto sus brazos. Que mujer
tan más sensual teníamos frente a nosotros. Con su movimiento agitó sus pechos
varias y separó ligeramente sus piernas haciendo su cadera hacia delante para
que mirásemos su tanga completamente metida dentro de su vagina con sus labios
muy inflamados a los lados de la tanga. Se voltió lentamente, como había visto a
Alba hacerlo, se agachó y nos mostró su culo. Que bárbara, tenía el hilo dental
de la tanga exactamente en medio de sus nalgas, cubriendo su ano, la tanga
estaba completamente mojada y dentro de su vagina. Alba se puso junto a nosotros
para ver también el sexo de Ely. Ahí estaba mi esposa Ely, mostrándonos sus
grandes labios vaginales, muy rojos y el clítoris muy crecido se asomaba a un
lado de la tanga. Entonces le dije:


- Separa tu tanga y muéstranos todo.


Ely se agachó un poco más, y con la mano intentó separar la
tanga. Tenía problemas para asirla, porque estaba resbalosa por lo mojado y
dentro de su vagina. Así que para tomar la tanga fue necesario que introdujera
un dedo en su vagina y como un gancho, tomara la parte que le aprisionaba su
sexo. Al hacer esto se le escapó un leve quejido.


- Aaayyyy.!!


Yo creo que le gustó la sensación del dedo dentro de su
vagina, pues mientras con dos dedos separaba la tanga, alternadamente se
introducía la punta de un dedo y se estimulaba el clítoris. Voltié a ver a
Mario, quien tenía la mano dentro de su truza masturbándose lentamente. Entonces
procedí a retirar la tanga de Ely, moviendo también su culo para que quedara
frente de Alba y Mario. Lentamente bajé su tanga lo cual hizo que Ely se
olvidara de la tanga y se concentrara en meter y sacar todo el dedo en su
vagina. Los gemidos de Ely eran uno tras otro.


-Ahhhhhh!!


-Aahhhhh!!!


-Aaaaahhh!!!


Mario apresuró la velocidad con que se masturbaba, también se
notaba que agarraba más fuerte su verga, la cual asomaba la cabeza por arriba de
su truza. Alba tenía la mano en la entrepierna, por sus movimientos se adivinaba
que también se estaba introduciendo el dedo. A momentos abría los ojos para ver
como Ely se dedeaba y los volvía a cerrar mientras temblaba y aumentaba la
fuerza con la que hundía el dedo en su vagina.


Cuando termine de quitarle la tanga a Ely, ella se voltió y
bajo lentamente de la mesa. Quedó completamente desnuda frente a nosotros. Cerró
los ojos y dio un paso al frente. Se paró frente a mí, esperando que yo le
hiciera algo. Ely seguía con los ojos cerrados y su respiración era muy agitada,
sin decir nada. Mario la veía, con mucho asombro, se masturbaba fuertemente.
Creo que no resistió tenerla tan cerca. Se acercó a ella y agachó ligeramente su
cabeza para poner uno de los senos de Ely en su boca. Nadie dijo nada, ni Ely
abrió los ojos para ver de quien se trataba. Mario empezó a mamar muy suavemente
su seno y después pasaba su lengua por toda la areola, saboreándola. Alba veía
la escena y se pellizcaba con más fuerza sus pezones con una mano, mientras
introducía dos dedos de su otra mano en su vagina. Mario cambió hacia el otro
seno de Ely. Esto fue mucho para Ely, sin abrir los ojos, movió su mano hacia el
frente, buscando la verga de quien le mamaba los pechos. Metió la mano en la
truza y tomó la verga, masajeándola suavemente hacia atrás y adelante, hizo una
pausa, recorriendo toda la verga de Mario. Seguramente que supo que no era mi
verga, porque esa verga era un poco más grande que la mía, y la cabeza era de
tamaño normal. Por la cabeza grande de mi verga, Ely podría reconocerla
fácilmente al tacto. El hecho de saber que tenía la verga de otro hombre en la
mano la calentó más e hizo que la tomara con más fuerza y la masajeara más
rápido. Mientras Mario seguía besando y mamando sus pechos, las exclamaciones de
placer de Ely, dejaban ver que pronto tendría un orgasmo.


Por mi parte, también masturbaba mi verga, por dentro del
bóxer. Era realmente excitante ver como le mamaban las tetas a mi esposa
mientras ella gemía y movía la cadera y la mano con la verga de forma
sincrónica, como imaginando que tenía la verga penetrándola. Alba caminó hacia
mí, también estaba como un carbón candente, sin decir nada, se puso de rodillas
frente a mí, bajo mi bóxer y agarró mi verga. Ella abrió los ojos enormes,
sorprendida, al ver mi verga, que aunque no es grande, es algo gruesa y
sobresale el tamaño de su cabeza. Comenzó a masturbarme, intentando tomar la
cabeza y el cuerpo de la verga al mismo tiempo, lo cual encontró que su mano no
se movía con facilidad, así que tomó solo el cuerpo de la verga dejando la
cabeza libre. Me masturbaba lentamente pero apretaba muy fuerte, como si la
verga se le fuera a escapar. Los dedos de la otra mano de Alba seguían entrando
y saliendo de su vagina. Seguía viendo mi verga, la tenía como a 20 cm de sus
ojos. Movió lentamente su cara hasta poner sus labios en la cabeza de mi verga y
comenzó a besarla muy delicadamente, siguió besándola una y otra vez, después
mientras la besaba, acariciaba la cabeza con su lengua y pasaba su lengua por
toda la cabeza, como saboreándola. Ahí alcanzó su primer orgasmo, lo supe porque
apretó sus piernas presionando los dedos dentro de su vagina, al mismo tiempo
que se metió toda la verga en la boca y la mamó como desesperada. Se sacó la
verga de la boca, para exclamar quejidos de placer. Mientras gemía fuertemente,
todo su cuerpo se tensaba y abría y cerraba con fuerza sus piernas y a mi verga
la masturbaba muy fuerte y rápido.


Mire a Ely quien al escuchar los fuertes gemidos, abrió los
ojos y miró como se estaba viniendo Alba. Soltó la verga de Mario, y lo empujó
hacia el sillón.




Espera….- dijo Mario.


Nada, acomódate. Le dijo Ely.


Necesito la verga dentro ya!




Mario acomodó su espalda en el sillón, estiró sus piernas
dejando su verga completamente parada para que Ely lo montara. Ely se puso
frente a él y flanqueó los muslos de Mario con sus rodillas, tomó la verga
acomodándola para introducirla a su vagina. Este movimiento, hizo que sus tetas
quedaran cerca del rostro de Mario, quien inmediatamente las comenzó a mamar.
Eso le encanta mucho a Ely, ser cogida mientras le chupo sus tetas,
especialmente las areolas que son muy sensibles. Ely colocó la verga en la
entrada de su vagina y se dejó caer, entró toda la verga muy fácilmente. Después
de dos o tres metidas, se desencadenó un fuerte orgasmo en Ely, empezó a mover
muy rápidamente sus nalgas, metiendo y sacando la verga de su vagina. Mario tomó
a Ely por los lados de su cintura, para apoyarse y meterle la verga lo más
profundo que se pudiera. Que cogida se estaba pegando Ely, seguramente tenía un
orgasmo largísimo, como los que suele tener. Decía con voz muy baja.




Así, así, así, más fuerte, más fuerte. Que ricooooo!!


Me vengo, me vengo, me vengo, me vengo. Dijo Mario.




Ely se paró un momento para sentir la venida de Mario dentro.
Tenía los ojos cerrados y realmente disfrutaba esa cogida, al terminar la
venida, por lo caliente que estaba Mario su verga se mantuvo erecta. Ely comenzó
nuevamente a moverse, metiendo y sacado la verga de su vagina. Sus labios
vaginales estaban completamente grandes y rojos, nunca los había visto tan
inflamados, parecía como si una boca se estuviera comiendo la verga de Mario.
Ely buscaba otro orgasmo, pues no es mujer de un solo orgasmo.


Alba, al terminar de venirse sin soltar mi verga, me dijo muy
suavemente:




Cómeme también tú.




Así que me acosté sobre la alfombra. Alba pasó su pierna por
encima de mi cabeza, para que su sexo quedara encima de mi cara. Ella nuevamente
llevó su boca a mi verga, y comenzó a mamarla. Que mamada más rica me estaba
dando Alba. Yo tomé con mis manos sus nalgas y las separe, para ver muy bien su
sexo. Tenía un olor muy fuerte y muy rico, jamás imagine que Alba tuviera una
vagina tan velluda, al separar las nalgas también se abrió su vagina, estaba
completamente roja y muy grande. Todos los pelos que cubrían su vagina y ano
estaban completamente mojados. Nunca había visto un ano tan grande, me refiero a
la cantidad y tamaño de las estrías, su ano estaba completamente cerrado.
Comencé a lamer sus labios, como bebiendo el liquido ahí depositado. Alba bajo
más su vagina para que se la lamiera completamente. Inicie a lamer nuevamente su
clítoris, que aunque pequeño, se sentía muy duro. Alba se metía y sacaba mi
verga de la boca y con la mano me presionaba suavemente los huevos.
Ocasionalmente decía:




Ayyy, que rico!


Que rico!


Así, así, cómeme toda,


Cómeme toda!




Yo seguía recogiendo con mi lengua los líquidos de su vagina,
tuve que quitarme algunos pelos que quedaron pegados a mi lengua. Seguí y seguí,
hasta que llegue al ano de Alba, también empecé a lamerlo haciendo círculos con
mi lengua en todo su ano, así le hago a Ely y se que eso le gusta mucho. Pensé
que también le gustaría a Alba. No me equivoque, comenzó a jadear muy
fuertemente y dejo de mover sus nalgas. Su boca la mantuvo en mi verga mientras
con sus manos separó sus nalgas para que pudiera mover mi lengua sobre su ano
con más libertad.




Me vengo, me vengo. Dijo Alba.




En ese momento comenzó a subir y bajar sus nalgas, haciendo
que mi lengua recorriera del ano al clítoris. Comenzó a moverse mas rápido y su
cuerpo se tenso nuevamente, yo tome la parte superior de sus nalgas y las atraía
hacia mi cara para que pudiera yo mamarle y saborearle más rico su vagina y ano.
Otra vez quedó completamente mojada, como si yo no hubiese bebido nada de sus
jugos.




Uuuyyy!!!


Uuuuuyyyyy!!


Que venida!!


Que venida!! Decía Alba.




Repentinamente Alba se levantó y me dijo:




Cógeme, ahora quiero tu verga dentro de mi coño.




Y sin más, se colocó sobre mi verga para ser penetrada.
Cuando pasó la cabeza de mi verga por su orificio vaginal, Alba nuevamente abrió
los ojos enormes, seguramente nunca le habían metido una cabeza así de grande.
Yo también me sorprendí por el tamaño que había alcanzado mi verga. No recuerdo
que me hubiese crecido tanto como en esa ocasión. Alba comenzó a subir y bajar
rítmicamente, cerró sus ojos y se concentró en sentir como la cabeza de mi verga
recorría su vagina. En una de esas, mientras ella subía, mi verga salió de su
vagina, pero al bajar Alba, mi verga entró nuevamente. Esto provocó una ligera
exclamación en Alba, que hizo que en la siguiente subida Alba buscara que mi
verga saliera, para volvérsela a meter. Cada vez que mi verga entraba, Alba
emitía pequeños quejidos de placer. Yo también disfrutaba mucho como la vagina
de Alba presionaba mi verga, sentía muy bien como la cabeza de mi verga abría la
vagina de Alba cada vez que entraba. Yo no deseaba venirme, quería seguir
disfrutando a Alba. Alba tomó uno de sus pechos con las dos manos, dejando la
punta de la teta libre y la llevó a mi boca. Yo abrí la boca lo más que pude
para que Alba metiera su teta, se la comencé a mamar y a morder suavemente,
especialmente su grande y duro pezón. Alba cerró nuevamente sus ojos y cada vez
que le mordía su pezón movía más rápido sus nalgas. Después de morder por un
rato ambos pezones, Alba se incorporó para mover sus nalgas hacia delante y
hacia atrás con la verga dentro, al mismo tiempo comenzó a pellizcarse y
torcerse los pezones y emitir gemidos muy fuertes en señal que tenía otro
orgasmo. Yo puse mi mano por atrás de ella, sintiendo como mi verga entraba y
salía. Con un dedo mojado por el jugo de Alba, busqué su ano y le di unos leves
masajes, sin penetrar su ano. Así le hago a Ely y se pone como loca. Lo mismo
paso con Alba, esto hizo que los gemidos de Alba fueran más fuertes, casi gritos
pues se estaba viniendo otra vez.


Desvié mi mirada hacia mi esposa, seguía cabalgando a Mario,
sin parar. En eso, Ely cambio de posición, giró completamente para quedar de
espaldas hacia Mario quien seguía recargado en el sillón. Otra de las posiciones
favoritas de Ely, pues le gusta que me la coja mientras le sobo las tetas con
ambas manos y le beso la nuca y detrás de las orejas. Así que mientras Ely
sostenía la verga para metérsela, Mario la tomó por la cintura para facilitar la
penetración. Mientras Ely buscaba el orificio vaginal, la cabeza de la verga de
Mario chocó con el clítoris de Ely, al sentir esto, Ely abrió la boca dejando
salir un suave suspiro. Siguió estimulándose el clítoris con la verga de Mario,
y después la llevó a recorrer toda la vagina. Desde el piso veía de frente como
mi esposa semisentada con las piernas completamente abiertas se pasaba la verga
por todo su sexo, movía la verga de un lado hacia otro, haciendo que la cabeza
chocara con sus labios vaginales que parecían reventar por lo crecidos. Su cara
tenía una expresión de placer indescriptible. Desde atrás Mario seguía con
detalle como Ely se acariciaba toda la vagina con su verga. Entonces mojó con
saliva la punta de un dedo y lo dirigió al ano de Ely y le sobó con el dedo, a
lo que Ely volteó ligeramente a verlo y entonces se dejó caer sobre la verga.
Esto provocó que Mario retirara la mano, y Ely recargó su espalda en el pecho de
Mario, y ya con la verga adentro Ely comenzó a subir y bajar. De forma natural,
las manos de Mario se dirigieron a los pechos de Ely, que fueron masajeados
circularmente. Ely recargó su nuca sobre el hombro de Mario, haciendo su cara
hacia un lado, dejando su cuello cerca de la boca de Mario, quien con su lengua
empezó a recorrer el cuello de Ely, haciendo que ella aumentara la velocidad e
intensidad sus embestidas a la verga de Mario. Ely tomó una de las manos de
Mario y la llevó hacia su vagina, ahí tomó unos dedos de Mario y comenzó a
frotar suavemente su clítoris. Yo supe que eso provocaría el orgasmo de Ely. Mi
esposa tomó otra vez la mano que le masturbaba el clítoris y la movió mas
rápidamente, Mario entendió qué quería Ely y su mano se movía rapidísimo. Ely
comenzó a gemir otra vez, ahora levantaba su cadera y la verga de Mario salía
para volverse a meter.


- Me vengo otra vez, dijo Ely.


- Ooohhh!!


- Ooohhhhhhh!


Y comenzó a moverse más rápido, su cuerpo se retorcía
mientras se venía. En eso, la verga de Mario se salió y lanzó una gran cantidad
de semen, llegó hasta la cara de Ely. Al sentirlos, mi esposa dirigió su mano a
la verga de Mario para acariciarla, una segunda cantidad de semen cayo en medio
de las tetas de Ely y luego otro poco sobre su abdomen y su pubis. Al terminar
de eyacular Mario, Ely acarició otro poco más la verga de Mario para luego
embarrarse con la mano el semen en todo el abdomen y el pecho. En la cara, un
hilo espeso de semen cubría desde el pelo a la mejilla del lado derecho. Con un
dedo, Ely recogió el semen y lo colocó cerca de la comisura labial, cuando junto
la mayor cantidad, con el dedo llevó el semen a su boca, se lamía el dedo y
trataba de juntar más semen de su abdomen y pecho para llevarlo a su boca. La
otra mano frotaba rápida y fuertemente su clítoris, pues no completó el orgasmo
que ella tenía. Cuando ví como Ely saboreaba los espermas de Mario, sentí como
una fuerte presión se acumuló en mi cuerpo y tuve una gran venida, salían
chorros de semen de mi verga, al sentir mi eyaculación, Alba se detuvo y se dejó
caer sobre mi pecho, disfrutando la gran cantidad de semen que llenaba su
vagina. Seguí arrojando semen al mismo tiempo que sentí como la vagina de Alba
empezó otro orgasmo, su vagina estaba contrayéndose apretando muy fuerte mi
verga, Alba prácticamente estaba aullando por el orgasmo que estaba teniendo. Me
dijo al oido suspirando:


- Así papi.


- Así, lléname de tus mocos!!


- Así papi.


- Así.


Esto hizo que yo tomara a Alba de la cintura y la moviera
hacia atrás y hacia delante, sintiendo mucho placer en mi verga que no dejaba de
votar semen. Cerré muy fuerte mis ojos, y mis piernas se tensaron mucho. Nunca
pensé llegar a ver como otro hombre se cogía a mi esposa y que ella lo
disfrutara tanto, y que eso provocara que yo tuviera una venida tan copiosa y
larga como en esa ocasión.


Terminada mi eyaculación, mi cuerpo se relajó, pero mi verga
se mantuvo igual de dura dentro de Alba, quien descansaba sobre mi pecho, con su
cabeza a un lado de la mía. Me dijo en voz baja al oido:




Que cogidota me estas dando papi.


Nunca me habían cogido así.




No dije nada, solo lleve mi mano a su culo y puse un dedo en
su ano. Noté que ahora su ano se encontraba ligeramente abierto. Introduje la
punta de mi dedo y lo moví en círculos, sentí como inmediatamente era apretado
por el ano de Alba, quien me susurró:


-Aayyy papi.


- Sí así, más despacio!


Baje la velocidad de mi dedo y Alba comenzó a moverse hacia
delante y hacia atrás. Mantenía sus ojos cerrados y se concentraba en sentir mi
verga nuevamente y la punta de mi dedo entrando y saliendo de su culo. Regrese
la mirada hacia Ely, quien seguía gimiendo con las piernas abiertas frotándose
el clítoris con una mano y con la otra intentando reanimar la verga de Mario que
se encontraba flácida. Alcance a escuchar a Mario preguntar:




¿Te gustó Ely?




Ely con los ojos semicerrados, movió la cabeza
afirmativamente diciendo:




Mucho


Nunca me había venido dos veces en tan corto tiempo-
replicó Mario.




Ely ya no dijo nada, seguía acariciando la verga de Mario,
pero esta no respondía.


- Deja que se descanse un poco- habló Mario.


Al ver que no tenía verga disponible, Ely fue hacia nosotros
y tomó a Alba de los hombros para levantarla. Al momento que me decía:




Cali cómeme el coño por favor, que no termine de venirme.




Y sin más, apoyándose en los hombros de Alba, quedando frente
a ella, puso su vagina sobre mi cara. Ely tenía el clítoris muy crecido, lo
presione con mis labios al momento que Ely dejó escapar un fuerte quejido.
Continué con los labios vaginales, que mientras los presionaba con mis labios
los jalaba hacia abajo, pues se que Ely lo disfruta mucho. Alterne el clítoris y
los labios jalándolos con mi boca y dándoles pequeñas mordidas. Ely cerró los
ojos, abrió más sus piernas y puso sus manos sobre sus muslos con los brazos
completamente estirados. Ely gemía de placer. Alba puso sus manos en la cintura
de Ely y acompañaba los movimientos de su cadera. Alba no resistió la tentación
de tener los pechos de Ely libres frente a ella y jaló la cintura hacia ella
mientras se inclinaba a tomar un pecho con la boca, recorría toda la areola del
pecho con su lengua. Al sentir esto Ely, tomó con sus manos la nuca de Alba y la
presionó fuertemente contra su pecho. Al momento que comenzó a gritar:




Me vengo,


No paren por favor que me vengo!




Nunca le habían mamado a Ely la vagina y las tetas al mismo
tiempo. Lo más que habíamos hecho era que yo mamara sus tetas mientras la cogía.
Así que esta sensación fue nueva para ella. Mientras gritaba de placer, descargó
una gran cantidad de jugos por su vagina. Nunca había visto que esto le
sucediera a Ely. Todo su cuerpo de convulsionaba y decía:




Sigan mamando que me estoy viniendo!


Sigan mamando!




No se Alba, pero yo, puse más fuerzas en la mamada a su
vagina, mientras con un dedo le di masaje a su ano. Ely metia y sacaba aire muy
fuerte por su boca, para luego dar largos gemidos. Que venida tuvo Ely! Fue muy
larga y muy intensa. Al terminar, bajó de mi cara y se hincó junto a Alba, quien
continuaba moviendo la cadera con la verga dentro. Como queriendo regresar el
placer, Ely tomó un pecho de Alba y lo comenzó a mamar. Alba echando su cabeza
hacia atrás, movió más rápido su cadera. Así estuvimos por unos segundos, de
pronto, sentí la mano de Ely en mis huevos, que la subía y bajaba acariciando
mis huevos y el culo de Alba. Al sentir el ano abierto de Alba, Ely se llevó la
mano cerca de la boca y escupió sobre los dedos. Embarró la saliva en el culo de
Alba y repentinamente le metió un dedo. Alba dio un pequeño alarido. Alba abrió
los ojos y al mirar tan cerca de Ely se le prendió de la cara dándole un beso
profundo. Ely respondió al beso, sacaban y metían recíprocamente la lengua en
sus bocas. Ely metía el dedo en el culo de Alba más rápido y mi verga sentía muy
claramente el ir y venir del dedo de Ely. Nunca pensé ver a mi esposa en esa
situación, besándose tan frenéticamente con otra mujer. Después de unos segundos
la vagina de Alba otra vez se contrajo fuertemente, el orgasmo era inminente.
Dejó de besar a Ely y puso sus manos sobre sus muslos para acompañar los
movimientos de mi verga y el dedo de Ely.




Que rico! que rico!- decía Alba.


Que rico! Que rico!




Un largo y fuerte quejido provocado por el orgasmo de Alba le
impidió continuar. Al terminar, parecía desfallecer, se veía como mareada y se
salió de la verga para acostarse en la alfombra, totalmente cansada. Ely
acarició el rostro de Alba, como comprendiendo como se sentía. Yo mire mi verga
que seguía parada y muy dura, me dirigí a las dos diciendo:


- No pensaran dejarme así, verdad?


- Claro que no!- respondió Ely.


Ely se puso de pie y me dio la mano para levantarme, me
colocó sentado en el sillón, tal y como Mario se la había cogido. Dándome la
espalda, abrió mis piernas y subió sus pies encima de mis rodillas, tomó mi
verga y sentándose sobre ella la metió en su vagina. Una vez con la verga
adentro, empezaron los movimientos hacia arriba y hacia abajo metiéndose la
verga una y otra vez. Arqueo hacia atrás su espalda y acercó su nuca a mi boca.
Le bese y mordí muy suavemente el cuello mientras le acariciaba las tetas. Ely
comenzó a gemir placenteramente. De nuestros amigos, Alba fue la primera en
reaccionar. Se puso frente a nosotros hincada, mirando como mi verga entraba y
salía. Miraba como sintiendo que era a ella a quien se cogían. Se acercó más a
nosotros y puso sus manos sobre mis rodillas, mirando como hipnotizada como la
vagina de Ely de comía la gran cabeza de mi verga. Ely viendo como estaba Alba,
estiro un brazo para tomar la parte posterior de la cabeza de Alba y suavemente
la jaló hacia su vagina. Alba se dejó llevar, mi verga pudo sentir la fuerte
respiración de Alba, en eso, besó el clítoris de Ely y suavemente con la lengua
recorrió toda la vagina. Puso su lengua en la entrada del orificio vaginal,
lamiendo mi glande cada vez que este salía. Ely estaba como loca otra vez, movía
su cabeza de un lado hacia otro. Alba sobaba mis huevos mientras movía la lengua
por todas partes de la vagina y mi verga. A estas alturas Mario se masturbaba
lentamente la verga, estaba erecta nuevamente. Se colocó detrás de Alba
abriéndole las nalgas y le metió toda la verga. Alba paro un momento, voltió a
ver a su marido y se agachó lo más que pudo para lograr una profunda
penetración. Después se incorporó nuevamente a lamernos. En este momento Ely
alcanzó otro orgasmo, gritaba y se retorcía, yo también tenía una sensación
extraña pero muy placentera. Tome a Ely por la cintura, presionándola contra mi
verga muy fuertemente. Pensé que esa era la cogida más rica que había dado en mi
vida. El cuerpo de Ely sudaba demasiado por el esfuerzo hecho. Al terminar su
orgasmo, se quitó de la verga y se sentó en el sillón junto a nosotros
mirándonos. Ahora mi verga quedó a completa disposición de Alba, que sin
pensarlo la comenzó a masturbar y a mamar. Mario seguía cogiéndose por atrás a
Alba, yo veía muy bien como la verga entraba en la peluda vagina por debajo del
ano de Alba. Mario dejo caer saliva sobre el culo de Alba y le metió la punta de
un dedo. Alba por un momento dejo de mamar mi verga, como concentrándose en la
verga y dedo de Mario, con los ojos cerrados, con una mano se agarraba muy
fuerte de mi verga, mientras que con la otra separaba una de sus nalgas para
tener mayor penetración. Regreso a mamar y a gemir con más fuerza. Mire a Ely
quien incrédula veía como Alba estaba siendo cogida. Alba empezó a dar pequeños
gritos de placer y decía:




Más duro Mario,


Cógeme más duro.




Mario aumentó la velocidad y fuerza de la metida de verga,
haciendo que Alba se viniera otra vez. Alba se metió toda mi verga en la boca y
la mamaba como queriendo arrancarla. Que sensación tan rica! Mientras Alba se
venía, Ely abrió completamente sus piernas y acarició muy delicadamente su
clítoris. Introdujo un dedo en su boca y otro en su vagina y así estuvo por unos
momentos. Después se acercó a mi oido y suavemente me dijo:




Cali, así quiero que me cojan.


¿Cómo quieres? – le pregunte.


Quiero sentir dos vergas, una en la boca y otra en el
coño – respondió.




Yo únicamente abrí más mis piernas y saque con mi mano mi
verga de la boca de Alba, y la sacudí mostrándosela a Ely, quien inmediatamente
se hincó y la comenzó a mamar levantando y abriendo su culo lo más que pudo.
Mario al ver la vagina de Ely lista para ser penetrada, saco su verga de Alba
para cogerse a Ely. Empezamos a movernos los tres rítmicamente, Ely estaba
disfrutando mucho esa cogida, pasó una de sus manos por debajo de su abdomen
para estimularse el clítoris.




¿Así querías que te cogiéramos? – Le pregunté.


Si, así. – respondió.




Después de un rato de estarla cogiendo, Mario pegó un
alarido, sacó su verga y descargó el semen sobre el culo y vagina de Ely. Ely se
frotó con más fuerza el clítoris y sacó mi verga de su boca para gemir mientras
me apretaba la verga muy fuerte. Alba tomó con la mano la verga de Mario y
trataba de exprimirla, como queriendo sacarle más semen. Un poco de semen quedó
en la mano de Alba quien se lo llevó a la boca. Quizá se le hizo poca la
cantidad de semen que comió, porque separó a Mario y empezó a comer el semen que
tenía Ely en el culo y la vagina. Alba limpió todo con la lengua, por alguna
razón, quedó con la lengua sobre el ano de Ely como queriendo meterle la lengua.
Con esto Ely tenso todo su cuerpo para dejar escapar una fuerte exclamación
mezcla de dolor y placer. Que orgasmo tan intenso alcanzó Ely! Yo no pude más,
sentí como me iba a venir.

- Me vengo! Me vengo! – dije levantando mi cadera.


Entonces Alba le dijo a Ely:




Déjame comerme esos mocos por favor!




Ely se hizo a un lado y Alba presurosa tomó mi verga y se la
llevó a la boca. Casi al llegar a su boca, el semen brotó de mi verga cayendo
dentro de la boca de Alba, quien los trago casi todos, una cantidad de semen
escurrió a los lados de su boca. El siguiente chisguete de semen fue sobre sus
labios y mejilla. Entonces Alba se metió mi verga en su boca y se tragó mucho
del esperma que aventé. Al terminar de eyacular, saque mi verga que ya estaba
semierecta. Ely se fue sobre mi verga para pasarle la lengua, como queriendo
comer semen también. No logró casi nada, por lo que dirigió su lengua a lamer el
semen que escurría de la boca y cara de Alba. Creo que Alba compartió el semen
que todavía tenía en la boca pues se entrelazaron en un beso en el que
intercambiaban semen y saliva.


Todos quedamos exhaustos. Nadie hablaba. Ellas se acostaron
en la alfombra, su respiración ya era menos agitada. Mario se levantó y dirigió
al baño. Yo quede sentado en el sillón con los ojos cerrados, con brazos y
piernas abiertos. Alcance a escuchar que Alba le susurró con mucho cuidado a
Ely:




Tenías razón, tu marido aguanta mucho sin venirse,


Que suertuda eres!


Nunca me había venido tanto.




Ely nada más sonrió. Yo no hice movimiento alguno, fingí no
oir. Pero comprendí que todo esto fue algo planeado por estas mujeres. ¡Que
bueno que se les ocurrió! Me dije a mi mismo.


Mientras nos vestíamos Ely y yo, nadie hizo ningún
comentario. Todos teníamos una sonrisa de cómplices. Al despedirnos Ely y Alba
se despidieron con un fuerte beso en la boca. Durante el camino a casa, pensé en
todo lo que había pasado. No tuve ningún arrepentimiento pues lo disfrute mucho.
Pero tenía un pequeño temor: estar descubriendo una faceta de la sexualidad de
Ely que ella y yo desconocíamos.


Casi toda mi vida he trabajado duro. Me siento contento con
lo que la vida me ha dado. ‘Esto fue un regalito de la vida’, pensé.


Días después de la experiencia con Albania y Mario, Ely me
confesó que recientemente Alba y ella habían platicado de sus vidas
matrimoniales y tocaron el punto de las relaciones sexuales. Por relaciones de
amistad y profesionales se frecuentan tres o cuatro veces a la semana, son
amigas muy cercanas. Ya en confianza Ely le comentó sobre los cinco u seis
orgasmos que ella alcanza cuando hacemos el amor porque yo tardo no menos de
treinta minutos para venirme, tiempo en el cual Ely mama y se coge mi verga de
muchas maneras, cosa que a Alba le pareció inverosímil pues ella le confesó que
generalmente solo logra uno y muy raras veces a tenido dos, pero muchas veces
Mario termina sin que ella alcance el orgasmo. Esta plática abrió la curiosidad
de Alba y tiempo después, con la amistad y confianza que se tienen, le planteó
comprobar lo dicho por Ely. El campamento de los niños, dio la oportunidad que
ellas esperaban. Pensaron en incluir a Mario, pues se trataba de comprobar una
cosa sexual y no era cuestión de infidelidad o algo parecido. También acordaron
que únicamente sería una experiencia y que cual fuese el resultado no hablarían
más de ella.


Aunque Ely y yo tenemos confianza mutua, debo admitir que la
experiencia con Alba y Mario me tuvo confundido algunos días, hasta que Ely me
aclaró las cosas. Esto nos resultó favorable a Ely y a mí, pues en ocasiones que
hacíamos el amor cuando ella o yo, hablaba sobre esa experiencia nos poníamos
más calientes y nos pegábamos grandes cogidas. Semanas después me platicó que
Alba le pidió hablar en privado, que comenzó por decir que aunque habían
acordado no hablar sobre lo que pasó. Alba quería romper ese acuerdo solo para
dejarle saber a Ely que después de eso, las relaciones sexuales con Mario habían
cambiado de manera sorprendente, que ahora cada vez que tenían sexo al menos
alcanzaba ella dos orgasmos y que la primera vez que tuvieron relaciones después
de nuestro encuentro, ella alcanzó como cinco. Solo quería dejarle saber y
prometió no volver a tocar el asunto. - Pues como ves, les pasó algo similar que
a nosotros. Le dije a Ely y reímos sonoramente.


 


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Relato: Elia (1)
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