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Relato: Iniciación de una virgen y algo mas... Mi nombre es Raúl un profesional medianamente joven con
familia y se podría decir que llevo una vida bastante tranquila, sin embargo
hace unos meses me ocurrió una excitante experiencia que si bien alguna vez paso
por mis fantasías sexuales, no pensé que se pudiera hacer realidad alguna vez.
Todo comenzó en relación a la amistad que nos une a mi esposa Helena y a mi con
la familia de un colega del trabajo; pues siempre solíamos tomar un para de
tragos y compartir celebraciones familiares con Carlos y su esposa Erika una
bella mujer de escultural figura y buena familia que se había casado muy joven
con mi compañero de trabajo y hacían una bonita familia sin hijos aun. En estas
reuniones de parejas jóvenes a veces hacíamos comentarios sobre nuestra vida
sexual, algunas en son de broma y otras con cierto alarde y a veces mi esposa se
soltaba algunas perlas sobre nuestra satisfactoria vida sexual y alardeaba sobre
lo bien que me desempeñaba en este terreno, pues si bien no soy un semental, si
me precio de hacer todos los esfuerzos no solo por satisfacerme personalmente
sino también por dejar satisfecha a mi esposa. Para mi estos comentarios de mi
esposa no me preocupan y mas bien sentía cierto orgullo escucharla, no sin
sonrojarme ya que en algunas de estas ocasiones había pillado a Erika mirándome
fijamente con una sonrisa picara que me había desubicado mas de una vez e
incluso, había fantaseado con tener algún contacto con ella por que en el fondo
su belleza me atraía. Pero como siempre he tratado de actuar correctamente me
limitaba a fantasear y no me había atrevido a más en esta y en otras ocasiones
en las que había percibido "señales" de otras bellas mujeres en la empresa en la
que trabajo y en la cual ocupo un cargo importante.
Pues bien, un fin de semana que tenia que coordinar un asunto
de trabajo con Carlos, fui a visitarlos a su departamento y como se había hecho
tarde en otros asuntos, comencé una plática con Erika mientras lo esperaba.
Tocamos temas triviales mientras me tomaba un trago con mi anfitriona a quien
había notado algo extraña desde el comienzo de la visita, ni bien termine mi
copa se apresuro a servirme un nuevo trago y repentinamente me cambio el tema de
conversación algo nerviosa diciendo:
. Bueno, quisiera que mi disculpes si me has notado algo
extraña, pero hace algún tiempo que quería tocarte un tema un poco embarazoso….
. No se que puede preocuparte tanto, pero en todo caso si hay
algo que pueda hacer por Uds. Cuenta con nosotros para cualquier cosa.
. Claro de eso se trata, no quisiera incomodarte a ti, o a
Helena, tu sabes que la estimo mucho (decía esto, mientras su voz se notaba aun
mas nerviosa que al comienzo).
. Vamos, ya me esta preocupando esto, le dije mientras yo
también me ponía intranquilo (me asaltaron pensamientos lujuriosos mientras le
respondía, pues por un momento recordé esas miradas picaras que mas de una vez
me había dirigido y que me turbaban sobremanera).
Entonces Erika, apuro de un tirón su copa y calmando su
ansiedad me soltó su rollo:
. Bien ya no puedo hacer esto mas largo; se trata de mi
sobrina Roxana la hermana de Carlos, tu sabes ella siempre ha estado bajo
nuestro cuidado desde que fallecieron sus padres y ahora ya es toda un Jovencita
pronto va a cumplir los 17 años (si la recordaba, pues mas de una vez no había
podido disimular la impresión que despertaba aquella chica a la que había
admirado por su juvenil belleza en los encuentros ocasionales que habíamos
tenido pues se trataba de una jovencita bien formada, de rostro bonito, piel
clara y sobre todo senos de mediano tamaño pero con la firmeza que la juventud
le imprimía y un trasero ya bastante bien formada para su edad, digamos que era
tan hermosa como su hermana mayor).
Luego siguió decidida: Nuestra relación es mas de amigas, que
de tía y sobrina y hace tiempo que he notado y ella me lo ha confirmado que esta
pasando por el despertar de los deseos íntimos y una gran curiosidad y ansiedad
por las relaciones sexuales. La he aconsejado lo mejor que puedo pero pareciera
que su ansiedad va creciendo aun mas y esta al borde de la histeria por la deseo
para conocer el sexo, pues pretendientes y algunos noviecillos no le han faltado
pero se reprime por el miedo que le despierta la idea de no disfrutar el sexo en
su primera vez, de ser maltratada por los jovencitos poco experimentados que
solo buscan satisfacerse ellos mismos, o lo peor de pegarse cualquier
enfermedad, por eso pensé recurrir a ti que te conozco bien para….
. No estarás insinuando que….. (le respondí no sin ocultar mi
tribulación y naciente excitación por el cariz que había tomado la charla y
porque inconsciente o instintivamente me sospechaba lo que me iba a proponer).
. Si, lo que quiero es que tu la inicias en el sexo. Te
conozco, eres sano, tranquilo, y por las infidencias de Helena se que eres un
gran amante, que la vas a tratar bien, que vas a cuidar que ella también lo
disfrute y no sea algo traumático; es mas ya lo he discutido repetidamente con
ella y ya esta de acuerdo, también le pareces atractivo y la persona indicada,
solo me preocupa Helena, no quisiera que esto malograse vuestra relación o
nuestra amistad.
En un primer momento no sabia que decir, no quería que se
notase la excitación que este pedido me estaba causando, quería aparecer decente
pero la tentación pudo mas.
. No tiene porque enterarse, además no creo que esto se pueda
complicar mas allá de una situación ocasional, no me lo permitiría yo mismo.
. ¿Estas seguro de que aceptas?
. Si, respondí no sin ocultar las sensaciones que me
embriagaban solo pensar en lo excitante de la situación.
. Bueno pero quiero que me asegures que tu objetivo principal
será que ella logre experimentar el mayor placer posible en esta situación
especial y ella me ha prometido ser lo mas colaboradora contigo para que también
lo disfrutes, además yo misma pienso prepararla y con tu guía no debe haber
problemas. Hemos discutido también lo de la posibilidad de un embarazo y no me
parece que la primera vez se prive de una sensación natural, por lo que no debes
preocuparte de usar protección, tu sabes que las mujeres tenemos nuestros
recursos.
. Esto ultimo me excito completamente y solo atine a bromear:
Si que lo has pensado en todo… Ahora lo mas importante, cuando será que llevemos
a cabo este favor?
. Tú sabes que Carlos viaja el próximo viernes un par de
semanas a aquel congreso en el sur, así que ya lo he planeado todo para el
próximo sábado por la noche, busca un buen pretexto para salir y yo me encargo
de todo aquí.
Así quedamos en los detalles y no puedo expresar lo excitado
que salí de casa de mis amigos pues, Carlos avisó por teléfono que no podría
llegar. La semana que trascurrió no podía despejar la mente del suculento placer
que se estaba ofreciendo sin haberlo pedido, solo pensar en disfrutar de los
favores y la inexperiencia de esta preciosa jovencita , de poder recorrer todo
sus encantos nunca antes disfrutados por otros me tuvieron intranquilo y el día
pactado con el pretexto de una supuesta "cena de trabajo", me ausente me
presente a su departamento, no sin antes agenciarme una botella de buen
champagne y un par de copas para la situación. Me recibió Erika en la sala del
departamento y me dijo que todo estaba listo, que ella se retiraría a su alcoba
y que Roxana me esperaba en su habitación que me deseaba suerte y me recordó que
sobre todo debía ser amable, tras lo cual se retiro.
Un par de minutos me quede dubitativo en la salita del
departamento, a ultima hora me asalto un poco de remordimiento y sentimiento de
culpa pero el deseo y la lujuria pudieron mas y fui a la habitación. Toque la
puerta y la suave y nerviosa voz de Roxana me invito a pasar.
. Hola, te estaba esperando, me dijo nerviosamente desde un
silloncito de dos cuerpos frente al televisor encendido en un extremo de la
habitación.
. Hola, le respondí decididamente, extasiado al contemplar su
indefensa belleza; Erika había hecho un excelente trabajo arreglándola para la
ocasión, su bello rostro lucia aun mas con un delicado pero sexy maquillaje y
sobre todo sobresalían sus labios carnosos que lucían un rojo carmesí algo
encendido y provocante. Lucia un vestido simple pero entallado que remarcaba sus
pechos exhibiendo un sugerente escote y que se ajustaba a su fina figura y
caderas amplias así como dejaba libertad a unos muslos y piernas firmes. No era
muy alta pero así arregladita se ampliaba su figura y casi lucia como una
modelito de comerciales pero de mirada inocente. Tras una breve vacilación me
acerque y le pedí permiso para sentarme con ella a lo que asintió con la mirada;
mientras me sentaba a su lado y le impregnaba un beso en la mejilla pude notar
que su respiración se apuraba.
. Tome la iniciativa y le dije: Estas segura de lo que vamos
a hacer, por que sino lo podemos dejar aquí nomás….
. Claro, si estoy segura; respondió casi entrecortadamente.
Siempre me has simpatizado, y Erika solo me ha hecho comentarios halagadores,
confío en ti.
. Eres muy hermosa sabes, cualquier hombre estaría orgulloso
de estar en esta posición; se muy bien como tratar a un mujer; para disminuir la
tensión por que no tomamos una copa, este es uno de los mejores champagnes… (y
me apresure a servir un par de copas que bebimos lentamente mientras ella me
observaba detenidamente).
Los efectos del champagne se hicieron notar rápidamente y no
dude en repetir la invitación. Apagué la televisión y mas en confianza tomo su
mano con mi mano derecha y con la izquierda acerque su rostro al mío para
besarla. Ella respondió lentamente y dejo que juguetee con sus labios y luego
con su lengua; después de unos segundos ataque su cuello y sus orejas emitiendo
mi aliento caliente por detrás de ellas y en sus oídos para que se excitara, lo
que dio resultados por los movimientos rítmicos de flexión y ladeo de su cuello.
Mientras me entretenía aquí, mis manos recorrían sus muslos, sus caderas y sus
pechos por encima del vestido. Luego en un rápido movimiento mi mano descendió
los hombros de su vestido dejando al descubierto sus hermosos senos solo
cubiertos parcialmente por el pequeño sostén de encaje que llevaba puesto y que
rápidamente dejo de ser un obstáculo a mis manos ansiosas de tocar aquellas
formas nunca antes exploradas; instintivamente trato de cubrirse con las manos,
pero la hice desistir susurrándole: No tengas miedo, déjame hacerlo no te vas a
arrepentir y ella me respondió que siguiera. Los acaricie y note su firmeza, así
como lentamente notaba que sus pezones rosados se ponían duros y sobresalían
nítidamente y al pasar mis las yemas de mis dedos en círculos sobre ellos le
provocaban pequeños sobresaltos y ya se sentía el jadear lento aún de su aliento
y extendía su cabeza y pecho hacia atrás de la cabecera del sillón como
rindiéndose a las sensaciones y provocándome a seguir con nuevas caricias, lo
que me excitaba aún mas.
Notando, que ya dominaba la situación, la ayude a recostarse
de largo en el sofá, sin dejar de realizar círculos sobre sus pezones y comencé
a alternar estas caricias con una suave pero persistente succión así como
rítmicas lamidas de sus pezones con mi boca, mientras mantenía mi mano sobre el
otro pecho. Su respiración se agitó aún más y no solo eran sobresaltos los que
generaba sino que sus suaves manos acariciaban mi cuello y mi espalda por debajo
de la camisa atrayéndome a un contacto mas estrecho; en este momento note que
había tocado un punto clave en sus puntos sensibles y despojándome la camisa me
dedique unos minutos a este ritmo, no sin dejar de explorar el resto de su
cuerpo levantándole el vestido con la mano que me quedaba libre y acariciando
sus firmes muslos, su delicado vientre y su pubis por debajo de su minúscula
bruza la que se encontraba totalmente húmeda con sus secreciones intimas.
En este punto sin mencionar palabra la hice que se incorpore
y le despoje el vestido mientras jugueteaba con su lengua y la arrastre a la
cama haciéndose que se eche con las nalgas sobre el filo de la misma con las
piernas dobladas y aproveche para sacarle la truza que salio fácilmente y pude
contemplar su monte de Venus con abundantes vellos ensortijados de tono castaño
y su vulva rosada marcadamente congestionada y chorreante de secreciones. Me
agache, le separe las piernas y metí mi cabeza entre ellas procediendo al ritual
de pasar mi lengua de abajo hacia arriba por ambos labios hasta su clítoris
endurecido y prominente cual capullo de rosa que se movía al vaivén de sacudidas
de su pelvis que prácticamente me humedecía toda la cara con sus jugos
deliciosos; sabiendo de su condición virginal explore delicadamente entre sus
labios con mi lengua notando claramente que ese camino aun no había sido
explorado y llevando mi excitación a mil por hora, pues ya en ese momento
mantenía una firme erección que trataba de liberarse de la ropa interior.
. Sigue, no pares… por Dios, no pares, esto es delicioso,
decía ella jadeante y sin dejar de sacudirse restregándome su sexo en la cara y
yo la obedecía sin dejar de succionar su clítoris con mis labios manteniéndolo
sujeto mientras la punta de mi lengua le daba masaje circulares que la
estremecían.
No habrían pasado ni cinco minutos de este juego, cuando ella
exploto en un orgasmo intenso, el cual reconocí por que apretó fuertemente mi
cabeza con sus manos y muslos, a la par que sus movimientos pélvicos dejaron de
hacerse caóticos para hacerse suaves y ondulantes con la pelvis en alto y me
inundaba de secreciones mientras lanzaba grititos entrecortados y luego de un
casi apagado: Aaaaahhhhh….; dejo caer sus nalgas en la cama y relajo sus muslos
liberándome para poder contemplar su cuerpo totalmente relajado casi extendido
de para en par y con los ojos cerrados mientras dibujaba un tierna sonrisa de
satisfacción. Me dieron ganas de penetrarla en ese momento pero decidí prolongar
su placer un poco mas según lo acordado con su cómplice tía así que me recosté
junto a ella y comencé a hacer recorridos con mi lengua de su frente, labios ,
cuello y pechos (estos últimos totalmente turgentes y duros) mientras con mi
manos acariciaba sus nalgas y con la otras estimulaba su clítoris lo que surtió
efecto por que casi inmediatamente reinicio sus movimientos rítmicos indicativos
de que sus orgasmo se prolongaba ya en una suerte de placer interminable y
nuevamente se sacudió gritando esta vez mas fuerte por lo que tuve que taparle
la boca en un reflejo instintivo de mantener la discreción.
Tras este segundo orgasmo que se prolongo algo mas que el
primero, la deje descansar unos minutos mientras la acariciaba suavemente los
hombros, espalda y nalgas y le daba besos cortitos, tratando de ser dulce y
susurrándole lo bella que era mientras ella me retribuía musitando:
. Te amo Raúl, eres fabuloso, no puedo describir el placer
que me estas dando. Yo también quiero darte placer, Erika me ha enseñado algunas
cosas y he visto películas…decía, mientras bajaba la mirada para mirar
detenidamente mi erección y mi cuerpo que si bien no era totalmente atlético si
era bastante proporcionado y firme.
. No te preocupes mi niña, yo te voy a guiar le dije mientras
arrastraba su mano a mi pene, el cual cogio inicialmente tosca y fijamente, a lo
que la guié haciendo que suavemente deslizara su mano desde la base hasta el
glande y también guíe su cabeza hacia mis tetillas indicándole que me las
humedeciera y pasara con su lengua lo que rápidamente hizo y con diestras
lamidas ocasionándome una excitación intensa. Después ya creí que era suficiente
y guié su cabeza hacia mi erección y entendió lo que deseaba, aunque estaba
decidido a guiarla paso a paso por lo que no deje que tomara la iniciativa sino
le indique pasa a paso lo que tenia que hacer pues no solo las caricias sino la
fantasía de ser su instructor en el sexo era lo que mas me excitaba. Así le
enseñe a mi alumna, como debía humedecer el glande y pasar calidadamente su
lengua por los bordes y la punta para luego metérselo en la boca manteniendo la
calidez con abundante saliva y presionándolo suavemente con los labios y sin
morder, mientras dejaba que este entrara y saliera al ritmo que yo le imprimía
no sin dejar de asir su cabeza con una presión firme y a la vez delicada de su
cabello recogido con un gancho que le daba un toque infantil pero lujurioso.
Fueron minutos deliciosos en los que se esforzó en hacerlo lo
mejor posible, pues cada cierto rato mí miraba para observar en mi rostro mi
satisfacción. Sin dejar de asirla por la cabeza la acomodé en la posición del
sesenta y nueve y comencé a lamer su sexo con igual o mayor ímpetu que minutos
antes logrando que su excitación se transformara una vez más en desenfrenados
movimientos pélvicos de placer y siempre sin dejar de succionar mi verga. Cuando
estuvo a punto de eyacular, refrene y la hice girar de tal manera que quedara a
horcajadas sobre mi erección y mientras lamía sus pezones comencé a jugar con mi
pene en su vulva avanzando el glande desde el clítoris hacia abajo por entre sus
labios vaginales sin empujar y dejando que resbalase por su abundantemente
lubricada vulva. Ella se sacudía y mientras me suplicaba que la penetre intento
sentarse de lleno sobre mi pene pero la sostuve por las caderas mientras le
decía…
. No te apures preciosa, déjame hacer mi trabajo. Así que
mientras sostenía sus caderas con mis manos empuje mi pene a media distancia
hacia su interior notando su estrechez y el repentino obstáculo de su virginidad
que vencí en un inmediato segundo empujón a la vez que dirija sus caderas y
nalgas contra mi pene, logrando penetrarla casi por completo mientras le
arrancaba un grito seco mezcla de placer y dolor. Pero tras unos segundos de
indecisión probablemente ocasionada por el dolor, y sin que le diera ninguna
indicación, Roxana comenzó a moverse en círculos alternando con otros
movimientos de subidas y bajadas sobre mi erección que en ese momento se
encontraba al cien por ciento de dureza y calentura. Los primeros movimientos
los realizo con cierta dificultad sin dejar de emitir grititos que delataban su
intento de vencer el dolor de la penetración inicial y la sensación todavía
extraña del duro pedazo de carne que se alojaba en su virginal vaginal. Pero
tras los primeros embates note que se desplazaba con más libertad y con los ojos
cerrados y los labios apretados de placer mientras gemía y respiraba
ruidosamente. Por mi parte el placer era extremo, en cada subida y bajada que
realizaba se acentuaba el placer que me imprimía ese pasadizo estrecho y cada
vez mas húmedo que no dejaba de ejercer presión a mi erección, así que comencé a
empujar y acompasar los movimientos con los de su pelvis mientras sujetaba sus
nalgas como mis manos y acentuaba sus bajadas aumentado la penetración y también
la elevaba un poco mas para que la fricción del mete y saca se incrementase para
ambos.
Pronto su excitación llego al limite y me tomo de las manos y
entrecruzando sus dedos con los míos mientras los aprisionaba a los lados de mi
cabeza, acelero sus sacudidas enérgicamente por unos treinta segundos tras lo
cual llego al clímax derrumbándose sobre mi pecho gritando un profundo:
Aaaggghhh!. Para mi sorpresa se recupero casi inmediatamente e inicio varios
ciclos mas (me parecieron 3 o 4) en los cuales gemía de placer y apretaba sus
labios que solo liberaba para decirme:
. Termina en mí, lléname con tu semilla de una vez…. Termina
junto conmigo por favor.
Viendo que se encontraba en un orgasmo continuo lo que
confirme por que sus labios vaginales se contraían y relajaban como un anillo
sobre la base de mi pene en una sensación de ordeñamiento que solo había sentido
en los primeros encuentros con mi esposa, no solo me hizo sentir orgulloso sino
que acelero mi eyaculación que había prolongado hasta ese momento y llene su
conchita con mi semen en un serie de borbotones calientes como si no hubiera
tenido sexo en mucho tiempo, sintiendo como mi propio semen ahora lubricaba mas
ese deliciosa vagína..
Ella lo noto y dejo de moverse para recostarse sobre mi y
busco mis labios con un apagado:
. Te amo Raúl;
A lo que respondí con un profundo beso lo mas intenso que
pude, pues aun su no podía distraer mi sensaciones del placer que me seguía
causando su vagina contraída sobre mi pene. Pronto el placer cedió a una
relajación intensa y en esa misma posición quedamos abrazados luego de retirar
mi pene de su maravillosa cuevita, mientras que para satisfacer mi ego busque
con mis dedos el liquido caliente que chorreaba por su vagina al retirar al
primer huésped de su inocencia y los acerque a mi para contemplar orgulloso el
rastro claro de un hilillo de sangre fruto de su primera penetración.
Continuara….
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